El riesgo país consolidó su baja y volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos
Los bonos soberanos argentinos subieron 0,4%. Los índices de Nueva York subieron hasta 1,4%. El S&P Merval cayó 1,6% y cortó una serie de tres alzas seguidas.

La dinámica de la última rueda bursátil se desarrolló en un escenario internacional sumamente favorable para los activos de riesgo, caracterizado por un apetito global por la inversión en plazas externas que contrastó de forma notable con la cautela experimentada a nivel local. Los principales índices de referencia en Estados Unidos operaron con sólidas ganancias, reflejando un clima de distensión y optimismo en los mercados internacionales.

Entre los datos técnicos más destacados del contexto externo, se registraron los siguientes comportamientos:

El Nasdaq Composite trepó 1,4%, impulsado por el sector tecnológico.

El Dow Jones avanzó 1,2% en una sesión de compras generalizadas.

El S&P 500 ganó 0,8%, consolidando su tendencia de fondo.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron, descomprimiendo las tasas de referencia.

El índice de volatilidad VIX cayó 6,1%, ubicándose en los 14,3 puntos, lo que denota una marcada reducción de la incertidumbre global.

Corrección en Acciones Locales y ADRs

A contramano del optimismo externo, la presión vendedora se concentró de manera directa sobre las acciones argentinas. El panel líder de la Bolsa porteña interrumpió este jueves una racha de cuatro subas consecutivas y retrocedió 1,25% medido en dólares. En el plano doméstico, las bajas fueron de carácter generalizado, afectando principalmente a empresas vinculadas a sectores clave de la economía real.

Las caídas estuvieron encabezadas de forma notoria por empresas energéticas, agropecuarias y vinculadas a la construcción. Entre los principales retrocesos del mercado local aparecieron con fuerza los papeles de Cresud, YPF, Transportadora de Gas del Sur, Loma Negra y Grupo Supervielle.

Este comportamiento bajista tuvo su correlato inmediato en el exterior. En Nueva York, los ADRs argentinos acompañaron de manera directa la corrección de las cotizaciones. Las pérdidas estuvieron lideradas nuevamente por YPF y Cresud, secundadas de cerca por Loma Negra, TGS y Pampa Energía. No obstante, las excepciones a esta tendencia negativa se concentraron de manera puntual entre las siderúrgicas, con avances destacados para Ternium y Tenaris.

Nota analítica: La combinación observada de bonos en alza y acciones en baja refuerza con claridad la lectura técnica de que la presión vendedora estuvo focalizada de manera exclusiva en la renta variable, sin contagiar a los instrumentos de deuda soberana.

Desacople de la Renta Fija y Descenso del Riesgo País

Frente a la debilidad de las acciones, la renta fija volvió a protagonizar un marcado desacople en su desempeño, mostrando resiliencia y sintonía con el comportamiento general de los mercados emergentes. En este segmento, los bonos Globales argentinos avanzaron entre 0,2% y 0,4%, mientras que el ETF EMB, instrumento que replica la deuda emergente global, registró una ganancia de 0,3%.

Esta mejora sostenida de los títulos de deuda permitió que el indicador de riesgo país retrocediera de manera significativa hasta ubicarse en los 493 puntos. De esta manera, el índice logró cerrar por debajo de la barrera psicológica de las 500 unidades por primera vez en más de dos semanas, evidenciando que hasta el momento no se observa una ampliación significativa de la prima de riesgo exigida sobre la deuda soberana argentina.

Dinámica Cambiaria y Otros Segmentos Locales

En el plano cambiario local, el dólar mayorista volvió a registrar un retroceso y cerró la cotización en $1.508, en el marco de una jornada que se caracterizó por una menor demanda de cobertura por parte de los operadores económicos.

Finalmente, al analizar el comportamiento de otros segmentos del mercado local, se observó que los Bopreales operaron con un tono algo más débil, mientras que los Boncap en pesos mostraron variaciones de carácter positivo moderadas a lo largo de buena parte de su curva de rendimiento.