El riesgo país supera los 440 puntos y es la mayor suba semanal en tres meses
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 1,8% y llegó a 445 puntos básicos, con un incremento semanal del 6,2%. Las acciones argentinas volvieron a caer hasta 3% en una jornada marcada por la tensión internacional y señales negativas sobre la actividad local.

Tras una jornada con fuertes descensos para los activos locales, los mercados financieros argentinos enfrentaron la última rueda de la semana con renovadas preocupaciones. En ese contexto, el riesgo país saltó por encima de los 440 puntos básicos y acumuló su mayor suba semanal en tres meses, mientras las acciones argentinas volvieron a operar en terreno negativo con bajas de hasta 3%.

El escenario estuvo condicionado por una combinación de factores internacionales y locales. A nivel global, la fuerte suba del petróleo y los malos datos provenientes de Wall Street elevaron el riesgo internacional. En el plano doméstico, la persistencia de la caída del consumo y los datos adelantados de la actividad económica sumaron presión sobre los activos argentinos.

La combinación de ambos elementos configuró una jornada de mayor cautela para los inversores. El incremento del riesgo internacional coincidió con un mercado local que continúa enfrentando señales poco favorables vinculadas con la demanda interna.

El petróleo volvió a ocupar el centro de la escena

El principal factor externo de la jornada estuvo relacionado con el mercado petrolero. El crudo registró una fuerte suba y volvió a colocarse en el centro de la escena debido a nuevos riesgos sobre la oferta mundial.

Los principales valores de referencia mostraron importantes movimientos:

  • El petróleo Brent superó los u$s100 por barril.
  • El WTI rondó los u$s92 por barril.

La evolución de los precios del crudo incrementó las preocupaciones sobre el escenario internacional y contribuyó a elevar el riesgo global. En paralelo, los malos datos registrados en Wall Street profundizaron la presión sobre los mercados y repercutieron en el comportamiento de los activos locales.

La jornada comenzó así marcada por un contexto externo más complejo, al que se sumaron las dificultades que atraviesa la economía doméstica. La reacción del mercado argentino se reflejó tanto en las acciones como en los títulos de deuda soberana.

Las acciones argentinas volvieron a operar en baja

El índice S&P Merval cayó 0,8% hasta los 3.292.151,11 puntos básicos. Dentro del panel líder, las acciones que registraron las mayores bajas fueron Metrogas, Loma Negra e YPF.

Las principales variaciones negativas fueron:

  • Metrogas: -3,2%.
  • Loma Negra: -2,5%.
  • YPF: -1,5%.

La presión también se observó en Wall Street, donde los papeles locales continuaron con una tendencia negativa. En ese mercado, las mayores caídas correspondieron a Loma Negra, Pampa Energía e YPF.

Los descensos fueron los siguientes:

  • Loma Negra: -2,9%.
  • Pampa Energía: -1,9%.
  • YPF: -1,6%.

El comportamiento de las acciones reflejó el impacto conjunto del deterioro del escenario internacional y las señales negativas que llegan desde la economía local. Tras las fuertes bajas de la jornada anterior, la nueva rueda no logró mostrar una recuperación sostenida para los activos argentinos.

El consumo masivo acumuló siete meses de retrocesos

A las preocupaciones externas se sumaron datos locales que muestran la persistencia de la debilidad del consumo. El consumo masivo cayó 2,7% interanual en junio y acumuló su séptimo mes consecutivo de retrocesos.

El desempeño del primer semestre también cerró con un resultado negativo. Durante los primeros seis meses del año, el consumo acumuló una baja de 2,9%.

La evolución de este indicador constituye uno de los elementos que pesa sobre el análisis de la actividad económica local. La sucesión de siete meses de retrocesos evidencia una continuidad en la caída del consumo masivo, que no logró recuperar una tendencia positiva durante el primer semestre.

En ese contexto, los datos adelantados de la actividad económica tampoco fueron buenos y agregaron presión sobre la percepción de los inversores. La debilidad de la demanda interna aparece así como uno de los factores que acompañan la caída de los activos locales.

La confianza del consumidor también se deterioró

El panorama se completó con una nueva caída del Índice de Confianza del Consumidor. El indicador se ubicó en 40,67 puntos en julio, con una baja del 4,8% respecto de junio y del 12,3% interanual.

El deterioro fue generalizado en todo el país, aunque se mostró más pronunciado entre los hogares de menores ingresos. De esta manera, la evolución de la confianza reflejó una pérdida de expectativas en distintos sectores y profundizó las señales negativas vinculadas con el consumo.

Los principales datos del indicador fueron:

  • 40,67 puntos en julio.
  • Caída mensual de 4,8%.
  • Descenso interanual de 12,3%.
  • Deterioro generalizado en todo el país.
  • Mayor impacto entre los hogares de menores ingresos.

La combinación entre la caída del consumo masivo y el retroceso de la confianza del consumidor configuró un escenario doméstico que se sumó a la presión externa sobre los mercados.

Los bonos soberanos operaron con mayoría de bajas

La tensión alcanzó también a los títulos de deuda soberana. Los bonos operaron con mayoría de bajas en el mercado local, mientras los Globales registraron pérdidas de hasta 0,5%.

En este escenario, el riesgo país elaborado por J.P. Morgan avanzó 1,8% hasta los 445 puntos básicos. El movimiento diario se sumó a una tendencia semanal claramente negativa para el indicador.

En el acumulado de la semana, el riesgo país registró una suba de 6,2%, equivalente a 26 puntos básicos. Se trata de su mayor incremento periódico desde finales de abril, cuando el indicador había avanzado 7,3%.

La evolución del riesgo país volvió a concentrar la atención del mercado porque sintetizó el deterioro del escenario financiero en una jornada marcada por la combinación de factores externos e internos.