El riesgo país vuelve a bajar, roza los 500 puntos y marca su nivel más bajo desde 2018
El indicador elaborado por JP Morgan retrocede este martes y se ubica en 501 puntos, impulsado por la suba de los bonos argentinos. El mercado analiza la posibilidad de un eventual regreso del país al financiamiento internacional.

El riesgo país argentino volvió a registrar una baja significativa este martes 27 de enero y quedó a un paso de perforar el umbral de los 500 puntos básicos por primera vez en más de siete años. El indicador que elabora el banco JP Morgan retrocede 12 unidades en la apertura de la jornada y se ubica en 501 puntos, marcando así su nivel más bajo desde junio de 2018.

La mejora en el riesgo país se explica principalmente por una nueva suba en los precios de los bonos soberanos argentinos, que mostraban avances en el inicio de la rueda tanto en el mercado local como en el exterior. En paralelo, también se observaba un desempeño positivo de las acciones argentinas que cotizan fuera del país, en un contexto de mayor optimismo financiero.

El descenso del indicador es seguido de cerca por el mercado debido a sus implicancias directas sobre el acceso al crédito internacional. Un riesgo país más bajo permitiría a la Argentina volver a emitir deuda en los mercados internacionales a tasas inferiores al 10%, un objetivo clave para comenzar a refinanciar los vencimientos que el país enfrenta a lo largo de este año. Si bien todavía no existe una definición oficial, la evolución del indicador alimenta las expectativas de un eventual regreso al financiamiento externo.

En ese sentido, Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, señaló que los inversores prestan especial atención a la compresión del riesgo país en un escenario marcado por la acumulación de reservas por parte del Banco Central. "El hecho de que recientemente Ecuador haya salido a emitir en el mercado internacional lleva al mercado a preguntarse cuándo podría ser el turno de la Argentina", explicó el analista.

Franco destacó además que las tasas obtenidas por Ecuador, un país que en los últimos años atravesó distintos factores de riesgo crediticio, funcionan como referencia para el mercado. "Las tasas a las que colocó Ecuador fueron de 8,75% y 9,25% para bonos a 8 y 13 años, respectivamente, por lo que no luce algo descabellado pensar en que Argentina pueda hacerlo", afirmó. Estas cifras refuerzan la idea de que, con un riesgo país en torno a los 500 puntos, el acceso al financiamiento externo podría resultar más viable.

El comportamiento del riesgo país se da en un contexto en el que los inversores evalúan señales de orden macroeconómico, disciplina fiscal y fortalecimiento de las reservas internacionales. La reducción sostenida del indicador es interpretada como una mejora en la percepción de solvencia y previsibilidad del país, aunque los analistas advierten que aún persisten desafíos estructurales.

En paralelo a la baja del riesgo país, el mercado cambiario mostró movimientos moderados. El dólar inició la segunda jornada de la semana con una leve suba de $5 en las pantallas del Banco Nación, donde se ofrecía a $1465. La cotización reflejó un ajuste acotado, en línea con la tendencia de las últimas jornadas.

En el segmento mayorista, por su parte, la divisa estadounidense avanzó $2 y se negoció a $1439,50. En ese mercado, el Banco Central continuó con su política de compras y acumuló US$1017 millones en lo que va de enero, un dato que es seguido atentamente por los operadores financieros y que contribuye a mejorar el clima en los mercados.

La combinación de una menor percepción de riesgo, la suba de los bonos y la acumulación de reservas configura un escenario más favorable en el corto plazo. No obstante, los analistas coinciden en que la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de la continuidad de las políticas económicas y de la evolución del contexto internacional.