La tensión política en la provincia de Catamarca ha escalado de manera significativa tras las recientes declaraciones del diputado provincial Germán Scolamieri, quien ha planteado una postura crítica y frontal respecto al rumbo económico que atraviesa el país. En un cruce directo con las afirmaciones de su par, la diputada Valentina Reynoso, Scolamieri sostuvo que la crisis que hoy golpea a las familias argentinas no es un fenómeno aislado ni una herencia ineludible, sino la consecuencia directa de las decisiones tomadas por el Gobierno nacional. Para el legislador, la retórica oficialista se encuentra peligrosamente desconectada de la vivencia diaria en las provincias, donde el discurso de estabilidad choca con una mesa familiar que se debilita ante la presión de los precios y la caída del consumo.
Uno de los puntos centrales del análisis de Scolamieri reside en la brecha existente entre las promesas de campaña y la ejecución de las políticas actuales. El legislador fue enfático al describir la situación alimentaria y financiera de la región con una frase contundente: "Hoy ese plato es más chico". Con estas palabras, aludió a la pérdida real de capacidad de compra de los ciudadanos, quienes ven cómo sus ingresos se diluyen frente a las góndolas. A pesar de las proyecciones gubernamentales, Scolamieri advierte que la inflación no bajó como se prometió, lo que genera un escenario de incertidumbre donde los precios continúan en su escalada ascendente. Esta dinámica ha provocado un deterioro mensual del poder adquisitivo, haciendo que el salario pierda sistemáticamente la batalla frente a los bienes de consumo básico.
El factor INDEC: la renuncia de Marco Lavagna como señal de alerta
En su intervención, el diputado provincial puso la lupa sobre la institucionalidad y la credibilidad de las estadísticas públicas, recordando un hecho que considera clave en la gestión actual: la renuncia de Marco Lavagna, quien se encontraba a cargo del INDEC y de la elaboración de los índices de inflación. Para el legislador, este alejamiento no debe leerse como un simple movimiento administrativo, sino como un síntoma de una crisis profunda en la medición de la realidad económica nacional. Scolamieri afirmó que cuando incluso quien es responsable de medir los números deja su cargo en este contexto, queda en evidencia que los datos oficiales no reflejan lo que realmente pasa en los hogares. Según esta perspectiva, existe una construcción de un relato que no coincide con la experiencia de la gente, sugiriendo que la salida del responsable del organismo valida las dudas sobre la veracidad de los índices comunicados por la Nación.
El impacto del acuerdo con Estados Unidos y la recesión federal
Scolamieri no se limitó a la crítica de los precios minoristas, sino que analizó las raíces macroeconómicas del problema. Mencionó específicamente que el acuerdo con Estados Unidos y las políticas económicas impulsadas desde la administración central no han logrado generar el alivio esperado por la población. Lejos de dinamizar la economía local, el diputado sostiene que estas decisiones han profundizado la recesión y frenado el consumo de manera drástica. Este impacto se traduce en un golpe que afecta con mayor virulencia a las provincias, donde la falta de dinero circulante y el temor al gasto han paralizado el comercio, una realidad que, según sus palabras, se siente todos los días en cada rincón del interior del país.
El panorama trazado por el legislador catamarqueño se torna más sombrío al abordar el mercado laboral y el sector productivo desde la asunción de Javier Milei. Scolamieri denunció que se han perdido cientos de miles de puestos de trabajo en todo el territorio nacional, una cifra que refleja el drama social detrás de las estadísticas. Esta destrucción del empleo formal e informal viene acompañada por una crisis sin precedentes en el sector empresarial y el comercio minorista, donde miles de negocios se han visto obligados a bajar sus persianas de forma definitiva. Para el legislador, estas familias que se quedan sin ingresos representan la realidad que el Gobierno intenta no mostrar detrás de sus consignas políticas.
La medición del "fin de mes": alimentos, servicios y medicamentos
Finalmente, Scolamieri concluyó su descargo señalando que la verdadera inflación no se mide en los despachos oficiales de Buenos Aires, sino en la capacidad de las familias para cubrir sus necesidades más elementales. Destacó con preocupación que rubros fundamentales como los alimentos, los servicios básicos y los medicamentos han registrado aumentos que se sitúan muy por encima de cualquier incremento en los ingresos de los trabajadores.
Para el diputado, independientemente del índice técnico o la metodología que el Estado decida utilizar, la verdadera medición es la que hacen los ciudadanos cuando llegan al cierre del mes y descubren que sus recursos son insuficientes para cubrir lo esencial. En este contexto, el legislador hizo un llamado a dejar de repetir consignas vacías y a enfrentar la crudeza de una situación económica que hoy asfixia a los hogares argentinos.