El inicio del ejercicio contable de 2026 ha marcado una clara continuidad en la hoja de ruta trazada por el Palacio de Hacienda. Según el último informe del Ministerio de Economía de la Nación Argentina, las cuentas del Sector Público Nacional (SPN) arrancaron el año con un superávit financiero de $1.105.159 millones durante el mes de enero. Este resultado no representa un hecho aislado, sino que consolida una estrategia oficial de equilibrio fiscal que el Gobierno ha definido como el pilar indiscutible para alcanzar la estabilidad y el crecimiento.
Para comprender la magnitud de la cifra alcanzada, es necesario desglosar la dinámica entre los ingresos operativos y las obligaciones financieras del Estado. El superávit financiero de enero surge tras deducir los compromisos de deuda de un resultado primario robusto, el cual ascendió a $3.125.737 millones, representando cerca del 0,3% del Producto Bruto Interno. Este excedente permitió cubrir con recursos propios los pagos de intereses de la deuda pública, que se ubicaron en $2.020.578 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, advirtió que enero representa, junto con julio, uno de los periodos de mayor exigencia para el Tesoro debido al vencimiento de los cupones de los títulos Bonares y Globales. Aun bajo esta presión estacional, el mes cerró con un superávit financiero equivalente al 0,1% del PBI, un dato que el Palacio de Hacienda utiliza para ratificar la solidez del programa vigente.
Dinámica de ingresos y el impacto de los recursos extraordinarios
Los ingresos totales del SPN durante el primer mes del año alcanzaron los $14.517.258 millones, lo que representa un incremento interanual del 30,8%. Al analizar la recaudación tributaria, que creció un 21,6%, se observa que el impulso provino principalmente del Impuesto a las Ganancias con un alza del 28,5%, seguido por los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social con un 27,3% y el Impuesto a los débitos y créditos con un 27,1%. Por su parte, el IVA neto de reintegros mostró un incremento del 16,4%.
En la vereda opuesta, los Derechos de Exportación sufrieron una contracción del 21,5% interanual. Desde la cartera económica aclararon que estas comparaciones se ven afectadas por la reducción de impuestos aplicada durante 2025. Asimismo, el balance de enero incluyó ingresos extraordinarios provenientes de las licitaciones de las centrales hidroeléctricas del Comahue. La relevancia de estos fondos es sustancial para el análisis técnico: sin estos recursos, el superávit primario habría sido de $2.085.834 millones y el financiero se habría reducido a los $65.256 millones.
Ejecución del gasto y la contención de las prestaciones sociales
Por el lado de las erogaciones, los gastos totales del sector público sumaron $11.391.520 millones, evidenciando un aumento nominal del 31,5% respecto al año anterior. No obstante, en términos reales, el gasto primario total se redujo un 0,7% interanual, señalando una estricta disciplina en el manejo de las partidas. Dentro de este esquema, las prestaciones sociales demandaron $7.400.741 millones, con una suba del 30,4%. Es notable destacar que los recursos destinados a jubilaciones y pensiones contributivas crecieron un 2,8% real, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) tuvo un incremento del 4,1% real.
En contraste, el rubro de los subsidios económicos alcanzó los $1.067.175 millones, con un salto interanual del 155,1%. Este incremento se explica mayoritariamente por los subsidios energéticos, que crecieron un 285,7%, mientras que los destinados al transporte aumentaron un 22,6%. Por su parte, las remuneraciones del sector público se fijaron en $1.582.285 millones, con una variación del 11,5%.
El cierre de un ciclo de orden fiscal
El desempeño de este primer mes se apoya sobre la base de un 2025 que finalizó con un superávit financiero del 1,4% del PBI, acumulando un saldo primario de $11.769.219 millones. Al encadenar estos resultados con los obtenidos en 2024, Argentina ha logrado completar dos años consecutivos de superávit financiero, un hito estadístico que no se registraba en el país desde el año 2008.
Luis Caputo reafirmó que el orden fiscal ha permitido devolver recursos al sector privado mediante una reducción de impuestos equivalente al 2,5% del PBI desde el inicio de la actual gestión. Con estos números sobre la mesa, el Ministerio de Economía asegura que continuará defendiendo el ancla fiscal como la condición necesaria para garantizar la estabilidad macroeconómica durante el resto de 2026.