A partir del 1° de noviembre entrará en vigencia una profunda reestructuración del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), tras la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 400/2025, que redefine el esquema de funcionamiento del sector energético en la Argentina. La medida introduce la posibilidad de que grandes usuarios, distribuidores y generadores pacten libremente precios de energía y potencia, en un marco de competencia directa y menor intervención estatal.
El texto oficial establece las nuevas "Reglas para la Normalización del MEM y su Adaptación Progresiva", con el objetivo de restablecer un sistema sustentado en señales de precios reales y un Estado que retome su papel de regulador, sin interferir en la operatoria del mercado.
Uno de los principales cambios es la creación del Mercado a Término de Energía y Potencia, que habilita la contratación bilateral entre generadores, distribuidores y grandes usuarios, otorgando mayor flexibilidad en la fijación de tarifas y condiciones. Para ello, se modifica el artículo 2° de la Resolución 370/2022, eliminando la restricción que impedía a los distribuidores participar en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER).
Con este cambio, los agentes distribuidores del MEM podrán suscribir Contratos de Abastecimiento de energía eléctrica de fuentes renovables con generadores o autogeneradores, lo que busca dinamizar la competencia y diversificar la matriz energética.
Descentralización y nuevas categorías
Otro de los ejes centrales de la resolución es la descentralización del manejo de combustibles, hasta ahora concentrado en la empresa CAMMESA, que dejará de encargarse de su compra, aunque conservará sus funciones de despacho y administración del mercado.
Además, la norma define un esquema de transición que contempla tres categorías de generación:
Generación Asignada: Unidades con contratos vigentes hasta su finalización, incluyendo generación bajo administración estatal, hidráulica binacional y nuclear operada por Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA).
Generación al Spot: Unidades sin contrato, que podrán participar en esquemas competitivos de remuneración de energía y potencia.
Generación Nueva: Toda instalación con habilitación comercial posterior al 1° de enero de 2025, con el fin de incentivar nuevas inversiones en infraestructura energética.
La demanda también se reorganiza. Se distinguen dos grandes categorías: la Demanda de Grandes Usuarios de Distribución (GUDI) y la Demanda Estacionalizada de Distribución, subdividida a su vez en residencial y no residencial.
Servicios de reserva y remuneraciones
El nuevo marco crea dos Servicios de Reserva de Confiabilidad (SRC) para garantizar la estabilidad del sistema:
SRC Base: destinado a generación térmica habilitada antes del 1° de enero de 2025, con una remuneración de US$ 1.000 por MW-mes disponible.
SRC Adicional: orientado a la nueva generación térmica, hidráulica, nuclear o de almacenamiento, con una remuneración de US$ 9.000 por MW-mes, reconocida por un plazo máximo de diez años.
A su vez, la resolución introduce un nuevo esquema para el recupero de costos asociados a los servicios del MEM, con el propósito de transparentar los cargos complementarios y actualizar los criterios de referencia del tipo de cambio. En adelante, el valor de referencia será el dólar mayorista BCRA Comunicación "A" 3500.
Nuevos requisitos para grandes demandas
El texto oficial también regula las demandas extratendenciales, es decir, aquellas que se conecten directamente al Sistema de Transporte y representen más del 0,5% de la demanda media del MEM. En esos casos, las empresas deberán presentar un plan de abastecimiento que asegure al menos el 80% de energía de nueva producción, junto con respaldo físico de potencia suficiente para cubrir hasta el 80% de su consumo.
Por último, se instruye al Organismo Encargado del Despacho (OED) —función que ejerce CAMMESA— a desarrollar los procedimientos técnicos necesarios para implementar este nuevo esquema, que apunta a mayor competencia, transparencia y previsibilidad en el mercado eléctrico argentino.
Con esta medida, el Gobierno busca dar un paso hacia la liberalización del sector, atraer inversiones privadas y reducir la dependencia de subsidios, en un contexto en el que la energía vuelve a ser un eje estratégico para la recuperación económica.