• Dólar
  • BNA $1460 ~ $1510
  • BLUE $1525 ~ $1545
  • TURISTA $1898 ~ $1898

13 C ° ST 12.39 °

Unión Radio 91.3 en vivo

La actividad metalúrgica profundiza su retroceso: marcó un 4,4% interanual en julio

El uso de la capacidad instalada se ubicó en 39,2%, mientras siete de cada diez empresas no esperan cambios en su nivel de producción durante el próximo trimestre.

17 Agosto de 2026 10.45

La actividad metalúrgica en Argentina registró una caída interanual del 4,4% durante julio, de acuerdo con el informe sectorial elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), cuyos datos fueron procesados por Agencia Noticias Argentinas.

El resultado de julio profundizó la tendencia negativa que atraviesa al sector durante 2026. Con este nuevo retroceso, la actividad acumula una contracción del 5,5% en los primeros siete meses del año, en un escenario que la propia industria define como un "piso históricamente bajo".

La comparación mensual, en cambio, mostró una variación positiva, aunque prácticamente imperceptible. Frente a junio, la producción registró un incremento del 0,1%. El dato marca una leve mejora en términos estrictamente mensuales, pero no alcanza para modificar el cuadro general que reflejan los indicadores acumulados y la utilización de la estructura productiva.

El informe confirma, además, que el escenario industrial actual conserva características recesivas similares a las observadas durante los períodos de salida de la pandemia de 2020.

Capacidad instalada: apenas 39,2%

Uno de los principales indicadores que refleja la situación del sector es el nivel de utilización de la capacidad instalada. Durante julio, las empresas metalúrgicas operaron al 39,2% de su capacidad productiva.

El registro representa una caída de 6,0 puntos porcentuales respecto del mismo mes de 2025 y evidencia el reducido nivel de utilización del aparato productivo. La combinación entre una actividad que retrocede en términos interanuales y una capacidad instalada que permanece ampliamente ociosa configura uno de los principales rasgos del escenario actual.

Los principales datos de julio muestran:

  • Actividad metalúrgica: -4,4% interanual.
  • Contracción acumulada en 2026: -5,5% durante los primeros siete meses.
  • Variación mensual: +0,1% frente a junio.
  • Capacidad instalada utilizada: 39,2%.
  • Variación interanual de la capacidad instalada: -6,0 puntos porcentuales.
  • Empleo sectorial: -2,2% interanual.

Los rubros que concentraron las mayores bajas

El deterioro no se distribuyó de manera uniforme entre las distintas ramas de la actividad metalúrgica, aunque la mayoría de los rubros relevados presentó resultados negativos.

Los sectores de Bienes de Capital y Maquinaria Agrícola encabezaron las caídas. Bienes de Capital registró un retroceso del 9,5%, mientras que Maquinaria Agrícola presentó una baja del 7,7%.

A continuación se ubicaron Equipos y Aparatos Eléctricos, con una contracción del 4,3%, y Equipamiento Médico, que descendió 3,9%. El único rubro que presentó un resultado positivo fue Autopartes, con un crecimiento mensual del 1,9%. Sin embargo, esa mejora puntual no alcanza para revertir su desempeño reciente, ya que el sector mantiene una baja acumulada del 3,1% en el último semestre.

De esta manera, el comportamiento de los distintos segmentos muestra que el retroceso general de la actividad alcanza a buena parte del entramado metalúrgico, mientras que la recuperación registrada en un rubro específico convive con resultados acumulados todavía negativos.

ADIMRA advierte por la falta de demanda

El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, describió el momento que atraviesa la actividad y remarcó el bajo nivel de productividad que presenta el sector. "La producción metalúrgica continúa estancada, con índices de productividad históricamente bajos, que configura un escenario de mucha incertidumbre que nos permita avizorar un sendero de recuperación", señaló el dirigente.

En su análisis también puso el foco sobre el comportamiento de la demanda. Según explicó, la baja demanda afecta la operatividad de las empresas y vuelve necesario el desarrollo de instrumentos destinados a estimular la inversión.

En ese sentido, Del Re sostuvo que "se torna vital el desarrollo de herramientas tendientes a promover la inversión para de este modo poder sostener el empleo en todo el entramado industrial".

La advertencia se produce en un contexto en el que la actividad presenta niveles reducidos de utilización de su capacidad productiva y acumula una contracción durante los primeros siete meses del año.

Córdoba encabezó las caídas provinciales

El retroceso también tuvo una expresión geográfica extendida. De acuerdo con el relevamiento, todas las provincias analizadas registraron caídas en la actividad metalúrgica. Córdoba presentó el retroceso más pronunciado, con una baja del 7,9%. En segundo lugar se ubicó Buenos Aires, que registró una contracción del 5,8%.

El comportamiento negativo también alcanzó a Mendoza y Entre Ríos, con descensos del 4,6% y 4,2%, respectivamente.

Por su parte, Santa Fe exhibió la caída más acotada dentro del conjunto analizado, aunque igualmente presentó una variación negativa del 3,8%. El dato provincial refuerza el carácter generalizado del retroceso, dado que ninguna de las jurisdicciones incluidas en el informe mostró una evolución positiva durante el período analizado.

El empleo también refleja el deterioro

La evolución de la actividad productiva tuvo además su correlato en el mercado laboral del sector. El nivel de empleo metalúrgico registró una caída interanual del 2,2%.

El indicador se suma a los retrocesos observados en producción y utilización de la capacidad instalada, y forma parte del escenario que ADIMRA describe a partir de la combinación entre estancamiento, baja demanda, reducidos niveles de productividad e incertidumbre.

La preocupación por el empleo aparece, precisamente, entre los argumentos planteados por el presidente de la entidad al reclamar herramientas que permitan promover la inversión y sostener los puestos de trabajo dentro del entramado industrial.

Cautela frente al próximo trimestre

Las perspectivas inmediatas tampoco anticipan un cambio significativo en la dinámica productiva. Las expectativas para el corto plazo se mantienen marcadas por la cautela, con una amplia mayoría de empresas que no prevé modificaciones en sus niveles de producción.

Según el informe, 7 de cada 10 empresas no esperan cambios en sus niveles de producción durante el próximo trimestre.

El dato completa un panorama caracterizado por la continuidad de la contracción interanual, una capacidad instalada utilizada en apenas 39,2%, retrocesos en la mayoría de los rubros y una disminución del empleo sectorial.

Así, el balance de julio deja una actividad metalúrgica que, pese al leve incremento mensual del 0,1%, continúa mostrando un desempeño negativo en la comparación interanual y acumula una caída del 5,5% en lo que va de 2026. Con la mayoría de las empresas sin prever cambios en el corto plazo, el sector permanece en un escenario que sus propios indicadores ubican en un piso históricamente bajo, mientras la baja demanda y la necesidad de promover inversiones aparecen como elementos centrales para definir la evolución de la actividad.