La industria mejoró 6,6% anual en el primer bimestre
El Índice de Producción Industrial (IPI) mejoró 0,5% en febrero respecto de enero. Sin embargo, se ubicó 0,7% por debajo del nivel de diciembre de 2024.

La industria manufacturera argentina registró en febrero un crecimiento significativo, tanto en términos interanuales como mensuales, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero presentó un incremento del 5,6% en comparación con febrero de 2024, mientras que, respecto al mes anterior, se observó una suba del 0,5%, consolidando así una leve pero sostenida recuperación del sector.

Este desempeño positivo permitió que el acumulado del primer bimestre de 2025 mostrara una mejora del 6,6% en comparación con el mismo período del año anterior, una señal alentadora en un contexto marcado por desafíos macroeconómicos y reconfiguración del entramado productivo nacional.

 

El crecimiento industrial en cifras: evolución del IPI en febrero de 2025

 

De acuerdo con el informe oficial del INDEC, el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) fue uno de los indicadores que mejor desempeño mostró en el arranque del año. En febrero, el IPI subió un 5,6% interanual, impulsado por el desempeño de varios rubros clave de la industria, como la metalurgia, los productos químicos y la elaboración de alimentos y bebidas.

En términos mensuales, el incremento del 0,5% respecto a enero de 2025 evidencia una leve aceleración en la actividad industrial, luego de un cierre de 2024 marcado por una desaceleración generalizada. Sin embargo, si se compara la producción actual con los niveles registrados a fines del año pasado, aún persiste un rezago que indica que la recuperación no es homogénea ni está completamente consolidada.

 

Factores que impulsan la mejora del sector manufacturero

 

El repunte de la producción industrial en febrero responde a varios factores. Por un lado, la normalización en la cadena de suministros tras los cuellos de botella globales ha permitido un flujo más constante de insumos y materias primas. Por otro, la mayor demanda interna en determinados sectores y el impulso de medidas focalizadas para reactivar la actividad productiva colaboraron con el crecimiento interanual.

Asimismo, sectores como la industria alimenticia, la automotriz y la producción de maquinaria y equipo han registrado desempeños positivos, apalancados por estrategias de reconversión tecnológica y mejoras en la eficiencia operativa. Las exportaciones industriales también contribuyeron a sostener la actividad, especialmente hacia mercados regionales.

 

Desafíos persistentes y perspectivas para el resto de 2025

 

A pesar de los resultados alentadores en el primer bimestre, el panorama para la industria manufacturera sigue siendo desafiante. La inflación, el costo del financiamiento y la presión fiscal continúan afectando la competitividad del sector. Además, la incertidumbre económica y política puede condicionar las decisiones de inversión y expansión productiva.

No obstante, si se mantiene la tendencia positiva y se profundizan las políticas de incentivo a la producción, se abre la posibilidad de consolidar una recuperación industrial más sostenida en los próximos meses. La continuidad del monitoreo de los indicadores del IPI será clave para evaluar el ritmo de esta evolución.