En una jornada marcada por la volatilidad global, los bonos soberanos en dólares registran leves subas este miércoles, con avances que alcanzan hasta 0,5%, luego de cuatro ruedas consecutivas a la baja. El movimiento se produce en un contexto internacional adverso, atravesado por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán continúa condicionando el clima de negocios a nivel mundial. Este escenario de tensión geopolítica empuja a los inversores a reconfigurar sus carteras en busca de activos de refugio, ante la incertidumbre que impacta sobre los mercados de riesgo.
En ese marco, los bonos en dólares operan con mejoras de hasta 1,5%, encabezadas por:
Global 2046, con una suba de hasta 1,9%.
Global 2035, con un avance de 1,5%.
Global 2041, que mejora 1%.
A pesar del rebote, el riesgo país, medido por el J.P. Morgan, se ubica en 574 puntos básicos, manteniéndose por encima de la barrera de los 570 puntos. Este indicador refleja que, si bien se observa una recuperación puntual, el nivel de percepción de riesgo continúa elevado.
El impacto del conflicto en Medio Oriente
El trasfondo de esta dinámica es un escenario global "altamente turbulento", según describió Juan Manuel Francos, economista jefe de Grupo SBS. De acuerdo con su análisis, la escalada bélica en Medio Oriente presiona al alza a los commodities energéticos y golpea a los activos de riesgo.
El encarecimiento de la energía, en este contexto, introduce una nueva capa de incertidumbre para los mercados financieros internacionales. Aunque los premarket del miércoles mostraban cierta recuperación en las acciones globales, el especialista advirtió que la incertidumbre geopolítica está lejos de disiparse.
En este marco, el rebote de los bonos argentinos se interpreta como un movimiento técnico tras varias ruedas negativas, más que como un cambio estructural en el escenario financiero.
La mirada puesta en la dinámica local
En el plano doméstico, la atención del mercado no se limita únicamente al frente externo. Según explicó Francos, el foco está puesto también en dos variables centrales:
Las compras de divisas por parte del Banco Central.
La dinámica monetaria interna.
En particular, las tasas de interés en pesos continúan mostrando alta sensibilidad frente a las condiciones de liquidez. El esquema vigente es definido como discrecional, donde las licitaciones del Tesoro cumplen un rol clave como regulador.
Esta combinación de factores —tensión internacional y monitoreo de variables locales— configura un entorno en el que los inversores evalúan cuidadosamente cada señal, tanto externa como interna, antes de reposicionar sus activos.
S&P Merval y acciones líderes
El rebote no se limita al mercado de deuda. En renta variable, el S&P Merval registra una suba de 1,1%, alcanzando los 2.624.326,14 puntos. Medido en dólares, el avance es de 1,9%, hasta los 1.784,04 puntos.
Entre las acciones locales más destacadas de la jornada se encuentran:
BBVA, con un avance de 3%.
Transener, que sube 2,9%.
Transportadora Gas del Norte, con una mejora de 2,8%.
Banco Macro, que avanza 2,6%.
Estos movimientos reflejan una reacción positiva del segmento accionario, en línea con el leve alivio observado en la deuda soberana.
ADRs argentinos: subas de hasta 3%
En el exterior, los ADRs argentinos también muestran un desempeño favorable, con subas de hasta 3%. El liderazgo corresponde a:
Grupo Supervielle, con avances cercanos al 3%.
Pampa Energía, que sube 2,2%.
Grupo Financiero Galicia, con una mejora de 2,1%.
El repunte de los ADRs acompaña la tendencia positiva del mercado local y se inscribe dentro de una jornada de recuperación parcial en activos argentinos.
Un equilibrio frágil
Si bien los datos del día muestran un rebote tanto en bonos como en acciones, el contexto global continúa siendo determinante. La escalada del conflicto en Medio Oriente, la evolución de los precios energéticos y la persistente búsqueda de activos de refugio mantienen en vilo a los mercados.
En paralelo, a nivel local, las compras de divisas del Banco Central, la dinámica monetaria y el comportamiento de las tasas en pesos siguen siendo variables centrales para los inversores.
El mercado, así, encuentra un respiro técnico en medio de la turbulencia. Pero el riesgo país en 574 puntos básicos y la incertidumbre geopolítica vigente reflejan que el escenario continúa siendo desafiante, tanto en el frente externo como en el doméstico.