La UIA estimó una nueva caída de la actividad industrial en junio
La Unión Industrial Argentina proyectó una caída interanual de 1,8% para junio y una leve baja respecto de mayo. Otros indicadores privados coincidieron en señalar una pérdida de dinamismo mensual, con comportamientos desiguales entre los distintos sectores manufactureros.

La actividad industrial habría registrado un nuevo retroceso durante junio, de acuerdo con las primeras estimaciones elaboradas por entidades privadas. La Unión Industrial Argentina (UIA) proyectó una caída interanual del 1,8%, mientras que, en la medición desestacionalizada, estimó una disminución del 0,2% respecto de mayo, reflejando un escenario de escasa variación mensual.

El relevamiento difundido por la entidad se sumó a otros informes privados que coincidieron en describir un desempeño caracterizado por la pérdida de dinamismo y por una evolución dispar entre los distintos sectores manufactureros.

Según el Centro de Estudios de la UIA, los indicadores adelantados correspondientes a junio mantuvieron una "dinámica heterogénea", con mejoras puntuales en determinadas ramas industriales, aunque sin modificar el panorama general, definido por la entidad como un contexto de bajo nivel de actividad.

El informe también indicó que continúan observándose dificultades para recuperar los niveles de producción registrados durante 2022 en varios segmentos de la industria, situación que sigue condicionando el proceso de recuperación.

Construcción, acero y metalmecánica con bajas

Dentro de los distintos indicadores analizados, la UIA puso especial atención en los rubros vinculados con la construcción, donde volvió a observarse una retracción de la actividad.

Durante junio, los despachos de cemento registraron una caída mensual del 2,7%, mientras que el Índice Construya mostró un retroceso del 2% respecto del mes anterior.

La entidad destacó que ambos indicadores permanecen muy por debajo de los niveles alcanzados durante 2022, acumulando disminuciones del 24% en el caso de los despachos de cemento y del 30% en el Índice Construya.

El informe también reflejó retrocesos en otros sectores industriales. La producción metalmecánica disminuyó 0,3%, mientras que la producción de acero registró una caída del 4,6%.

En el caso de la industria automotriz, la fabricación de vehículos permaneció prácticamente estable respecto de mayo, con una variación positiva del 0,2%, aunque la producción continúa ubicándose 18% por debajo del mismo período del año anterior.

Desempeño dispar en alimentos y otros indicadores

La evolución de la industria alimenticia mostró resultados diferentes según cada actividad. La UIA señaló que durante junio crecieron la producción de bebidas y la producción de carnes, mientras que se registraron disminuciones en la producción láctea y en la molienda de oleaginosas.

Al mismo tiempo, algunos indicadores presentaron un comportamiento favorable. Entre ellos se destacó el incremento del 1,4% mensual en la demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales, con aumentos en casi todos los sectores, excepto en productos metálicos y construcción.

También crecieron los patentamientos de maquinaria industrial, las exportaciones hacia Brasil, impulsadas por productos primarios, aluminio y automóviles, y la liquidación de divisas del complejo agroindustrial.

Estos datos reflejaron un escenario con comportamientos diferentes entre las distintas ramas de actividad, sin modificar, según la UIA, el panorama general de debilidad industrial.

Recuperación interanual, pero una nueva baja mensual

Las conclusiones de la UIA encontraron puntos de coincidencia con las mediciones elaboradas por otras consultoras privadas. El Índice de Producción Industrial de Orlando J. Ferreres registró en junio un crecimiento interanual del 1,4%, aunque el acumulado del primer semestre mostró una caída del 2,2%.

En la comparación desestacionalizada, el indicador reflejó un retroceso mensual del 0,3% respecto de mayo. La consultora sostuvo que esa disminución mensual "continúa la tendencia que se repite desde noviembre del año pasado, en la cual se alterna un mes positivo con uno negativo".

Ese comportamiento fue definido como una dinámica de "serrucho", caracterizada por la alternancia entre avances y retrocesos que, según el informe, evidencia las dificultades que enfrenta la industria para consolidar un proceso de recuperación sostenido.

No obstante, Ferreres indicó que el crecimiento interanual registrado en junio fue posible gracias al desempeño de las refinerías y de la producción de metales básicos.

Además, proyectó que el segundo semestre podría presentar una evolución más favorable, aunque advirtió que los resultados seguirán siendo heterogéneos entre los distintos sectores.

La mirada de FIEL sobre el desempeño industrial

La Fundación FIEL presentó un diagnóstico que también mostró coincidencias con el resto de los relevamientos privados. La entidad estimó que la producción industrial de junio igualó el nivel registrado un año antes, mientras que el primer semestre concluyó con una caída acumulada del 0,7%.

Al igual que los otros informes, la serie desestacionalizada volvió a reflejar un retroceso mensual. FIEL explicó que durante junio algunas plantas industriales enfrentaron interrupciones en el suministro de gas debido a problemas de infraestructura.

Además, señaló que otras empresas redujeron sus niveles de producción por el elevado costo del combustible. Dentro del análisis sectorial, indicó que la producción automotriz volvió a registrar la mayor caída entre las actividades relevadas.

En contraste, destacó que la elaboración de alimentos alcanzó un nivel récord para un mes de junio. La entidad también sostuvo que el avance registrado por la refinación de petróleo fue el principal factor que contribuyó a moderar la caída general observada durante el semestre.

Sin embargo, advirtió que el nuevo retroceso mensual debilita las señales sobre la sostenibilidad de la recuperación que había comenzado a observarse en los meses anteriores.