La cuenta corriente cambiaria registró en mayo un superávit de US$1877 millones, el segundo saldo positivo consecutivo y el mejor resultado desde septiembre del año pasado. El desempeño estuvo explicado principalmente por el crecimiento de las exportaciones y la disminución de las importaciones, de acuerdo con el balance cambiario difundido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El resultado representó una mejora de US$544 millones respecto de abril, cuando la cuenta corriente había vuelto a mostrar un saldo positivo luego de seis meses consecutivos de déficit.
La cuenta corriente cambiaria refleja la diferencia entre los ingresos y egresos de divisas vinculados al comercio exterior, los servicios, el pago de intereses, dividendos, préstamos y transferencias. Un saldo positivo indica que ingresaron más dólares de los que salieron durante el período.
Según el informe oficial, el superávit fue impulsado por un saldo favorable de US$4322 millones en la cuenta de bienes, parcialmente compensado por los déficits registrados en ingreso primario (US$1642 millones), servicios (US$802 millones) e ingreso secundario (US$1 millón).
Las exportaciones crecieron y las importaciones retrocedieron
El comercio de bienes fue el principal motor del resultado positivo. Los cobros por exportaciones alcanzaron los US$9297 millones, lo que representó un incremento interanual del 17%, mientras que los pagos por importaciones descendieron un 19% respecto de mayo de 2025 y totalizaron US$4975 millones.
El complejo aceitero y cerealero aportó ingresos por US$3276 millones, mientras que el resto de los sectores sumó US$6021 millones, el nivel más alto registrado para un mes de mayo.
Entre las actividades con mayor crecimiento se destacaron Minería, cuyas exportaciones aumentaron un 104% interanual, y Energía, con una suba del 87%.
En paralelo, todos los sectores redujeron sus pagos por importaciones. La caída más pronunciada se observó nuevamente en Energía, con un retroceso del 46%, lo que permitió que el sector generara un ingreso neto de US$1542 millones, tres veces superior al registrado un año atrás.
El déficit de servicios volvió a ampliarse
En contraste con el desempeño del comercio exterior, la cuenta de servicios registró un déficit de US$802 millones, unos US$128 millones más que en abril.
El principal componente negativo volvió a ser el rubro Viajes y pasajes, que registró egresos netos por US$582 millones. Si bien los pagos al exterior permanecieron relativamente estables, los ingresos por turismo receptivo disminuyeron durante el mes, ampliando el saldo negativo.
También contribuyeron al déficit los rubros vinculados a fletes, seguros, servicios postales y otros servicios, aunque parte de esas salidas fue compensada por el superávit generado por los servicios empresariales, profesionales y técnicos.
El pago al FMI impactó sobre la cuenta corriente
El informe del Banco Central también señaló que la cuenta de ingreso primario mostró una salida neta de US$1642 millones, impulsada principalmente por el pago de intereses de deuda.
Dentro de ese monto se destacó un desembolso de US$759 millones correspondiente a intereses abonados al Fondo Monetario Internacional (FMI).
A ello se sumaron US$476 millones destinados al giro de utilidades y dividendos al exterior, principalmente desde los sectores de Energía, Entidades Financieras y Metales Comunes.
Pese al incremento del déficit en servicios y al impacto de los pagos financieros, el fuerte desempeño exportador permitió sostener el segundo superávit cambiario consecutivo, consolidando una mejora en el ingreso neto de divisas durante mayo.