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Salarios privados en caída: ya pierden frente a 2023

El salario real promedio del sector privado registrado cayó 0,9% en junio y acumuló dos meses consecutivos de retroceso. El informe oficial también mostró una reducción del empleo asalariado y una pérdida acumulada de 337.365 puestos formales desde noviembre de 2023.

18 Agosto de 2026 07.37

El poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado registrado profundizó su deterioro durante junio de 2026. Según los datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el salario real promedio de quienes trabajan en relación de dependencia en el sector privado registró una caída de 0,9% durante ese mes.

El descenso se produjo por segundo mes consecutivo y se dio incluso en un contexto de desaceleración de la inflación. La serie desestacionalizada elaborada a partir de los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestra que la baja de junio profundizó la contracción registrada en mayo, cuando el salario real había retrocedido 2,9%.

El resultado tiene además una particularidad dentro de la evolución reciente de las remuneraciones. El informe oficial señaló que, después de 20 meses consecutivos por encima del nivel observado en noviembre de 2023, el salario medio real de junio de 2026 quedó finalmente por debajo de aquella referencia.

La caída respecto de ese nivel fue de 0,6%, marcando así un cambio en la trayectoria que había mantenido el salario real durante los meses anteriores.

Los salarios nominales crecieron menos que los precios

La explicación central planteada por la Secretaría de Trabajo está vinculada con la diferencia entre la evolución de los salarios nominales y la inflación. De acuerdo con el reporte, el crecimiento del salario nominal desaceleró a un ritmo mayor que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), ambos medidos en términos desestacionalizados. Esa diferencia terminó afectando directamente la capacidad de compra de las remuneraciones.

Durante los primeros cuatro meses de 2026, el incremento promedio del salario nominal había sido de 2,1% mensual. Sin embargo, en abril y mayo el ritmo de crecimiento se redujo hasta 1% mensual.

El resultado fue una nueva pérdida de poder adquisitivo. El propio informe resumió la situación al señalar que "la capacidad de compra del salario medio volvió a retroceder por segundo mes consecutivo".

La evolución muestra, de esta manera, que no alcanza con que los salarios nominales continúen aumentando para sostener el poder adquisitivo. En el período analizado, el ritmo de esos incrementos resultó insuficiente frente a la evolución de los precios.

Los convenios colectivos

El deterioro no se limitó al salario promedio general. Las remuneraciones establecidas mediante Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) también mostraron una dinámica contractiva, aunque de menor magnitud.

En los últimos dos meses analizados, el salario conformado medio de los principales CCT registró una disminución real de 0,7% en la serie desestacionalizada. Sin embargo, el comportamiento de los convenios fue heterogéneo. El informe oficial identifica tres grandes grupos según la evolución del poder adquisitivo: uno conformado por actividades que consiguieron aumentos reales, otro integrado por sectores con estabilidad o variaciones acotadas y un tercero donde se produjeron caídas superiores al 10% interanual.

Entre los sectores que lograron mejorar su poder de compra aparecen:

  • Encargados de edificio: +5,9%.
  • Camioneros: +3,1%.
  • Construcción: +2,5%.
  • Farmacia: +2,5%.
  • Entidades deportivas: +1,7%.
  • Aceiteros: +1,6%.
  • Seguros: +1,6%.

En el extremo contrario se encuentran actividades con fuertes pérdidas interanuales del salario real:

  • Textiles: -12,6%.
  • Metalúrgicos: -12,4%.
  • Comercio: -11,0%.
  • Calzado: -10,5%.

La diferencia entre unos sectores y otros refleja la dispar capacidad de los convenios para acompañar la evolución de los precios. Mientras algunas actividades consiguieron sostener el poder adquisitivo mediante acuerdos nominales superiores a la inflación, otras apenas pudieron limitar las pérdidas y varias registraron deterioros pronunciados.

Una medición basada en el SIPA

La Secretaría de Trabajo explicó que la metodología utilizada para calcular la variación mensual del salario se basa en las declaraciones juradas presentadas por las empresas al SIPA.

La información utilizada comprende aproximadamente al 98% del empleo privado registrado, lo que permite obtener una medición amplia sobre la evolución de las remuneraciones del sector. Sin embargo, se trata de una proyección elaborada con información parcial, razón por la cual queda fuera de las series estadísticas históricas incluidas en el anexo del informe.

El reporte concluye que la desaceleración del crecimiento de los salarios nominales frente a la evolución del IPC fue el principal factor que explicó la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores asalariados registrados del sector privado durante junio de 2026.

También cayó el empleo registrado

El deterioro de los salarios se produjo al mismo tiempo que se observó una reducción del empleo registrado. Durante mayo, el empleo asalariado registrado cayó 0,1% respecto de abril. La baja estuvo explicada principalmente por el sector privado, que registró una disminución de igual magnitud.

El empleo público, en cambio, no mostró variaciones durante ese período, mientras que el trabajo en casas particulares presentó un incremento de 0,3%. Desde noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno, la cantidad de empleos formales acumuló una reducción de 337.365 puestos.

Los datos también muestran una caída del empleo independiente, que retrocedió 0,2% en la comparación mensual. Dentro de ese universo, los trabajadores autónomos disminuyeron 0,8%, mientras que los monotributistas sociales registraron una caída de 2%. En sentido contrario, el monotributo común tuvo un incremento de 0,1%.

La baja mensual y el detalle de los puestos perdidos

De acuerdo con las estimaciones de Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, la cantidad total de trabajadores registrados cayó en 6.971 puestos respecto del mes anterior.

El sector privado concentró la mayor parte de esa disminución, con 9.059 empleos menos. En contraste, hubo incrementos en otros segmentos:

  • Sector público: +736 trabajadores.
  • Empleo en casas particulares: +1.352 puestos.
  • Monotributo común: +2.676 personas.

La evolución mensual vuelve a mostrar así una diferencia entre el comportamiento del empleo privado y el de otros segmentos del mercado laboral registrado.

La comparación interanual 

La fotografía resulta todavía más amplia cuando se compara la situación con mayo de 2025. En términos interanuales, el empleo asalariado descendió 1,5%, equivalente a 148.500 trabajadores menos.

El sector privado explicó nuevamente la mayor parte de la caída, con una reducción de 137.500 puestos, equivalente a un descenso de 2,2%. El empleo público también retrocedió, aunque en una proporción menor: perdió 17.500 trabajadores, lo que representa una caída de 0,5%.

El empleo en casas particulares tuvo, en cambio, un comportamiento positivo. En la comparación interanual aumentó 1,5%, con 6.500 puestos adicionales.

El trabajo independiente también creció frente a mayo de 2025. El incremento fue de 1,4%, equivalente a 38.800 personas más. Dentro de esta categoría, el monotributo común aumentó 2%, sumando 42.700 aportantes, mientras que los monotributistas sociales crecieron 1,3%, con 3.000 personas más.

La única excepción dentro del empleo independiente fueron los trabajadores autónomos. Su cantidad se redujo 1,7% interanual, lo que equivale a 6.800 personas menos.

La comparativa con el 2023

La comparación desde noviembre de 2023 permite dimensionar la evolución acumulada del empleo asalariado registrado. Desde aquel momento, se perdieron 337.365 puestos. La mayor parte de la reducción correspondió al sector privado, que concentró 241.176 empleos menos.

El sector público acumuló una disminución de 79.865 puestos, mientras que en el segmento de casas particulares se registraron 16.324 empleos menos.

El comportamiento del monotributo fue diferente y funcionó como contrapeso dentro de la estructura del empleo registrado: durante el mismo período incorporó 160.573 trabajadores.