La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) mantiene vigente la Prestación por Desempleo, como una herramienta destinada a trabajadores en relación de dependencia que perdieron su empleo sin decisión propia. El sistema plantea asistencia económica con cobertura integral durante el período de búsqueda laboral.
El esquema -además de contemplar un ingreso mensual- también preserva derechos clave vinculados a la seguridad social. El beneficio incluye continuidad en salud y aportes previsionales mientras dura la prestación, lo que evita interrupciones en la historia laboral del trabajador.
El acceso al programa exige cumplir condiciones precisas, tanto en los motivos de desvinculación como en los plazos de gestión. El trámite debe iniciarse dentro de los 90 días hábiles posteriores al despido, ya que fuera de ese período el solicitante pierde la posibilidad de cobrarlo.
¿Quiénes pueden solicitar la prestación por desempleo este año?
El universo alcanzado por este beneficio está limitado a quienes enfrentaron una pérdida laboral sin intervención voluntaria. La normativa contempla únicamente situaciones de desvinculación forzada dentro del empleo formal.
Los casos incluidos abarcan distintos escenarios de finalización del vínculo laboral. Entre ellos se encuentran:
Despido sin causa
Finalización de contrato a plazo fijo
Cierre o quiebra de la empresa
El sistema excluye a quienes decidieron renunciar (porque implica una decisión individual del trabajador).
El programa establece una duración variable según los aportes registrados. La cantidad de cuotas depende de los meses trabajados con aportes en los últimos tres años.
El detalle de meses de cobro se organiza de la siguiente manera:
Entre 6 y 11 meses de aportes: 2 cuotas
Entre 12 y 23 meses: 4 cuotas
Entre 24 y 35 meses: 8 cuotas
36 meses o más: hasta 12 cuotas
El esquema contempla una extensión para ciertos grupos etarios. Las personas de 45 años o más acceden a 6 cuotas adicionales, llevando el total a 18 meses en los casos de mayor antigüedad.
Documentación necesaria para iniciar el trámite en ANSES
El inicio de la solicitud puede realizarse por cualquiera de los canales ya que, si bien el sistema habilita la gestión online a través de Atención Virtual en Mi ANSES, también existe la opción de turno en oficinas.
El requisito central es acreditar la desvinculación laboral. El solicitante debe presentar el telegrama de despido o el contrato finalizado, documentos que validan la situación declarada. El proceso administrativo exige respetar los tiempos establecidos por el organismo. El plazo máximo de 90 días hábiles funciona como condición excluyente para conservar el derecho, lo que obliga a iniciar la gestión sin demoras.
El beneficio incluye componentes adicionales que suelen pasar desapercibidos. La cobertura mantiene la obra social activa para el titular y su grupo familiar, lo que garantiza acceso a prestaciones médicas durante el período sin empleo. El esquema también contempla asignaciones familiares. El beneficiario continúa cobrando AUH o SUAF según corresponda, siendo entonces este ingreso un complemento al monto principal.
Cómo calcular cuánto vas a cobrar por el Fondo de Desempleo en 2026
El cálculo del monto no responde a una cifra fija para todos los casos. El valor mensual surge del 75% de la mejor remuneración neta percibida en los últimos seis meses trabajados, lo que genera montos diferenciados según el historial salarial. El sistema incorpora límites vinculados al salario mínimo. El esquema fija un piso y un tope en función del Salario Mínimo, Vital y Móvil, impidiendo valores por debajo o por encima de esos parámetros.
El ingreso mensual se ajusta a estas restricciones independientemente del salario previo. El tope máximo actúa como límite para quienes tenían ingresos altos, mientras que el mínimo garantiza una base para salarios más bajos.
El beneficio impacta también en la trayectoria previsional del trabajador. Los meses cobrados se computan como aportes jubilatorios evitando períodos sin contribuciones dentro del sistema. El seguro por desempleo funciona como una cobertura integral en un contexto de pérdida laboral.