Con la difusión del dato de inflación de diciembre por parte del INDEC, el Gobierno avanzó en la actualización de los valores del Monotributo y del Impuesto a las Ganancias. El ajuste se realiza en función de la inflación acumulada durante el segundo semestre de 2025 —entre julio y diciembre—, que alcanzó el 14,28%, y modifica tanto los topes de facturación como las cuotas mensuales y las escalas impositivas.
En el caso del Monotributo, la actualización impacta de manera integral en los parámetros del régimen simplificado. Se ajustan los niveles máximos de facturación anual permitida por categoría, así como otros criterios relevantes, entre ellos el precio unitario máximo de venta, los alquileres devengados, la superficie afectada a la actividad y el consumo energético. Además, el incremento también se traslada al valor de las cuotas mensuales que deben abonar los contribuyentes.
A modo de ejemplo, la categoría más baja del régimen, la A, eleva su tope de facturación anual de $8.992.597 a $10.277.988. En el extremo opuesto, la categoría K pasa de un límite de $94.805.682 a $108.357.083 anuales. Estos nuevos valores serán determinantes para la recategorización semestral obligatoria que los monotributistas deberán realizar antes del 5 de febrero.
Desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), ex AFIP, recordaron que quienes hayan registrado modificaciones en sus ingresos, alquileres, superficie del local o consumo de energía deberán ingresar con clave fiscal para efectuar la recategorización correspondiente. "Si no se realiza el trámite, se entiende que no hubo cambios y el contribuyente permanece en la misma categoría", aclaró el organismo.
El ajuste también se refleja en las cuotas mensuales del Monotributo, que incluyen el impuesto integrado, el aporte jubilatorio y la obra social. La categoría A, por ejemplo, pasa de $37.085,74 a $42.386 mensuales, mientras que la categoría B sube de $42.216,41 a $48.250. En el caso de la categoría K correspondiente a locación y prestaciones de servicios, la cuota se incrementa de $1.208.890 a $1.381.687. Los nuevos valores deberán abonarse a partir de febrero y estarán vigentes hasta julio de 2026.
Actualmente, el régimen del Monotributo alcanza a unos 3,5 millones de contribuyentes, entre quienes sólo pagan el impuesto integrado —por trabajar en relación de dependencia— y aquellos que afrontan la carga completa.
En paralelo, el ajuste por inflación también impacta en el Impuesto a las Ganancias, a través de la actualización del Mínimo No Imponible y de las deducciones permitidas, como las cargas de familia, gastos de salud, sueldos y aportes del personal de casas particulares registrado, siempre dentro de los topes establecidos sobre la base imponible.
Según las estimaciones del tributarista Sebastián Domínguez, los trabajadores solteros sin hijos comenzarán a tributar Ganancias a partir de un sueldo bruto de $3.000.046, equivalente a $2.490.038 netos. En el caso de los asalariados con un hijo, el impuesto se aplicará desde un sueldo bruto de $3.245.715 ($2.693.943 netos). Para los casados con dos hijos, el piso se eleva a un ingreso bruto de $3.950.699, lo que representa $3.300.726 netos.
Una vez superados estos montos, el impuesto se calcula según una escala progresiva que va del 5% al 35%, de acuerdo con el nivel de ingresos. Se estima que cerca de un millón de trabajadores en relación de dependencia se encuentran alcanzados por el tributo.
Hasta tanto ARCA publique oficialmente los nuevos valores y escalas actualizadas, los ingresos correspondientes a enero continuarán tributando según las escalas vigentes del segundo semestre de 2025. Posteriormente, se realizará una liquidación retroactiva ajustada a los nuevos parámetros.