Tras la baja de YPF, Shell y Axion también reducen precios: ¿y qué pasa con el GNC?
Las principales petroleras aplicaron recortes en sus surtidores tras la decisión de la estatal. Mientras el Gobierno destaca el gesto como una señal de desaceleración inflacionaria, expertos del sector del GNC reclaman una rebaja que podría llegar al 30%, aunque otros lo ponen en duda.

Las compañías petroleras que operan en Argentina comenzaron mayo con una medida que impacta en los bolsillos: aplicaron bajas en los precios de sus combustibles. La decisión fue liderada por YPF, que recortó sus tarifas en un promedio del 4% a nivel nacional, y rápidamente fue seguida por Shell y Axion.

La estatal YPF, que controla cerca del 60% del mercado de combustibles, justificó la baja en base a un "análisis permanente" de variables como la cotización del crudo Brent, el tipo de cambio, la carga impositiva y el precio de los biocombustibles. Además, la postergación del aumento previsto en el impuesto a los combustibles ayudó a viabilizar el recorte.

Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo celebró la decisión a través de redes sociales, destacando que "en esta nueva Argentina, los precios no son inflexibles a la baja". El titular de la cartera aseguró que los valores de YPF quedaron un 9% por debajo de los de su competencia. Sin embargo, esa brecha duró poco: Shell y Axion rápidamente replicaron la baja "en línea con el mercado". En tanto, Puma aún no había definido su postura al momento del relevamiento.

Preocupación en el sector por márgenes de rentabilidad

Desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), que nuclea a las estaciones de servicio, respaldaron la medida de YPF pero advirtieron sobre la creciente presión que enfrentan los operadores debido al aumento de costos y la reducción de márgenes de ganancia. Por eso, solicitaron medidas compensatorias para mantener la sustentabilidad del sector.

¿Y el GNC?: Crece la presión para una rebaja

Mientras los precios de la nafta y el gasoil caen, el foco se traslada ahora al Gas Natural Comprimido (GNC). Marcelo Zanoni, presidente de la Cámara de Instaladores de GNC, fue contundente: "El GNC tiene que bajar indefectiblemente".

Según Zanoni, el precio del gas "en boca de pozo" cayó de $136 a $110, impulsado por la producción de Vaca Muerta. Además, remarcó que a los estacioneros se les están ofreciendo contratos con tarifas congeladas por un año.

Aun así, no todos comparten su optimismo. Algunas voces del sector consideran "excesivo" el planteo de una baja del 30%. Argumentan que si el recorte promedio de YPF fue del 4%, y considerando que históricamente el precio del GNC representa el 50% del valor de la nafta, una rebaja de esa magnitud parece improbable.

Actualmente, el costo de instalar un equipo de GNC en un vehículo ronda los $950.000, un monto significativo que hace más atractiva cualquier baja en el precio del combustible. Por ahora, el futuro del GNC en este nuevo escenario aún está por definirse.