El costo de las canastas básicas registró una fuerte aceleración en diciembre, en sintonía con el repunte de la inflación general, y llevó a que una familia tipo necesitara más de $1.300.000 mensuales para no caer en la pobreza, según datos difundidos este martes 13 de enero por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De acuerdo al informe oficial, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que mide el umbral de la indigencia— volvió a registrar una suba mensual del 4,1%, el mismo valor que en noviembre. En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) —que marca la línea de pobreza— se aceleró del 3,6% al 4,1% en el último mes del año.
Con estos incrementos, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en diciembre $1.308.713 para no ser considerada pobre, mientras que el monto requerido para no caer en la indigencia ascendió a $589.510.
En términos individuales, la CBA se ubicó en $190.780 por persona, mientras que la CBT alcanzó los $423.532.
Evolución anual e impacto inflacionario
En el acumulado de 2025, la Canasta Básica Alimentaria registró un aumento del 31,2%, mientras que la Canasta Básica Total subió 27,7%, cifras en línea con la inflación general del año, que fue del 31,5%, el nivel más bajo en los últimos ocho años.
La inflación de diciembre se ubicó en 2,8%, con un fuerte impacto del rubro alimentos y bebidas, que aumentó alrededor del 3,1%, impulsado principalmente por las subas en la carne, el componente con mayor incidencia en el índice de precios.
Entre los aumentos más relevantes del mes también se destacaron Transporte (+4%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+3,4%) y Comunicación (+3,3%), rubros que incidieron directamente en el encarecimiento de las canastas básicas.
El cierre del año dejó así un escenario de desaceleración inflacionaria a nivel general, pero con un fuerte impacto en el costo de vida, especialmente en los consumos esenciales de los hogares.