El cine argentino se viste de luto para despedir a una de sus figuras más trascendentales y polifacéticas. A los 88 años, falleció el reconocido director, guionista y director de fotografía Juan Carlos Desanzo. La noticia fue confirmada oficialmente por la entidad Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) a través de un sentido comunicado en sus redes sociales, donde definieron su partida como una "pérdida irreparable" para la cultura nacional.
Desanzo no fue solo un realizador; fue un arquitecto de imágenes que supo capturar la identidad de una época. Su trayectoria, que se extendió desde la década del sesenta hasta la actualidad, lo posicionó como un autor fundamental cuya pericia técnica y compromiso político marcaron a fuego la pantalla grande. Desde la DAC lo recordaron como un "entrañable amigo y compañero constante, pródigo en la tarea y firme en la lucha".

El ojo detrás de los clásicos
Antes de consolidarse como el gran narrador que todos conocieron, Juan Carlos Desanzo fue el responsable de la estética visual de las películas más destacadas de Argentina durante más de dos décadas. Su labor como director de fotografía comenzó en los años sesenta, una etapa consagratoria para la cinematografía local.
Su firma en el apartado visual es sinónimo de trascendencia histórica. Entre la variedad de estilos y la importancia de las obras en las que participó, se destacan títulos que hoy son pilares del patrimonio audiovisual:
La hora de los hornos
Juan Moreira
El muerto
Los pasajeros del jardín
The Players vs. Ángeles Caídos
Crónica de una señora
Los gauchos judíos
La Tregua
No toquen a la nena
El infierno tan temido
Esta lista evidencia la versatilidad de Desanzo para adaptarse a géneros diversos, manteniendo siempre una calidad técnica que lo consagró como un referente indiscutido antes de dar el salto definitivo a la silla de director.
Una firma central en la dirección y el guion
A partir de 1983, coincidiendo con la restauración democrática, Desanzo asumió un rol protagónico como director y guionista, convirtiéndose en una de las firmas centrales del cine nacional. En esta etapa, construyó una filmografía esencial que supo interpelar a la sociedad con relatos crudos y populares.
Su capacidad para dirigir lo llevó a crear obras de alto impacto político y social, siendo Eva Perón y El Polaquito sus trabajos más emblemáticos. Sin embargo, su carrera como realizador incluye una serie de títulos clave que recorren la historia reciente y el cine de género con maestría:
El desquite
En retirada
La búsqueda
Al filo de la ley
A través de estas producciones, Desanzo demostró una "pericia cinematográfica" única, combinando el éxito de taquilla con una profundidad temática que pocas veces se ve en el cine comercial.
El último acto de rebeldía y su vínculo inesperado con la política
Fiel a su carácter firme y apasionado, su última aparición pública fue un testimonio de su vigencia y compromiso con la industria. Desanzo participó el pasado miércoles 4 en la presentación del Espacio Audiovisual Nacional ante legisladores.
En lo que se describió como su "último acto de rebeldía", el director tomó la palabra para dejar una revelación histórica teñida de ironía. Desanzo recordó que la persona que apoyó fervientemente su proyecto sobre Eva Perón fue nada menos que la hoy senadora Patricia Bullrich. Este dato, revelado en el ocaso de su vida, subraya la complejidad y los matices que rodearon la producción de sus obras más ambiciosas.
Con su partida, se cierra un capítulo dorado del cine argentino, pero permanecen sus imágenes: diversas, fundamentales y eternas.