La narrativa que ha mantenido en vilo a la opinión pública durante años parece haber encontrado un puerto seguro, lejos de los rumores y las tormentas mediáticas. A pesar de las constantes versiones que sugerían una fuerte crisis entre Mauro Icardi y Eugenia "La China" Suárez, la realidad puertas adentro de la pareja dicta una sentencia muy distinta: el compromiso absoluto. Los protagonistas no solo habrían logrado consolidar su vínculo, sino que ya estarían apostando por dar el siguiente paso fundamental en su relación, con la mirada puesta en un futuro casamiento.
La noticia cobró una relevancia institucional cuando Lara Piro, la abogada de Mauro Icardi, rompió el silencio en el programa televisivo "A la Barbarossa". Durante la entrevista, la letrada no solo validó la solidez del noviazgo, sino que brindó detalles sobre los planes a futuro que involucran una celebración formal. Según Piro, el festejo se llevaría a cabo en Argentina, un gesto que marca un retorno a las raíces para ambos, aunque por el momento la profesional prefirió mantener la cautela y aclaró que no puede confirmar una fecha exacta.
Este compromiso, que ya se maneja en los círculos íntimos de la pareja, tiene un cronograma jurídico claro. El evento se realizaría poco después de que se efectúe el divorcio del futbolista con su anterior pareja, la empresaria Wanda Nara. Este paso legal es el último eslabón necesario para que Icardi pueda formalizar su situación sentimental con Suárez bajo el marco de la ley.
Desmintiendo la crisis: "Ella monologa"
Uno de los puntos más álgidos de la intervención de la abogada fue la desarticulación de los rumores de ruptura. Lara Piro fue tajante al sostener que las últimas declaraciones públicas de Wanda Nara carecen de veracidad, buscando despejar cualquier sombra de duda sobre el presente del delantero. La defensa técnica de Icardi fue directa al referirse a la comunicación inexistente con la exmujer del jugador:
Falsedad de los hechos: Según Piro, la supuesta llamada a Wanda nunca existió.
Inexistencia de pruebas: La abogada aseguró que tampoco existen los chats mencionados en los medios.
La postura de Nara: "Ella monologa", sentenció la letrada, sugiriendo que las versiones de contacto provienen de un solo lado de la historia.
Para el entorno legal de Icardi, el futbolista ha logrado lo que tanto anhelaba: él formó una familia ensamblada y es muy feliz. Esta nueva estructura familiar sería el pilar que sostiene su deseo de casarse con la actriz.
Un vínculo consolidado y el respeto por el futuro
La visión de la abogada sobre el estado emocional de su representado es contundente. Para ella, la relación entre Icardi y Nara es una "historia terminada" que no admite segundas partes. La descripción del presente de Mauro Icardi lo sitúa en un lugar de estabilidad y compromiso profundo:
Estado sentimental: "Mauro está muy enamorado de Eugenia".
Conducta: Se lo describe como "muy respetuoso de su relación".
Proyecto de vida: "Apuesta a una familia", reafirmando que su prioridad es la construcción de este nuevo hogar.
Los detalles del festejo y el futuro en Argentina
La conductora Georgina Barbarossa profundizó en el descargo previo del futbolista, donde él ya se refería a Eugenia Suárez como "su futura mujer". Ante la consulta sobre si efectivamente habrá una boda, la abogada Piro no dejó lugar a dudas sobre sus intenciones y sospechas profesionales: "Yo tengo toda la intención de que sí y que sea en la Argentina. Sospecho, entre nosotras, que sí. Fechas no voy a decir porque no las sé".
Incluso hubo espacio para la distensión dentro de la seriedad del proceso legal. Entre risas, la letrada mencionó el arduo trabajo que ha significado este caso tanto para ella como para su colega, Elbita Marcovecchio. "Después de lo que venimos aguantando las abogadas, Elbita y yo, si no nos invitan, nos vamos a autoinvitar", bromeó.
Finalmente, sobre la locación del evento, la sentencia fue clara: aunque el deseo es que el casamiento sea en la Argentina, Piro admitió que no le molestaría que la celebración se trasladara a Milán, una ciudad con fuertes vínculos históricos para el jugador. Lo que queda claro es que, más allá del lugar, el compromiso es un hecho y la historia entre Icardi y Suárez se encamina hacia el altar.