Luciano Castro volvió a quedar en el centro de la escena mediática luego de que varias mujeres realizaran declaraciones públicas que reavivaron versiones sobre presuntas infidelidades y situaciones de su vida privada. El actor, uno de los nombres más reconocidos de la televisión y el teatro argentino, atraviesa días complejos marcados por la exposición, el silencio y un fuerte impacto emocional.
En las últimas horas, Castro fue abordado por una cronista del programa A la tarde, mientras se encuentra disfrutando de unos días de descanso en la ciudad balnearia de Mar del Plata. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el actor viajó acompañado por sus hijos, fruto de su relación con Sabrina Rojas, con la intención de priorizar el tiempo en familia y mantenerse alejado del ruido mediático.
El encuentro con la prensa no fue sencillo. Desde un móvil en la costa atlántica, la notera del ciclo relató que el actor se mostró visiblemente afectado y se negó de manera terminante a realizar declaraciones frente a cámara. "Me dijo que no va a hablar más, que no quiere dar más notas, y que las entrevistas que brindó anteriormente fueron porque se sintió obligado", explicó la periodista al aire.
La negativa de Castro generó debate en el panel del programa, donde se analizaron las posibles razones detrás de su decisión. Algunos se preguntaron si el actor habría sido presionado por su actual pareja, mientras que otros señalaron el desgaste emocional que suele producir la constante exposición mediática, especialmente cuando se trata de cuestiones íntimas.
Ante la insistencia de la cronista para concretar el móvil, el actor fue contundente y dejó una frase que rápidamente se viralizó. "Perdón que te lo diga así, pero mi vida está destrozada. Me importa más mi vida que tu laburo", habrían sido las palabras de Castro, pronunciadas en un tono firme pero cargado de angustia.
La frase dejó en evidencia el difícil momento personal que atraviesa el actor, quien en los últimos días fue señalado en distintos medios tras los testimonios de mujeres que aseguraron haber mantenido vínculos con él. Las revelaciones generaron una fuerte repercusión pública y reabrieron el debate sobre los límites entre la vida privada de los artistas y el interés mediático.
En paralelo, comenzaron a circular versiones sobre el estado actual de su relación con Griselda Siciliani. El panelista Alejandro Castelo aportó información al respecto y señaló que el vínculo estaría atravesando un momento de pausa. "Una fuente me dijo que Griselda se está tomando el tiempo. No quiere confirmar nada públicamente, pero hoy estarían viviendo un impasse", afirmó.
Sin embargo, días atrás la propia Siciliani había brindado declaraciones a Ángel de Brito en las que sostuvo que la relación no se vio afectada de manera directa por el escándalo. Aun así, reconoció que la cantidad de información y versiones que circularon en los medios resultó "demasiado" para ella, dejando entrever el impacto que la exposición tuvo en su vida personal.
Mientras tanto, Luciano Castro optó por el bajo perfil y el silencio, refugiándose en su círculo íntimo y en el tiempo compartido con sus hijos. Por ahora, no hay indicios de que vaya a retomar el contacto con la prensa en el corto plazo, en un contexto donde el escándalo parece haber dejado una marca profunda tanto en su vida personal como en su entorno afectivo.