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Por la guerra EE.UU-Irán, el riesgo país se mantiene al alza, superando los 430 puntos

La reactivación del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales y elevó la percepción de riesgo sobre los activos emergentes. En ese escenario, el riesgo país argentino superó los 430 puntos, mientras el alza del petróleo y la búsqueda de activos seguros desplazaron el impacto positivo de la mejora en la calificación de la deuda.

23 Julio de 2026 15.45

En un contexto internacional adverso, el riesgo país de la Argentina continúa mostrando una tendencia alcista y ya supera los 430 puntos, en una jornada marcada por la elevada volatilidad de los mercados financieros internacionales. La escalada se produce mientras los operadores siguen con atención la reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, situación que incrementó la incertidumbre global y modificó el comportamiento de los inversores.

Durante la rueda de este jueves, el indicador elaborado por JP Morgan avanzó 25 unidades hasta alcanzar los 435 puntos, lo que representa una suba superior al 6% en apenas una jornada. Este movimiento refleja el deterioro en la percepción del riesgo sobre los activos argentinos en un escenario dominado por factores externos.

La evolución del índice se produce apenas un día después de que la agencia Moody's mejorara la calificación de la deuda argentina, una noticia que inicialmente había sido interpretada de manera positiva por el mercado. Sin embargo, el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente terminó por absorber ese impulso favorable y desplazó la atención hacia la incertidumbre internacional.

La volatilidad golpea a las acciones argentinas

El impacto de la tensión geopolítica también se trasladó a los mercados bursátiles. Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street registran fuertes pérdidas, con bajas que alcanzan hasta el 8,5%, como ocurre con BBVA.

En el mercado local, el índice Merval retrocede 1,2%, mientras que las acciones que integran la Bolsa porteña operan con comportamientos dispares, reflejando la cautela de los inversores frente al nuevo escenario internacional.

La combinación entre incertidumbre geopolítica, volatilidad financiera y búsqueda de activos considerados más seguros modificó el comportamiento habitual de los mercados durante la jornada y repercutió de manera directa sobre los activos argentinos.

El petróleo supera los US$100

Uno de los principales efectos de la reactivación del conflicto bélico fue una nueva escalada en el precio internacional del petróleo. Al promediar la rueda, el barril de crudo supera los US$100 por unidad, situación que incrementa la preocupación sobre la evolución de los mercados energéticos y alimenta un renovado proceso de aversión al riesgo por parte de los inversores.

Ante este panorama, los operadores aplican la estrategia conocida como "fly to quality", mediante la cual abandonan activos considerados más riesgosos para refugiarse en instrumentos de mayor seguridad.

En este contexto, los bonos del Tesoro de los Estados Unidos alcanzan un rendimiento del 4,7% anual, consolidándose nuevamente como uno de los principales destinos del capital financiero internacional.

El impacto en los bonos argentinos

El desplazamiento de fondos hacia activos considerados más seguros modifica la base de comparación utilizada por el mercado para valorar la deuda soberana.

Como consecuencia, los bonos argentinos pierden valor y esa caída se refleja directamente en la suba del riesgo país, indicador que mide el diferencial de rendimiento que exigen los inversores para mantener títulos argentinos respecto de los bonos del Tesoro estadounidense.

De esta manera, el escenario internacional terminó licuando el efecto positivo que había generado la mejora en la calificación crediticia otorgada por Moody's.

No obstante, el aspecto central del movimiento observado durante la jornada es que el incremento del riesgo país no responde a la aparición de desequilibrios internos, sino al impacto que ejerce el contexto internacional sobre los mercados financieros y sobre los activos de los países emergentes.