El periodista argentino Quique Felman rompió el silencio tras recuperar la libertad en Estados Unidos, donde permaneció demorado durante 12 días desde principios de febrero por presunto lavado de activos. El comunicador, de extensa trayectoria en los medios, aseguró públicamente que es "inocente" y que fue "víctima" en el marco de una investigación que puso bajo la lupa una transferencia millonaria vinculada a sus negocios paralelos como "promotor" de un casino en Las Vegas.
Según sus declaraciones, Felman ya se encuentra en libertad y está próximo a regresar al país. La Justicia estadounidense había centrado su atención en una operación financiera de alto monto relacionada con su actividad comercial en la ciudad del juego, lo que derivó en su imputación por fraude al casino Resort World.
El caso generó fuerte repercusión debido al perfil público del periodista, conocido por su trayectoria en los medios de comunicación, y por el alcance internacional del proceso judicial que enfrentó.
La imputación: fraude al casino Resort World
El delito por el cual fue imputado Felman fue el de fraude al casino Resort World, acusación que lo mantuvo privado de su libertad durante casi dos semanas. La investigación giró en torno a una transferencia millonaria bajo sospecha, vinculada a su rol como promotor del establecimiento.
El comunicador sostuvo que nunca tuvo intención de participar en ninguna maniobra ilegal ni de perjudicar a nadie. En sus primeras declaraciones tras salir del centro de detención, fue categórico:
"Soy inocente, fui víctima, acá estoy dando la cara, agradezco el apoyo incondicional de todas y todos".
Además, enfatizó su disposición a colaborar con las autoridades desde el primer momento, subrayando que se presentó cuando fue requerido y cumplió con todas las obligaciones indicadas para recuperar su libertad.
Doce días en el Metro West de Miami
Durante 12 días, Felman permaneció alojado en el centro de detención denominado Metro West, ubicado en Miami. Desde allí brindó detalles sobre las condiciones de su estadía, aportando un panorama concreto sobre el régimen interno del establecimiento.
"Nos daban tres comidas diarias, agua caliente, teléfono público, posibilidad de pedir comida y también una tablet donde podía escuchar música, ver películas o hablar por teléfono", reveló.
Sus declaraciones no sólo aportaron información sobre su situación procesal, sino también sobre el funcionamiento cotidiano del centro de detención donde estuvo alojado.
"Estoy dando la cara": su defensa pública
Una vez en libertad, Felman decidió enfrentar públicamente las acusaciones y fijar su postura. En diálogo con TyC Sports, expresó un mensaje enfocado en la transparencia y en la defensa de su trayectoria profesional.
"Quiero dejar en claro que nunca tuve intención de participar en ninguna maniobra ilegal ni de perjudicar a nadie. He colaborado en todo momento con las autoridades, me presenté cuando fui requerido y cumplí con las obligaciones que se me indicaron para recuperar mi libertad. Estoy dando la cara porque creo en la transparencia y en la verdad. Me considero una persona trabajadora, que hace años trabaja en los medios de comunicación y que jamás pondría en riesgo mi trayectoria profesional y mi nombre por situaciones ajenas a mis valores", concluyó.
Trayectoria en juego y reputación bajo presión
El caso impactó de lleno en la figura pública del periodista, quien remarcó que jamás pondría en riesgo su carrera profesional y su nombre por situaciones ajenas a sus valores. La mención explícita a su trayectoria y a su identidad como trabajador de los medios revela el peso que el episodio tuvo en el plano personal y profesional.
La investigación sobre la transferencia millonaria vinculada a sus actividades como promotor en Las Vegas abrió un frente judicial que, al menos por ahora, lo tuvo durante 12 días privado de la libertad en territorio estadounidense. Sin embargo, tras recuperar la libertad y a la espera de regresar al país, Felman eligió el camino de la exposición pública para sostener su versión de los hechos.
El periodista aseguró que fue víctima y que actuó siempre dentro de la legalidad. Su liberación marca un punto de inflexión en el proceso que enfrentó en Estados Unidos, mientras su palabra busca restituir la confianza en su figura y en su recorrido profesional.