Las autoridades sanitarias de Brasil informaron este domingo que dos hombres con síntomas compatibles con el ébola permanecen bajo aislamiento preventivo en las ciudades de San Pablo y Río de Janeiro, en un contexto internacional marcado por la preocupación que genera el avance de un brote de esta enfermedad en África central.
La situación activó los protocolos de vigilancia epidemiológica en el país vecino, aunque los organismos de salud insistieron en que, hasta el momento, el riesgo de introducción de la enfermedad en Brasil y en América del Sur continúa siendo considerado muy bajo.
Los dos pacientes investigados habían estado recientemente en países africanos donde se registran casos de la enfermedad, circunstancia que motivó la adopción de medidas preventivas mientras avanzan los estudios médicos y de laboratorio destinados a confirmar o descartar la presencia del virus.
El caso investigado en San Pablo
Uno de los pacientes se encuentra internado en la ciudad de San Pablo. Según informó la gobernación paulista mediante un comunicado oficial, se trata de un hombre de 37 años que había estado en la República Democrática del Congo.
De acuerdo con la información difundida, el paciente presentó fiebre, un síntoma que encuadra dentro de la definición de caso sospechoso de ébola utilizada por las autoridades sanitarias.
Ante esta situación, el hombre fue internado en aislamiento en el Instituto de Infectología Emílio Ribas, centro especializado donde se desarrollan las evaluaciones correspondientes. Las autoridades no precisaron la fecha en que el paciente ingresó a territorio brasileño. Sin embargo, remarcaron que el protocolo de vigilancia se activó inmediatamente tras detectarse los síntomas compatibles con la enfermedad.
Mientras continúan las investigaciones, los análisis realizados permitieron determinar que el paciente dio positivo para un cuadro grave de meningitis. No obstante, los especialistas aclararon que la investigación relacionada con el ébola permanece abierta hasta que concluyan los estudios específicos destinados a detectar o descartar la presencia del virus.
La información fue confirmada por Rigiane de Paula, integrante de la coordinación de control de enfermedades del estado de San Pablo, quien explicó que los análisis continúan en desarrollo.
Un segundo paciente aislado en Río de Janeiro
Paralelamente, las autoridades sanitarias del estado de Río de Janeiro comunicaron la existencia de un segundo caso sospechoso. Se trata de un hombre procedente de Uganda que ingresó a Brasil el pasado 22 de mayo y que posteriormente presentó síntomas virales.
Entre las manifestaciones clínicas registradas se encuentran:
- Tos.
- Escalofríos.
- Diarrea.
Debido a la aparición de estos síntomas, el paciente también fue aislado preventivamente mientras avanzan los estudios epidemiológicos y médicos.
Por su parte, la alcaldía de Río de Janeiro informó que los exámenes realizados determinaron que el hombre dio positivo para malaria. Sin embargo, al igual que ocurre con el paciente internado en San Pablo, la investigación sobre una eventual infección por ébola continúa abierta hasta obtener los resultados definitivos.
La preocupación por el brote en África central
La investigación de ambos casos ocurre en medio de una creciente preocupación internacional por la expansión de un brote de ébola en África central. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado 17 de mayo una emergencia de salud pública internacional, considerada el segundo nivel de alerta más alto del organismo.
La medida fue adoptada debido a la propagación de una cepa poco frecuente del virus que afecta principalmente a la República Democrática del Congo (RDC) y a la vecina Uganda.
Según datos difundidos por el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades, organismo sanitario de la Unión Africana, desde que el brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la República Democrática del Congo se han registrado:
- Más de 1.000 casos sospechosos.
- Casi 250 fallecimientos.
La situación también genera preocupación en Uganda, donde las autoridades sanitarias confirmaron dos nuevos casos el viernes. Con estas incorporaciones, el balance de ese país asciende a:
- 9 casos confirmados desde el 15 de mayo.
- 1 víctima fatal.
Una variante sin vacuna ni tratamiento específico
La cepa responsable del brote actual recibe el nombre de Bundibugyo, una variante para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico. Este dato constituye uno de los principales desafíos para las autoridades sanitarias involucradas en la contención de la enfermedad.
El virus del ébola se transmite entre las personas mediante el contacto con fluidos corporales o a través de la exposición a sangre de personas infectadas.
Los especialistas destacan que los pacientes solo son contagiosos una vez que presentan síntomas, aspecto considerado fundamental para el seguimiento epidemiológico de contactos y la implementación de medidas de control. Otro de los elementos relevantes es el período de incubación de la enfermedad, que puede extenderse hasta 21 días, motivo por el cual las autoridades mantienen la vigilancia activa de las personas bajo observación.
Vigilancia activa y seguimiento epidemiológico
Mientras continúan los análisis sobre los dos pacientes aislados en Brasil, los organismos sanitarios mantienen los protocolos de control y monitoreo correspondientes.
Hasta el momento, las autoridades brasileñas sostienen que la evaluación técnica indica que el riesgo de introducción del ébola en el país y en el resto de América del Sur sigue siendo muy bajo. Sin embargo, la evolución del brote en África central y la investigación de los dos casos sospechosos mantienen en alerta a los sistemas de salud, que continúan realizando estudios específicos para determinar si existe o no vinculación entre los pacientes internados y el virus que actualmente preocupa a la comunidad internacional.