Un histórico apagón dejó este lunes sin suministro eléctrico a gran parte de España y Portugal, en un hecho calificado como "excepcional y totalmente extraordinario" por Eduardo Prieto, director de Servicios para la Operación de Red Eléctrica. Según las autoridades, la restitución completa podría tardar entre 6 y 10 horas.
La interrupción del servicio afectó severamente al tráfico ferroviario, los transportes públicos y el tráfico aéreo. Incluso, en muchas ciudades, los semáforos dejaron de funcionar, obligando a la Dirección General de Tráfico a recomendar a la ciudadanía que evite circular "en la medida de lo posible".
Desde Red Eléctrica informaron que el suministro comenzó a recuperarse en algunas zonas del norte y sur de la península, aunque el restablecimiento total llevará varias horas.
Madrid, una ciudad colapsada
La capital española sufrió uno de los impactos más severos. Pasado el mediodía, Madrid quedó prácticamente paralizada: sin Metro, con semáforos apagados, cortes en el suministro eléctrico del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y líneas telefónicas colapsadas.

La Policía Municipal procedió a cortar los accesos al Metro, evacuando pasajeros de varias líneas. El tráfico vehicular, sin la regulación de los semáforos, presentó numerosos problemas en distintos puntos de la ciudad.
Atrapados en ascensores y aeropuertos
El apagón provocó también que numerosas personas quedaran atrapadas en ascensores, garajes y edificios sin suministro. Muchos afectados compartieron su situación en redes sociales.

En los aeropuertos, algunos pasajeros reportaron demoras de hasta dos horas dentro de los aviones sin poder desembarcar, mientras que los vuelos internacionales también sufrieron retrasos de aproximadamente una hora.
Las autoridades trabajan intensamente para recuperar la normalidad en toda la región.