Un ataque de Ucrania con un dron contra un edificio residencial en la región rusa de Kursk, dejó en la madrugada de este viernes una persona muerta y otras diez heridas, informó el gobernador local, Alexander Khinshtein.
Según informes preliminares, el aparato no tripulado impactó en un edificio de varios pisos en el distrito ferroviario de Kursk, provocando un incendio que consumió las cuatro plantas superiores.
"Para nuestro profundo pesar, una mujer falleció. Ofrezco mis más sinceras condolencias a su familia", escribió Khinshtein en su canal de Telegram.
Añadió que otros diez residentes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, y todos están recibiendo atención médica, de acuerdo con el informe de la agencia de noticias X.
Escenario regional en tensión
El ataque ocurre en un contexto de creciente tensión entre Rusia y Ucrania, en medio de una escalada en el uso de drones como parte de la estrategia militar. La ofensiva de esta jornada se suma a una serie de incursiones que en las últimas semanas han incrementado los niveles de alerta en varias regiones fronterizas rusas.
El conflicto, que se prolonga desde 2022, ha dejado miles de muertos y desplazados, con una marcada intensificación durante este 2025. Kursk, pese a no ser una zona de combate directo, ha sido blanco de acciones aéreas que buscan debilitar la infraestructura civil y militar del país.
Los servicios de emergencia trabajaron durante varias horas para extinguir las llamas y garantizar la seguridad en la zona. Equipos médicos atendieron a los heridos en el lugar antes de su traslado a centros de salud.
Las autoridades locales comenzaron una investigación para evaluar los daños materiales y determinar el tipo exacto de dron utilizado en el ataque, mientras se refuerzan las medidas de defensa aérea en la región.
La muerte de una mujer y las heridas sufridas por otras diez personas en Kursk reflejan una vez más el impacto humano de un conflicto que no da tregua. A medida que los ataques se acercan a zonas urbanas y residenciales, las posibilidades de una solución pacífica parecen cada vez más lejanas.