Ataques israelíes a posiciones de Hezbollah en Líbano dejan al menos 182 muertos
La operación aérea alcanzó múltiples regiones del país y dejó al menos 182 muertos y 890 heridos, en un contexto de extrema tensión regional.

La Fuerza Aérea israelí ejecutó el miércoles la mayor oleada de ataques aéreos hasta la fecha contra el grupo Hezbolá, en una operación que marca un punto crítico en la escalada del conflicto en el Líbano. Según informó el ejército israelí, la ofensiva se llevó a cabo horas después de la entrada en vigor de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, dejando en evidencia la fragilidad del equilibrio regional.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) detallaron que los bombardeos se concentraron en tres áreas clave:

  • Beirut, la capital libanesa
  • El valle de la Bekaa, en el este del país
  • El sur del Líbano, bastión histórico de Hezbolá

Previo a los ataques, las FDI emitieron advertencias de evacuación dirigidas a civiles libaneses, especialmente en los suburbios del sur de Beirut y otras zonas sensibles. Esta medida fue reportada por el diario Times of Israel y confirmada por la Agencia Noticias Argentinas.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que los ataques estaban dirigidos contra "cientos de operativos de Hezbolá", reforzando la postura de que la ofensiva apuntaba a objetivos militares específicos.

Balance humano y devastación en el terreno

El impacto de los bombardeos fue inmediato y devastador. El Ministerio de Salud libanés informó que los ataques dejaron:

  • Al menos 182 muertos
  • 890 personas heridas

Las autoridades señalaron que se trata de cifras preliminares, sujetas a actualización conforme avance el relevamiento de daños.

Imágenes difundidas en redes sociales reflejan la magnitud de la destrucción: un edificio de varios pisos severamente dañado, vehículos destrozados y escombros cubriendo las calles. Otros registros muestran grandes columnas de humo gris y polvo elevándose desde las zonas impactadas.

El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, calificó la situación como una tragedia nacional y anunció que el jueves será día de luto nacional en memoria de las víctimas. En su comunicado, denunció que los ataques alcanzaron a "cientos de civiles pacíficos y desarmados".

Además, Salam indicó que continúa en contacto con funcionarios árabes e internacionales en un intento por detener la violencia y contener la escalada.

Objetivos militares y escala de la operación

Desde el punto de vista operativo, las FDI describieron la ofensiva como la mayor desde el inicio del conflicto, señalando que fueron atacados:

  • 100 centros de mando de Hezbolá
  • Bases militares del grupo

Esta dimensión refuerza la caracterización del ataque como una acción de gran escala, diseñada para debilitar significativamente la infraestructura operativa del grupo respaldado por Irán.

El alto el fuego bajo presión

En paralelo, la Casa Blanca aclaró que el Líbano no forma parte del acuerdo de alto el fuego vigente entre Estados Unidos e Irán, un punto clave para comprender el contexto geopolítico de la ofensiva.

La secretaria de prensa Karoline Leavitt declaró:

"El Líbano no forma parte del alto el fuego. Esto se ha comunicado a todas las partes involucradas".

Asimismo, agregó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó su apoyo al acuerdo con Irán y aseguró al presidente estadounidense que Israel seguirá siendo "un socio útil durante las próximas dos semanas".

Condena internacional y advertencias de Irán

La reacción internacional no se hizo esperar. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó enérgicamente los ataques.

"La magnitud de la muerte y la destrucción en el Líbano hoy es sencillamente horrible", afirmó.

Türk subrayó además que la ofensiva, ocurrida pocas horas después del acuerdo con Irán, "desafía toda credibilidad" y ejerce una presión significativa sobre una paz ya de por sí frágil.

En una línea aún más contundente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) emitió una advertencia directa. Según la emisora estatal IRIB, el organismo acusó a Israel de perpetrar una "brutal masacre en Beirut" y advirtió que responderá si las agresiones no cesan de inmediato.

El comunicado incluyó una advertencia explícita:

  • Si continúan los ataques, el CGRI "cumplirá con su deber"
  • Prometió una respuesta contundente contra los agresores de la región
  • Señaló tanto a Israel como a Estados Unidos

Un escenario al borde de una escalada mayor

La simultaneidad entre la ofensiva israelí y el reciente alto el fuego con Irán revela una dinámica regional altamente volátil, donde acuerdos diplomáticos conviven con acciones militares de gran escala.

Mientras las cifras de víctimas continúan en ascenso y las imágenes de destrucción recorren el mundo, los llamados internacionales a la contención contrastan con las advertencias de represalia. En este contexto, el Líbano se posiciona nuevamente como epicentro de una crisis que amenaza con expandirse más allá de sus fronteras.