El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la ofensiva israelí contra Hezbollah en el Líbano constituye un frente separado de la guerra contra Irán y, por lo tanto, no forma parte del cese del fuego temporal pactado con Teherán.
En una entrevista telefónica con la cadena de radio PBS, al ser consultado sobre si estaba al tanto de los masivos bombardeos lanzados sin previo aviso sobre Beirut, respondió de manera tajante: "Sí, ellos (Hezbollah) no estaban incluidos en el acuerdo".
Trump insistió en esa línea y justificó la continuidad de los ataques al señalar que se trata de "una escaramuza aparte", desligándola del entendimiento alcanzado el martes por la noche entre Estados Unidos e Irán. Sin ofrecer mayores precisiones sobre las conversaciones mantenidas con sus aliados israelíes, remarcó que la situación en Líbano "es parte del acuerdo, todo el mundo lo sabe".
La tregua con Irán y la tensión en Ormuz
El martes, Irán y Estados Unidos acordaron una tregua de 14 días, condicionada a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. El objetivo de este período es negociar el final de una guerra iniciada el 28 de febrero, conflicto que ya dejó miles de muertos en Irán, entre ellos mujeres y niños, además de al menos trece militares estadounidenses fallecidos.
Sin embargo, en paralelo al mantenimiento de la ofensiva israelí sobre territorio libanés, Teherán anunció este miércoles la interrupción de la navegación de buques petroleros por Ormuz, una circulación que había sido reanudada tras el pacto de la noche anterior. Este movimiento vuelve a colocar al estrecho estratégico en el centro de la tensión regional y agrega un nuevo factor de incertidumbre al frágil alto el fuego.
Beirut bajo fuego
Mientras regía la tregua en Irán, el Ejército israelí bombardeó más de 100 "objetivos" en apenas diez minutos en el Líbano, en lo que fue descrito como la mayor oleada de ataques desde el inicio de la guerra.
La magnitud del operativo provocó pánico entre la población civil, especialmente en Beirut y sus suburbios, donde imágenes de AFPTV mostraron columnas de humo elevándose sobre la capital libanesa.
El Ministerio de Salud del Líbano informó que, en una "escalada muy grave", aviones de guerra israelíes ejecutaron ataques aéreos simultáneos contra varias zonas libanesas, dejando:
- Decenas de muertos
- Cientos de heridos
- Saldo aún provisional
- Colapso parcial del sistema de emergencias
Desde primeras horas del día se registraron escenas de caos y temor en las calles, antes de que las autoridades sanitarias pidieran a la población despejar avenidas y rutas para facilitar el paso de ambulancias.
Testimonios del horror en la capital libanesa
La violencia quedó reflejada en los relatos de los sobrevivientes. Yaser Abdalá, comerciante del centro de Beirut, describió una escena devastadora: "Vi la explosión, fue muy fuerte, y hubo niños muertos, algunos con las manos cortadas".
Frente al hospital de la Universidad Americana de Beirut, el tránsito constante de ambulancias evidenciaba la magnitud de la emergencia. Allí, familiares de heridos y fallecidos aguardaban noticias en medio de escenas de llanto y desesperación. Uno de ellos relató: "Mi suegra murió, la esposa de mi cuñado también, así como su hijo". Según explicó, todos residían en el mismo edificio alcanzado por el bombardeo. Luego añadió: "Estamos a la espera de saber si los hijos de mi cuñado están vivos".
Uno de los ataques impactó en Corniche al-Mazraa, una de las principales arterias de la capital.
La postura de Israel y el rol de Hezbollah
Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, el ejército ejecutó un ataque sorpresa contra cientos de miembros de Hezbollah en todo Líbano, al que definió como el mayor golpe contra el grupo desde la operación de 2024 con bíperes.
Por su parte, Hezbollah, que llevó al Líbano al actual conflicto regional al atacar a Israel el 2 de marzo, aseguró estar cerca de una "victoria histórica", aunque no reivindica operaciones contra Israel desde la noche del martes. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostiene la misma línea que Trump y afirma que la tregua en Irán excluye expresamente los combates contra Hezbollah.
En ese marco, Israel volvió a pedir la evacuación de varias zonas del Líbano, insistiendo en que la batalla "continúa". También ordenó desalojar un edificio en la ciudad costera de Tiro, luego de atacar otro cercano. A la vez, la Agencia Nacional de Noticias (NNA) reportó nuevos bombardeos en el sur.
Más de 1.500 muertos y presión diplomática
Los ataques israelíes de las últimas semanas ya dejaron más de 1.500 muertos y más de un millón de desplazados, de acuerdo con las autoridades libanesas, especialmente en el sur, el este del país y los suburbios meridionales de Beirut, áreas de fuerte influencia de Hezbollah.
Tanto el ejército libanés como Hezbollah desaconsejaron el regreso de los desplazados hasta que "se emita la declaración oficial y final de alto el fuego en Líbano".
En el plano diplomático, el presidente Joseph Aoun celebró la tregua de dos semanas entre Teherán y Washington, pero reclamó que "la paz regional incluya a Líbano". La postura fue reforzada por el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, mediador en la guerra, quien sostuvo que el alto el fuego se aplica "en todas partes, incluido Líbano".
No obstante, Netanyahu lo niega, y un funcionario libanés aseguró a AFP que las autoridades "no han sido informadas" de que el país forme parte del acuerdo.
A la presión internacional se sumaron el canciller español José Manuel Albares, quien calificó de "inaceptable" la continuidad de los combates, y el presidente francés Emmanuel Macron, que reclamó que el alto el fuego "incluya plenamente a Líbano".