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Cuba raciona la gasolina: una app estatal es la única vía para conseguir combustible

La aplicación "Ticket" se convirtió en el único sistema para acceder a hasta 20 litros de combustible por persona en medio de la severa escasez que atraviesa la isla. La demanda desbordó la plataforma y miles de usuarios quedaron atrapados en largas filas virtuales.

18 Febrero de 2026 07.38

La crisis energética en Cuba ha alcanzado un nuevo y crítico umbral, donde la tecnología y la escasez convergen en un escenario de incertidumbre para millones de habitantes. En este contexto, la plataforma digital "Ticket" ha dejado de ser una simple herramienta de gestión para convertirse en la única vía disponible para que los conductores puedan acceder a gasolina. Lo que nació como una solución logística del Gobierno cubano es hoy el epicentro de un fuerte racionamiento que mantiene a la isla en vilo.

La implementación de este mecanismo responde a una necesidad desesperada de organizar la distribución de un recurso que escasea a niveles históricos. Sin embargo, la brecha entre la oferta de combustible y la demanda ciudadana ha provocado un colapso del sistema, con listas de espera que, según proyecciones de los propios usuarios, podrían demorar varios meses en resolverse.

El mecanismo: 20 litros y una espera virtual infinita

El sistema diseñado por el Estado establece un límite estricto: cada usuario tiene permitido solicitar únicamente hasta 20 litros de gasolina. Para acceder a este cupo, los conductores deben navegar un complejo proceso digital que inicia con el registro de sus datos personales en la aplicación. Una vez dentro, el usuario debe elegir un servicentro específico y entrar en una denominada "sala de espera" virtual.

En la práctica, la experiencia dista mucho de la eficiencia tecnológica prometida. Miles de ciudadanos han quedado atrapados en un embudo administrativo. Según datos técnicos del funcionamiento del sistema:

Capacidad de atención: Algunos servicentros otorgan apenas entre 50 y 90 turnos diarios.

Volumen de demanda: Las listas de espera en puntos específicos ya superan los 10 mil inscriptos.

Alcance nacional: Más de 90 mil personas se encuentran actualmente anotadas en salas de espera en todo el país.

Concentración: Casi la mitad de los solicitantes se encuentran en la capital, La Habana, según cifras del portal estatal Cubadebate.

Testimonios recogidos por la agencia Associated Press reflejan la angustia de los conductores. Jorge Reyes, un jubilado de 65 años, ejemplifica la inviabilidad del sistema: "Ahora tengo el número 7 mil y pico. Dan 50 turnos diarios. ¿Cuándo vuelvo yo a comprar gasolina?". Esta realidad ha llevado a que los grupos de WhatsApp se conviertan en centros de cálculo donde muchos proyectan que, de mantener el ritmo actual, recién podrán cargar combustible en el mes de junio.

De la moneda nacional al dólar: el factor económico

A la barrera tecnológica y logística se le suma una transformación económica radical. El Gobierno cubano ha suspendido la venta de combustible en moneda nacional, estableciendo que el pago solo puede realizarse en dólares, a un precio oficial de 1,30 dólares por litro.

Esta dolarización forzada ha empujado a muchos al mercado informal, donde la desesperación eleva el precio del litro hasta los 6 dólares. Las únicas excepciones al sistema de la app "Ticket" son los vehículos rentados para el turismo, los cuales poseen estaciones específicas de servicio, aunque no escapan a la restricción general de los 20 litros por carga.

Una plataforma desbordada y el trasfondo geopolítico

La aplicación fue desarrollada por la Empresa de Tecnologías de la Información para la Defensa (Xetid). Originalmente, su arquitectura estaba destinada a gestionar turnos de menor volumen, como trámites en notarías o ingresos a teatros. Jamás había enfrentado una demanda de tal magnitud, lo que ha puesto en evidencia las limitaciones de la infraestructura digital cubana frente a una crisis de bienes básicos.

El origen de esta escasez no es puramente interno. La crisis energética se ha visto agravada por factores externos determinantes:

Sanciones de Estados Unidos: La presión económica se intensificó tras la orden ejecutiva firmada a fines de enero por el presidente estadounidense Donald Trump, la cual amenaza con aranceles a países que vendan crudo a la isla.

Reducción de suministros desde Venezuela: Uno de los principales aliados y proveedores históricos de petróleo ha disminuido drásticamente sus envíos.

Una sociedad en pausa

Las consecuencias de esta parálisis energética se sienten en cada rincón de la vida social. La falta de combustible ha forzado la reducción de jornadas laborales, la suspensión de actividades culturales y limitaciones severas en el transporte público, llegando incluso a la cancelación de vuelos.

En las calles de La Habana, el tránsito de vehículos particulares ha disminuido de forma notable. Para el cubano común, la aplicación "Ticket" es hoy un recordatorio constante de la fragilidad del sistema. Mientras la fila virtual avanza a cuentagotas, la esperanza de seguir circulando se desplaza hacia un horizonte cada vez más lejano y costoso.