El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, endureció el control en las calles de Caracas y elevó el tono contra la oposición y Estados Unidos, tras el operativo militar estadounidense que derivó en la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Durante la madrugada del domingo, Cabello difundió un video en el que se lo observa junto a efectivos militares venezolanos, en inmediaciones del Palacio Presidencial, poco después de que se registraran disparos y detonaciones en la zona. En las imágenes, el funcionario lanzó consignas dirigidas a consolidar la lealtad interna: "Leales siempre, traidores nunca" y "Dudar es traición".
Más tarde, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz informó que Cabello realizó un recorrido por la parroquia Caricuao, donde —según el comunicado oficial— reafirmó "el compromiso del Gobierno Bolivariano con la defensa integral de la patria y la protección del pueblo, frente a los ataques imperiales que buscan socavar la soberanía y la estabilidad de todos los venezolanos".
En declaraciones recientes, Cabello también evocó la figura de Hugo Chávez y reiteró su respaldo a Maduro. "Se nos fue el comandante Chávez y nosotros seguimos adelante. A Nicolás lo vamos a rescatar, pero si algo le pasa a alguno, nosotros tenemos que seguir adelante, levantar su bandera por la paz, por la independencia, por la soberanía y por la vida", afirmó.
El ministro, considerado históricamente como el principal referente del chavismo después de Maduro, alertó sobre presuntos intentos del "imperialismo" por dividir a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). "Que nadie se ponga a hacerle juego al imperialismo. Aquí la unidad de las fuerzas revolucionarias está más que garantizada porque hay un solo presidente, Nicolás Maduro Moros, electo por nuestro pueblo", sostuvo.
Cabello insistió además en exigir la devolución de Maduro y Flores, quienes permanecen detenidos en Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas, entre otros delitos.
Advertencia de la ONU
En paralelo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la situación en Venezuela podría deteriorarse aún más tras la intervención militar de Estados Unidos. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertó que la creciente militarización y la inestabilidad política podrían agravar las violaciones a los derechos humanos.
El organismo señaló que el estado de emergencia decretado por las autoridades venezolanas autoriza restricciones a la libre circulación, la confiscación de bienes considerados necesarios para la defensa nacional y la suspensión de los derechos de reunión y protesta.
Ante este escenario, la ONU pidió tanto a Estados Unidos como a Venezuela, y a la comunidad internacional en general, garantizar el pleno respeto del derecho internacional y de los derechos humanos. En su comunicado, el organismo recordó que la situación humanitaria y de derechos humanos en Venezuela atraviesa un "continuo deterioro" desde hace más de una década, y advirtió que el actual conflicto podría profundizar esa crisis.