La difusión de una nueva tanda de documentos judiciales del caso Jeffrey Epstein volvió a poner en el centro de la escena al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyo nombre aparece mencionado en más de 3.200 archivos recientemente publicados por el Departamento de Justicia. A raíz de esta revelación, el FBI confirmó la apertura de investigaciones sobre al menos 12 denuncias que lo vinculan con el financista acusado de delitos sexuales y tráfico de menores, fallecido en 2019.
La publicación se realizó en el marco de la ley de transparencia aprobada por el Congreso estadounidense en noviembre, que obliga a desclasificar material relacionado con causas judiciales de alto interés público. Según informó el Departamento de Justicia, el nuevo lote incluye cerca de tres millones de páginas, además de 2.000 videos y unas 180.000 imágenes, muchas de ellas sin censura.
Entre los documentos aparecen acusaciones no verificadas que señalan a Trump por presuntos abusos sexuales a menores de edad y su supuesta participación en fiestas organizadas por Epstein. Los archivos aclaran expresamente que se trata de denuncias sin corroboración judicial, algunas basadas en información indirecta o testimonios de difícil rastreo, motivo por el cual el FBI anunció que avanzará con su análisis e investigación.
Los textos incluyen testimonios de presuntas víctimas, cuyos nombres permanecen censurados por razones de protección. En uno de ellos, una mujer asegura haber sido abusada cuando tenía 13 años, y afirma que Epstein y Ghislaine Maxwell —ya condenada por delitos vinculados al caso— estuvieron involucrados. Otros documentos mencionan encuentros sociales en propiedades de Trump y citan a figuras públicas, aunque sin aportar pruebas concluyentes.
Desde el Departamento de Justicia señalaron que la publicación responde a criterios legales de acceso a la información, y no implica validación de los hechos denunciados. En reiteradas oportunidades, Trump negó cualquier vinculación delictiva con Epstein y rechazó las acusaciones que lo involucran.
La reaparición del caso genera un nuevo impacto político y mediático en Estados Unidos, al reavivar uno de los escándalos más resonantes de los últimos años, cuyas derivaciones continúan abiertas tanto en el plano judicial como institucional.