La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos vinculó este domingo las protestas y bloqueos que afectan a Bolivia con intentos de desestabilizar al gobierno del presidente Rodrigo Paz.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el organismo aseguró que los disturbios generaron "una crisis humanitaria", con escasez de medicamentos, alimentos y combustibles. Washington condenó las acciones que buscan "desestabilizar al gobierno elegido democráticamente" y expresó su respaldo a las medidas para restablecer el orden.
Bloqueos, enfrentamientos y crisis humanitaria
En las últimas horas persistían al menos 15 puntos de bloqueo en La Paz, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad durante operativos destinados a habilitar un corredor humanitario para el traslado de suministros básicos.
Simpatizantes del expresidente Evo Morales mantienen cortes en rutas estratégicas y ocuparon el aeropuerto de Chimoré, en Cochabamba, en medio de la tensión por una causa judicial en su contra por presuntos delitos de trata de personas y abuso de menores.
El gobierno boliviano denunció que los bloqueos dejaron mercados semivacíos y hospitales con dificultades para acceder a oxígeno y medicamentos. Según la administración de Paz, al menos tres personas murieron por falta de asistencia médica como consecuencia directa de los cortes.
Argentina envió asistencia humanitaria
En medio del agravamiento de la situación, el gobierno argentino confirmó el envío de ayuda humanitaria al país vecino. El canciller Pablo Quirno informó que, a pedido de Bolivia, se dispuso el envío de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina para realizar puentes aéreos de alimentos y bienes esenciales.
La asistencia busca aliviar el desabastecimiento en ciudades clave como La Paz y El Alto, las más afectadas por las protestas y la escasez.
Reclamos sociales y tensión política en aumento
Las protestas son impulsadas por la Central Obrera Boliviana, sindicatos campesinos, mineros y transportistas, que reclaman mejoras salariales, provisión de combustibles y respuestas frente a la inflación.
El gobierno debió habilitar vuelos especiales para transportar más de 90.000 kilos de carne vacuna y pollo ante el fuerte aumento de precios y los faltantes en mercados.
La crisis se produce apenas seis meses después de la asunción de Paz, que gobierna sin mayoría parlamentaria tras el final del ciclo del Movimiento al Socialismo. En este contexto, sectores opositores comenzaron a exigir su renuncia.
El presidente advirtió que quienes buscan "destrozar la democracia irán a la cárcel" y volvió a apuntar contra Morales como uno de los responsables de la escalada del conflicto.
Bolivia atraviesa además una fuerte escasez de dólares y combustibles y una inflación cercana al 20% anual, la más alta en décadas, factores que profundizan el clima de tensión social y política.