La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una emergencia de salud pública de preocupación internacional debido al brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo y Uganda, donde ya se contabilizan 89 muertes vinculadas al virus. La medida fue anunciada desde Ginebra luego de que las autoridades sanitarias internacionales confirmaran la circulación de la rara cepa Bundibugyo, una variante para la cual actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico.
El organismo internacional precisó que la situación constituye una "emergencia de salud pública de preocupación internacional" (PHEIC, por sus siglas en inglés), aunque aclaró que el escenario todavía no reúne las condiciones para ser considerado una pandemia. "No se trata de una emergencia de carácter pandémico", sostuvo la OMS en el comunicado oficial difundido este domingo.
Un brote que avanza en regiones de difícil acceso
La mayor cantidad de víctimas se concentra en la República Democrática del Congo, donde las autoridades sanitarias reportaron 88 muertes probables sobre un total de 336 casos sospechosos. El balance fue divulgado por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, la agencia sanitaria de la Unión Africana con sede en Adís Abeba.
El brote se desarrolla en una región de acceso complejo, situación que dificulta el trabajo epidemiológico y limita la cantidad de pruebas de laboratorio disponibles. Debido a esas condiciones, gran parte de los registros actuales continúan catalogados como "casos sospechosos", aunque los análisis realizados hasta el momento confirmaron la presencia de la cepa Bundibugyo del virus de ébola.
Las muestras pudieron ser procesadas únicamente en cantidades reducidas y enviadas principalmente a laboratorios ubicados en la capital congoleña, Kinshasa. Hasta ahora, se analizaron trece muestras, de las cuales ocho dieron positivo para ébola. Los primeros resultados encendieron la alarma entre las autoridades sanitarias y los organismos internacionales debido a la velocidad con la que parece expandirse el virus en distintas zonas sanitarias del país.
Sin vacuna ni tratamiento específico
Uno de los principales factores de preocupación radica en que la cepa Bundibugyo no cuenta actualmente con vacuna aprobada ni con tratamiento específico. Así lo recordó el ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, quien además advirtió sobre la elevada letalidad de esta variante.
Según explicó el funcionario, la tasa de mortalidad del virus "puede alcanzar el 50%", un porcentaje que incrementa la preocupación en medio de un escenario sanitario ya complejo por las dificultades logísticas y la limitada capacidad de respuesta en las áreas afectadas.
El ébola es una enfermedad hemorrágica altamente contagiosa y con antecedentes devastadores en África central y occidental. La República Democrática del Congo ya atravesó distintos episodios graves en los últimos años. El brote más reciente había sido declarado en agosto del año pasado en la región central del país y fue contenido en diciembre, luego de provocar 34 muertes. Sin embargo, la epidemia más letal registrada en territorio congoleño ocurrió entre 2018 y 2020, período en el que se contabilizaron cerca de 2.300 fallecidos entre 3.500 enfermos.
Cómo se transmite el virus
La OMS y las autoridades sanitarias recordaron que el virus del ébola se transmite entre humanos mediante el contacto directo con fluidos corporales o con sangre de personas infectadas, tanto vivas como fallecidas.
Entre las características epidemiológicas más delicadas del virus figura el hecho de que las personas infectadas solo se vuelven contagiosas una vez que aparecen los síntomas. Además, el período de incubación puede extenderse hasta 21 días, lo que complica las tareas de detección temprana y seguimiento de contactos estrechos.
Entre los datos técnicos difundidos hasta el momento se destacan los siguientes puntos:
- 88 muertes probables en República Democrática del Congo.
- 336 casos sospechosos registrados.
- 1 fallecido confirmado en Uganda.
- 8 casos positivos de ébola confirmados sobre 13 muestras analizadas.
- La cepa identificada corresponde a la variante Bundibugyo.
- La tasa de letalidad puede alcanzar el 50%.
- No existe actualmente vacuna ni tratamiento específico para esta variante.
La preocupación por la expansión regional
La expansión del brote fuera de las fronteras congoleñas elevó aún más el nivel de alarma internacional. El Ministerio de Salud de Uganda confirmó el viernes la muerte de un ciudadano congoleño de 59 años en un hospital de Kampala, la capital ugandesa.
El hombre falleció el jueves a causa del virus, aunque las autoridades de Uganda aclararon que hasta el momento no se detectaron "casos locales" dentro del país. Aun así, la aparición del caso importado reforzó las advertencias sobre el riesgo de propagación regional.
Desde la provincia congoleña de Ituri, una de las áreas afectadas por el brote, la representante de Médicos Sin Fronteras, Trish Newport, expresó su preocupación por el rápido crecimiento de los contagios y las muertes. "El número de casos y de muertes que estamos viendo en tan poco tiempo, combinado con la propagación en varias zonas sanitarias y ahora más allá de la frontera, es extremadamente preocupante", afirmó la integrante de la organización humanitaria.
El llamado de la OMS
La declaración de emergencia internacional por parte de la OMS apunta a reforzar la coordinación sanitaria global, acelerar la asistencia médica y fortalecer las capacidades de vigilancia epidemiológica en los países afectados. Al mismo tiempo, el organismo pidió evitar medidas extremas como el cierre de fronteras, priorizando en cambio las estrategias de control sanitario y monitoreo de casos.
La situación sanitaria en África central vuelve así a colocar al ébola en el centro de la preocupación internacional, especialmente por la combinación de factores críticos: una cepa sin vacuna, alta letalidad, escasa capacidad diagnóstica y circulación del virus en territorios de difícil acceso.