Egipto inauguró el Gran Museo Egipcio, el más grande del mundo dedicado a una sola civilización
Tras veinte años de construcción, el país africano celebró la apertura del monumental Gran Museo Egipcio, ubicado junto a las pirámides de Giza. Con más de 100.000 piezas, incluida la colección completa de Tutankamón, la obra promete convertirse en un nuevo faro cultural y turístico a nivel global.

Después de dos décadas de trabajo y numerosos desafíos, Egipto concretó uno de los proyectos culturales más ambiciosos de su historia: la inauguración del Gran Museo Egipcio (GME), el complejo museístico más grande del mundo consagrado a una única civilización. El evento, celebrado este sábado con una ceremonia de gala a los pies de las pirámides y la Esfinge, marca un hito en la preservación del patrimonio y en la proyección cultural del país ante el mundo.

El presidente Abdel-Fattah al-Sisi encabezó el acto oficial en la Meseta de Giza, acompañado por 79 delegaciones internacionales, entre ellas jefes de Estado, miembros de casas reales y representantes de organismos culturales. En su discurso, el mandatario destacó que la apertura del GME "es un testamento viviente de la genialidad del pueblo egipcio", al que describió como "constructor de civilizaciones, creador de gloria y mensajero de paz".

"Con este museo, Egipto escribe un nuevo capítulo en la historia del presente y el futuro", afirmó al-Sisi durante su mensaje inaugural, en el que reivindicó el valor del legado egipcio como símbolo de identidad y orgullo nacional.

El Gran Museo Egipcio, ubicado estratégicamente en las inmediaciones de las pirámides de Giza, ocupa una superficie cercana a los 500.000 metros cuadrados y albergará más de 100.000 piezas arqueológicas que recorren miles de años de historia. La colección incluye artefactos del Antiguo, Medio y Nuevo Imperio, así como objetos del período grecorromano.

La pieza central del museo es la colección completa del faraón Tutankamón, compuesta por 5.992 objetos, entre ellos su célebre máscara funeraria de oro, joyas, tronos, estatuas y ataúdes. Por primera vez desde el descubrimiento de su tumba en 1922, estos tesoros se exhibirán de manera íntegra, en un entorno diseñado para resaltar su valor histórico y artístico.

El museo fue concebido no solo como un espacio de exposición, sino también como un centro de investigación, conservación y educación, con laboratorios equipados con tecnología de última generación. Su arquitectura moderna combina materiales y formas inspiradas en el antiguo Egipto, ofreciendo amplias salas, iluminación natural y vistas directas hacia las pirámides.

Durante la ceremonia inaugural, los asistentes disfrutaron de espectáculos culturales, conciertos sinfónicos y un show de luces y fuegos artificiales, que enmarcaron la presentación oficial del complejo. Las imágenes del evento, transmitidas a todo el mundo, mostraron una impresionante integración entre la modernidad del nuevo museo y la majestuosidad del paisaje histórico que lo rodea.

El proyecto del Gran Museo Egipcio comenzó en 2005, pero sufrió múltiples retrasos a causa de la inestabilidad política y las dificultades financieras derivadas de la Primavera Árabe y sus consecuencias económicas. Finalmente, tras veinte años de obras, Egipto celebra su apertura como un logro nacional que refuerza su papel como cuna de una de las civilizaciones más influyentes de la historia.

Las autoridades esperan que el GME se convierta en un motor clave para el turismo, uno de los sectores más importantes de la economía egipcia. Según estimaciones oficiales, el museo atraerá millones de visitantes al año, generando un significativo impulso económico y posicionando a Egipto como un destino cultural de referencia mundial.

El Gran Museo Egipcio abrirá sus puertas al público el próximo 4 de noviembre, y se anticipa que su inauguración marque un antes y un después en la forma en que el mundo contempla y estudia la milenaria civilización egipcia.