Estados Unidos e Irán cruzan acusaciones tras una serie de ataques y represalias militares
El Comando Central de Estados Unidos confirmó ataques contra instalaciones militares iraníes luego de una serie de acciones armadas registradas durante el tránsito de buques estadounidenses por el estrecho de Ormuz.

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán volvieron a escalar en el estratégico estrecho de Ormuz luego de que fuerzas estadounidenses lanzaran ataques contra instalaciones militares iraníes que, según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), eran responsables de una serie de ofensivas "no provocadas" contra embarcaciones de la Armada estadounidense.

El incidente ocurrió mientras destructores de misiles guiados de la Marina de Estados Unidos transitaban el corredor marítimo internacional rumbo al Golfo de Omán. De acuerdo con un comunicado oficial difundido por CENTCOM y reportado por CNN, las fuerzas estadounidenses interceptaron ataques iraníes y posteriormente ejecutaron acciones militares calificadas como "ataques de autodefensa".

El comunicado precisó que los ataques iraníes incluyeron el lanzamiento de misiles, drones y embarcaciones pequeñas contra tres buques estadounidenses:

  • USS Truxtun (DDG 103)
  • USS Rafael Peralta (DDG 115)
  • USS Mason (DDG 87)

Según el reporte estadounidense, ninguno de los recursos militares de Estados Unidos resultó afectado durante el intercambio.

Los objetivos atacados por Estados Unidos

CENTCOM detalló que las operaciones militares estadounidenses estuvieron dirigidas contra diversas instalaciones iraníes consideradas clave para las operaciones ofensivas denunciadas por Washington.

Entre los blancos alcanzados se encontraban:

  • Sitios de lanzamiento de misiles
  • Plataformas de drones
  • Ubicaciones de comando y control
  • Nodos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento

La descripción de los objetivos apunta a una ofensiva focalizada sobre capacidades operativas y de coordinación militar iraníes vinculadas a los ataques ocurridos en el estrecho de Ormuz.

A pesar de la magnitud del episodio, el Mando Central estadounidense sostuvo en su comunicado que las fuerzas de Estados Unidos "no buscan una escalada". Sin embargo, remarcó que el Ejército estadounidense permanece "listo para proteger a las fuerzas estadounidenses", una afirmación que refleja el nivel de alerta existente en la región.

La versión iraní y las acusaciones de violación del alto el fuego

La respuesta iraní no tardó en llegar. El principal comando militar del país, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, calificó los ataques estadounidenses como actos "agresivos y terroristas".

Ebrahim Zolfaghari, portavoz del cuartel general, afirmó —según medios iraníes— que la ofensiva estadounidense constituye una violación del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.

El funcionario iraní ofreció además una versión distinta sobre los objetivos afectados y el contexto de los hechos. Según explicó, uno de los buques atacados era un petrolero que navegaba desde aguas territoriales iraníes próximas a Jask hacia el estrecho de Ormuz, mientras que otro ingresaba al paso marítimo cerca de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos.

Zolfaghari sostuvo que las zonas civiles atacadas se encontraban en:

  • Bandar-e Khamir
  • Sirik

Ambas localidades están ubicadas en la provincia iraní de Hormozgan, según reportó la agencia Xinhua.

Intercambio de disparos y daños denunciados por Irán

Los medios estatales iraníes también informaron sobre un intercambio de disparos entre fuerzas de seguridad iraníes y "el enemigo" en el muelle Bahman, situado en la isla de Qeshm.

De acuerdo con esos reportes, instalaciones comerciales en esa zona habrían sido alcanzadas durante los enfrentamientos.

En paralelo, Zolfaghari aseguró que las fuerzas armadas iraníes respondieron "de inmediato" a los ataques estadounidenses. Según su declaración, Irán atacó buques militares de Estados Unidos ubicados:

  • Al este del estrecho de Ormuz
  • Al sur del puerto iraní de Chabahar

El portavoz afirmó que dichas operaciones causaron "daños considerables" a las embarcaciones estadounidenses. Asimismo, advirtió que Estados Unidos y los países que lo apoyan deben saber que Irán responderá "con contundencia" ante cualquier agresión y que no dudará en actuar militarmente.

Las declaraciones reflejan el endurecimiento del discurso iraní en medio de un escenario de creciente confrontación militar en una región clave para el comercio energético internacional.