Estados Unidos reabrió el espacio aéreo del Caribe tras la captura de Nicolás Maduro
Las restricciones de vuelo impuestas por razones de seguridad durante el operativo militar en Venezuela fueron levantadas en la madrugada de este domingo. El cierre había provocado cientos de cancelaciones en aeropuertos clave del Caribe y afectado a las principales aerolíneas estadounidenses.

El Gobierno de Estados Unidos levantó a partir de las 00 de este domingo, hora de Washington, las restricciones al espacio aéreo del Caribe que habían sido impuestas de manera preventiva tras el operativo militar lanzado contra Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. La reapertura fue confirmada oficialmente por el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien aseguró que las aerolíneas ya fueron notificadas para reanudar sus operaciones habituales.

"Los vuelos pueden retomarse. Las aerolíneas están informadas y actualizarán pronto sus horarios", anunció Duffy a través de su cuenta oficial en la red social X, al comunicar el fin de las limitaciones que habían alterado de forma significativa el tráfico aéreo en la región durante el sábado.

Las restricciones habían sido dispuestas durante la mañana de ese día por la Administración Federal de Aviación (FAA), que decidió limitar el tránsito aéreo en el Caribe y sobre territorio venezolano "en apoyo al Departamento de Defensa" y con el objetivo de "garantizar la seguridad del público en vuelos", según había explicado el propio secretario de Transporte. La medida respondió al despliegue militar de gran escala que Estados Unidos llevó adelante en Venezuela y al uso intensivo del espacio aéreo por parte de aeronaves militares.

En la madrugada del sábado, fuerzas estadounidenses lanzaron un ataque coordinado sobre distintos puntos del territorio venezolano, incluida la ciudad de Caracas, en el marco de una operación que derivó en la captura de Maduro y de su esposa. Ambos fueron trasladados por mar y por aire a Estados Unidos y se encuentran actualmente en Nueva York, donde enfrentarán un proceso judicial por cargos vinculados al narcotráfico y otros delitos federales.

El cierre del espacio aéreo tuvo un impacto inmediato en la actividad aerocomercial del Caribe. Las principales aerolíneas estadounidenses se vieron obligadas a cancelar o reprogramar cientos de vuelos, lo que afectó a miles de pasajeros y generó demoras en algunos de los aeropuertos más transitados de la región. Entre las compañías alcanzadas por la medida se encontraron American Airlines, Delta Air Lines, JetBlue, Southwest Airlines y United Airlines.

JetBlue fue una de las más afectadas: la empresa informó que debió cancelar al menos 215 vuelos debido a la utilización del espacio aéreo por parte de aeronaves militares estadounidenses. El destino más golpeado fue Puerto Rico, donde el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, el principal de la isla, registró al menos 357 vuelos alterados entre cancelaciones y demoras.

La situación también tuvo repercusiones fuera del territorio estadounidense. En Aruba, isla que forma parte del Reino de los Países Bajos y uno de los principales centros de conexión aérea del Caribe, se contabilizaron al menos 89 vuelos cancelados. Muchas de esas suspensiones correspondieron a la aerolínea neerlandesa KLM, que debió ajustar su programación ante la falta de corredores aéreos disponibles.

La reapertura del espacio aéreo permitió comenzar a normalizar la situación, aunque desde el sector aeronáutico advirtieron que la reprogramación total de los vuelos podría demorar varias horas, e incluso extenderse durante la jornada del domingo, debido a la complejidad logística que implica reordenar aviones, tripulaciones y horarios.

El levantamiento de las restricciones se produjo mientras continúan conociéndose detalles del operativo que terminó con la detención de Maduro. El mandatario venezolano vivió este sábado un recorrido excepcional para un jefe de Estado en la historia moderna: fue capturado en Caracas, trasladado fuera del país bajo custodia militar y conducido finalmente a una prisión federal en Brooklyn, Nueva York, donde quedó a disposición de la Justicia estadounidense.

La operación comenzó en las primeras horas del sábado, aún de noche, cuando más de 150 aeronaves estadounidenses despegaron desde unas 20 bases terrestres y marítimas rumbo a Venezuela. El despliegue aprovechó una noche de luna llena que mejoró las condiciones de visibilidad para las fuerzas intervinientes.

Las tropas de Washington llegaron al complejo donde se encontraba Maduro a las 2:01 de la madrugada, hora local venezolana, sin darle margen al mandatario ni a su esposa para refugiarse en un espacio seguro blindado con acero. Según la información oficial, las fuerzas estadounidenses abandonaron territorio venezolano dos horas y media después, con los detenidos a bordo de un helicóptero que los trasladó hasta el buque anfibio USS Iwo Jima.

Desde allí se inició el traslado hacia Estados Unidos. El presidente Donald Trump confirmó que ambos viajaban en esa embarcación rumbo a Nueva York, donde Maduro tenía ya abierto un proceso penal por narcotráfico. El impacto del operativo se sintió no solo en el plano político y diplomático, sino también en el tráfico aéreo regional, que comenzó a recuperar la normalidad tras la decisión de Washington de reabrir el espacio aéreo del Caribe.