El director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, encabezó una misión de esta agencia de la ONU en Siria, desarrollada en cooperación con las actuales autoridades de ese país. Durante las inspecciones, los representantes del organismo encontraron varias toneladas de material nuclear en un sitio que no había sido reportado por el anterior gobierno.
Grossi confirmó el hallazgo y señaló que se trata de una ubicación no declarada situada fuera de Damasco. Allí, según explicó, fueron encontradas varias toneladas de metal de uranio natural.
El funcionario comunicó que el material será verificado y quedará sometido al sistema de salvaguardias de la agencia. De esta manera, el OIEA tendrá bajo su supervisión el material encontrado durante la misión.
En un mensaje publicado en la red social X, Grossi confirmó: "Ubicación no declarada fuera de Damasco: confirmamos la presencia de varias toneladas de metal de uranio natural". Además, indicó que el acuerdo alcanzado con el Gobierno sirio establece que el material no declarado será verificado y estará sujeto a las salvaguardias rutinarias del organismo.
También grandes cantidades de grafito
La misión no se limitó al sitio donde fue encontrado el uranio. Grossi también informó que los inspectores visitaron una ubicación donde se almacenan grandes cantidades de grafito, material que también está relacionado con las actividades nucleares desarrolladas en el pasado en Deir Ez-Zor.
El hallazgo de uranio y la existencia de este otro sitio forman parte de las tareas de inspección destinadas a esclarecer las actividades nucleares del antiguo régimen sirio.
Desde Damasco, Grossi destacó la cooperación de las actuales autoridades y elogió lo que definió como una "valiente decisión" de reportar el hallazgo al organismo internacional y permitir el acceso a lugares donde había material nuclear que "podría haber sido utilizado con fines ilícitos".
El director del OIEA remarcó así el cambio en la actitud de las autoridades sirias respecto de la cooperación con el organismo encargado de supervisar las actividades nucleares.
Qué pasará con el material
El canciller sirio, Asad Al-Shaibani, también se refirió al hallazgo durante una conferencia de prensa conjunta con Grossi. Al-Shaibani describió el sitio clandestino como un "legado dejado por el antiguo régimen" y afirmó que las evaluaciones técnicas realizadas indican que el material encontrado "no representa ningún riesgo".
El funcionario agregó que el material permanecerá en Siria, pero estará "sujeto al sistema de salvaguardias de la agencia" de la ONU.
La decisión implica que el material será inventariado y quedará dentro del sistema internacional de salvaguardias nucleares del OIEA. Grossi destacó precisamente que Siria haya decidido abrir el sitio a los inspectores del organismo para avanzar con ese procedimiento.
El cambio de autoridades y la apertura de los sitios
Grossi encabezó la misión luego de que el nuevo Gobierno sirio, instaurado tras el derrocamiento de Bashar al Asad, enviara un comunicado al OIEA el 17 de julio para reportar la existencia de material nuclear en una localidad que no había sido declarada.
La nueva etapa política de Siria constituye el contexto en el que se produjo la apertura de los sitios a los inspectores internacionales. Grossi sostuvo que el proceso implica comenzar una nueva etapa, aunque sin borrar lo ocurrido anteriormente. "Estamos empezando a pasar página, y pasar página no significa olvidar el pasado", declaró, en referencia a la transición que atraviesa el país.
El derrocamiento de Al Asad se produjo en diciembre de 2024, cuando una coalición rebelde puso fin a su gobierno y posteriormente asumió la conducción de un país golpeado por casi 14 años de guerra civil.
La revisión de las actividades nucleares desarrolladas durante el antiguo régimen aparece, en ese marco, como uno de los asuntos que las actuales autoridades decidieron abordar mediante la cooperación con el OIEA.
Cooperación de las nuevas autoridades
En su mensaje publicado en X, el director del OIEA agradeció a las autoridades sirias por lo que calificó como una "cooperación proactiva". El objetivo señalado por Grossi es que las actividades nucleares de Siria dejen de estar asociadas con armas y pasen a estar vinculadas con otros usos.
"Estamos empezando a pasar página", afirmó el funcionario, mientras que en su mensaje agradeció la cooperación para que las actividades nucleares en el país ya no estén asociadas con armas, sino con "energía, alimentos y salud".
La declaración sintetizó la posición planteada por Grossi durante la misión: avanzar en la supervisión internacional del material encontrado y, al mismo tiempo, acompañar el proceso por el cual las actividades nucleares sirias puedan quedar encuadradas dentro de usos distintos de los relacionados con armas.
El antecedente de Deir Ez-Zor y el Sitio 99
La inspección también se conecta con un expediente nuclear que se remonta a años anteriores. Una semana antes de la misión, medios estadounidenses habían informado que Washington negoció un acuerdo para que el OIEA retirara el material nuclear almacenado en una instalación siria clandestina denominada "Sitio 99".
Ese lugar incluye concentrado de uranio y otros residuos vinculados al proyecto del reactor de Al Kibar. El expediente tiene como antecedente un reactor no declarado que Siria construyó, según esa fuente, con ayuda norcoreana en Deir Ez-Zor. El reactor fue destruido en un ataque aéreo israelí en 2007.
La historia de ese proyecto forma parte del contexto de las investigaciones del OIEA sobre las actividades nucleares sirias y de la necesidad de esclarecer el destino y la naturaleza del material relacionado con instalaciones que no habían sido declaradas.
Un expediente que el OIEA arrastra desde 2011
El OIEA había determinado en 2011 que Damasco incumplía sus obligaciones. Esa cuestión no fue resuelta durante el gobierno de Bashar al Asad. El escenario comenzó a modificarse recién en junio de 2025, después de una reunión entre Grossi y el actual presidente sirio, Ahmed al Sharaa.
A partir de ese encuentro, el OIEA recibió acceso inmediato y sin restricciones a lugares relevantes para aclarar las actividades nucleares desarrolladas durante el antiguo régimen.
Ese acceso permitió avanzar sobre un expediente que durante años había permanecido sin resolución y que ahora vuelve a ser abordado mediante inspecciones directas, recolección de muestras y supervisión del material encontrado.