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Human Rights Watch pidió una intervención urgente de la ONU por los asesinatos masivos en Irán

La organización alertó sobre un bloqueo casi total de internet y denunció ejecuciones y detenciones masivas durante las protestas en Irán. Mientras el régimen atribuye las muertes a "terroristas" y acusa a Estados Unidos e Israel, la el organismo internacional solo expresó su alarma por la represión contra manifestantes pacíficos.

13 Enero de 2026 09.23

Human Rights Watch (HRW) instó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a actuar de manera urgente ante la grave situación que atraviesa Irán, luego de que se conocieran denuncias sobre asesinatos a gran escala de manifestantes y una fuerte represión por parte de las fuerzas de seguridad. La advertencia se produjo en medio de un escenario de protestas generalizadas, restricciones severas a las comunicaciones y un creciente número de víctimas fatales.

El director ejecutivo de Human Rights Watch, Philippe Bolopion, alertó este lunes sobre lo que calificó como una "verdadera emergencia" en el país persa. Según denunció, las autoridades iraníes habrían impuesto un bloqueo casi total de internet con el objetivo de ocultar información sobre la magnitud de la represión. "Estamos recibiendo informes muy preocupantes sobre asesinatos a gran escala de manifestantes a manos de las fuerzas de seguridad", afirmó Bolopion en un mensaje publicado en la red social X.

El referente de la organización también expresó una profunda preocupación por la situación de las personas detenidas en el marco de las protestas. "Estamos sumamente alarmados por quienes fueron arrestados durante la última semana y están siendo acusados por las autoridades de ser 'enemigos de Dios', un cargo que en Irán conlleva la pena de muerte", advirtió. En ese sentido, reclamó una respuesta inmediata de los organismos internacionales.

"Creemos que se trata de una emergencia real y hacemos un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU y al Consejo de Derechos Humanos para que debatan la situación de forma urgente y envíen un mensaje contundente a los líderes iraníes de que deberán rendir cuentas", agregó Bolopion.

Las denuncias de HRW se producen luego de que un funcionario iraní reconociera públicamente una cifra de víctimas significativamente superior a la que se había informado hasta el momento. Según declaró a la agencia Reuters bajo condición de anonimato, alrededor de 2.000 personas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, habrían muerto en las protestas que sacuden al país desde hace dos semanas. Se trata de la primera vez que las autoridades iraníes admiten un número tan elevado de fallecidos.

El funcionario atribuyó tanto las muertes de manifestantes como las del personal de seguridad a "terroristas", aunque no proporcionó un desglose detallado de las víctimas. Esta versión oficial contrasta de manera marcada con los datos difundidos por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, que reportó al menos 646 muertos. Esta organización ha sido considerada una fuente confiable en episodios de disturbios previos en Irán.

La verificación independiente de las cifras resulta especialmente compleja debido a las severas restricciones impuestas a las comunicaciones. El apagón de internet y las limitaciones al acceso a redes sociales y medios digitales han dificultado el flujo de información desde el interior del país y han generado preocupación entre organismos internacionales y defensores de los derechos humanos.

Las protestas, que se iniciaron a partir de la grave situación económica que atraviesa Irán, representan el mayor desafío interno para las autoridades desde hace al menos tres años. El régimen clerical, en el poder desde la Revolución Islámica de 1979, adoptó un doble discurso: por un lado, reconoce la legitimidad de algunos reclamos económicos; por otro, aplica una represión severa y acusa a Estados Unidos e Israel de fomentar los disturbios con fines desestabilizadores.

En este contexto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó este martes estar "horrorizado" por el aumento de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad iraníes contra manifestantes pacíficos. "Este ciclo de violencia horrible no puede continuar", afirmó en un comunicado leído por el portavoz del organismo, Jeremy Laurence.

Türk hizo un llamado urgente a las autoridades iraníes para que escuchen las demandas de la población. "El pueblo iraní y sus exigencias de justicia, igualdad y equidad deben ser escuchadas", sostuvo el funcionario, quien recordó que su oficina ha documentado en reiteradas ocasiones violaciones sistemáticas de derechos humanos en la República Islámica.

La declaración del alto comisionado se produce en un momento crítico, marcado por el endurecimiento de la represión, la formulación de cargos que podrían derivar en condenas a muerte contra manifestantes y denuncias de deserciones dentro de las fuerzas de seguridad. En ese sentido, el príncipe exiliado Reza Pahlavi aseguró que se están produciendo deserciones masivas de efectivos que se niegan a participar en la violencia contra civiles, un dato que, de confirmarse, podría profundizar la crisis interna del régimen iraní.