La contundente definición de la OMS sobre la salida de la Argentina del organismo
Autoridades del organismo internacional expresaron su "tristeza" por la decisión y remarcaron que el proceso aún es "potencial". La Asamblea Mundial de la Salud será la instancia clave para definir el futuro del país.

La decisión del gobierno argentino de abandonar la Organización Mundial de la Salud, comunicada por la Cancillería como un hecho consumado, fue relativizada por las propias autoridades del organismo internacional, que aclararon que el proceso aún no está cerrado y depende de una instancia clave: la próxima Asamblea Mundial de la Salud.

Durante una conferencia de prensa en Ginebra, funcionarios del organismo insistieron en que el retiro del país sigue siendo "potencial", ya que la solicitud debe ser tratada por el conjunto de los Estados miembro. Ese tratamiento se realizará en el mes de mayo, cuando se reúna la Asamblea anual, que tiene la potestad de abordar este tipo de decisiones.

En ese marco, quedó en evidencia que "no basta un portazo" para concretar la salida. El procedimiento, lejos de ser automático, responde a compromisos internacionales que requieren un tratamiento colectivo y formal.

Impacto para Argentina y el mundo

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, fue categórico al referirse al impacto de la eventual salida.

"El retiro de la Argentina de la OMS es una pérdida para la Argentina y, también, para el resto del mundo", afirmó, al tiempo que subrayó uno de los aspectos centrales del sistema sanitario global: la universalidad.

En esa línea, remarcó que la decisión podría tener consecuencias directas sobre la seguridad sanitaria del país:

"La seguridad sanitaria requiere universalidad"

"Eso hará que la Argentina sea menos segura"

Estas declaraciones posicionan el debate no solo en términos institucionales, sino también en el plano de la cooperación internacional en salud, donde el intercambio de información y la articulación entre países resultan claves.

La relación con la OPS y las dudas abiertas

Uno de los puntos que generó interrogantes fue la continuidad de la Argentina dentro de la Organización Panamericana de la Salud, organismo regional con sede en Washington.

Tedros explicó que la OMS trabaja "siempre" a través de la OPS en América, lo que plantea una relación estrecha entre ambas instituciones. En ese sentido, advirtió: "Si la Argentina tiene un problema con la OMS, también lo tiene con la OPS"

No obstante, desde una perspectiva técnica y jurídica, se reconoce que sí es posible dejar la OMS sin abandonar la OPS, ya que esta última es preexistente y cuenta con su propia estructura constitucional.

A pesar de ello, el propio director del organismo internacional manifestó interés en conocer la posición del gobierno argentino respecto de su participación en ambas entidades, especialmente considerando que la permanencia en la OPS permite:

Mantener asistencia técnica

Acceder a compra de insumos y medicamentos

Preservar vínculos operativos en salud pública

Hasta el momento, según se indicó, Argentina no notificó su retiro de la OPS, lo que mantiene abierto este frente.

Un proceso jurídico y multilateral

Desde el punto de vista del derecho internacional, el vínculo de Argentina con la OMS se enmarca en un tratado internacional, lo que implica que su eventual salida debe ajustarse a procedimientos específicos.

El jefe de Asuntos Legales del organismo, Steven Solomon, explicó que la cuestión será tratada colectivamente en la Asamblea Mundial de la Salud.

Para graficar la situación actual, recurrió a una metáfora: "Es como el famoso gato en la caja de Schrödinger".

Con esa imagen, señaló que no es posible determinar con certeza si Argentina está "dentro" o "fuera" del organismo hasta que se resuelva formalmente el proceso en mayo.

Además, aclaró que, incluso si se concreta la salida, el país podría seguir vinculado a través de instrumentos como el Reglamento Sanitario Internacional de 2005, que es vinculante para 196 países y establece medidas frente a enfermedades con potencial epidémico o pandémico.

"Hay precedentes", indicó el funcionario, en relación con situaciones similares.

El valor del intercambio sanitario global

Otro de los posicionamientos relevantes fue el del médico británico Jeremy Farrar, quien abordó el impacto de la posible salida en términos de cooperación sanitaria.

Farrar destacó que los sistemas de salud son responsabilidad de cada país, pero subrayó que la OMS cumple un rol complementario que no reemplaza esas estructuras.

En ese contexto, calificó como "triste" la decisión anunciada y remarcó el aporte histórico de Argentina en el ámbito internacional:

Contribuciones en temas como dengue y resistencia microbiana

Implementación temprana de cobertura universal de salud

Participación activa en el intercambio de información sanitaria

"El intercambio de información, al que Argentina ha contribuido con tanto orgullo, es algo que sin duda echaríamos de menos", sostuvo.

El funcionario también puso el foco en los desafíos globales compartidos, entre ellos:

Cambios demográficos

Enfermedades infecciosas

Expansión de vectores como los mosquitos

En ese escenario, remarcó que la cooperación internacional y el flujo de datos se vuelven cada vez más relevantes.

Mayo, la fecha clave

Con todos estos elementos sobre la mesa, el futuro de Argentina dentro de la OMS queda supeditado a una instancia concreta: la Asamblea Mundial de la Salud de mayo.

Será allí donde los Estados miembro analicen la solicitud y definan el curso del proceso, en un marco que combina aspectos jurídicos, sanitarios y políticos.

Hasta entonces, la situación permanece abierta, en un estado de definición que, como describieron las propias autoridades del organismo, aún no permite establecer si el país continuará formando parte de la estructura global de salud o avanzará hacia su desvinculación formal.