La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a experimentar una fuerte escalada durante las primeras horas del domingo, cuando la capital ucraniana, Kiev, fue blanco de un ataque masivo con misiles balísticos y drones lanzados por fuerzas rusas. El bombardeo dejó al menos dos personas muertas y más de 40 heridas, en un contexto de creciente tensión militar tras un reciente ataque ucraniano sobre una ciudad ocupada por Rusia y luego de que Estados Unidos alertara sobre la posibilidad de una ofensiva aérea de gran magnitud por parte del Kremlin.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, confirmó a través de Telegram que el saldo fatal ascendió a dos víctimas y calificó la situación como una "noche terrible para Kiev". Además, informó que 44 personas resultaron heridas durante los ataques.
Según detalló el funcionario, los servicios médicos hospitalizaron a 28 personas, entre ellas dos niños que se encontraban en estado de gravedad media. También indicó que tres de los heridos permanecían en estado grave.
Uno de los mayores ataques del último año
De acuerdo con el medio ucraniano The Kyiv Independent, que citó grupos especializados en observación y análisis del conflicto, Rusia habría utilizado alrededor de medio centenar de misiles y hasta 700 drones contra territorio ucraniano.
La capital fue señalada como el principal objetivo de lo que el medio describió como "uno de los mayores ataques del último año".
Las explosiones comenzaron a registrarse durante la madrugada, luego de que las autoridades activaran una alerta aérea y pidieran a la población refugiarse de inmediato. El jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkatchenko, difundió un mensaje urgente por Telegram en el que advirtió: "La capital es el objetivo de un ataque masivo de misiles balísticos. Es posible que se produzcan nuevos disparos. ¡Permanezcan en los refugios!".
Los primeros reportes señalaron daños en distintos sectores de la capital ucraniana. Los distritos alcanzados fueron:
- Obolonskyi.
- Shevchenkivskyi.
- Holosiivskyi.
- Solomianskyi.
- Desnianskyi.
- Darnytskyi.
- Dniprovskyi.
- Podil.
Inicialmente, el alcalde Vitali Klitschkó informó que había tres heridos, aunque con el correr de las horas la cifra aumentó de manera considerable.
Posteriormente, según informó AFP, se produjo una segunda ronda de ataques durante la mañana, mientras continuaba vigente la alerta aérea en toda Ucrania.
El antecedente: el ataque ucraniano en Starobilsk
La ofensiva rusa ocurrió pocas horas después de un ataque realizado por fuerzas ucranianas contra la ciudad de Starobilsk, ubicada en la región de Lugansk, en el este de Ucrania y bajo ocupación rusa desde hace meses.
Según los reportes conocidos, el ataque dejó un saldo de 18 muertos y 42 heridos. Las autoridades instaladas por Rusia en la zona indicaron además que otras tres personas podrían haber quedado atrapadas o aplastadas bajo los escombros de edificios derrumbados, aunque sus muertes todavía no habían sido confirmadas.
De acuerdo con la versión de las autoridades ucranianas, el objetivo de la operación eran altos mandos militares vinculados a la unidad de drones que Rusia posee en la ciudad.
Sin embargo, el presidente ruso Vladímir Putin rechazó esa explicación y aseguró que en las inmediaciones del lugar atacado "no hay instalaciones militares, instalaciones de servicios de inteligencia ni servicios relacionados".
La advertencia previa de Estados Unidos
La escalada militar ya había sido anticipada horas antes por las autoridades estadounidenses. La embajada de Estados Unidos en Kiev emitió un comunicado en el que informó haber recibido datos sobre la posibilidad de un ataque aéreo ruso de gran magnitud contra la capital ucraniana.
El texto oficial indicó: "La embajada de Estados Unidos en Kiev ha recibido información sobre un posible ataque aéreo de gran magnitud que podría ocurrir en cualquier momento durante las próximas 24 horas".
Según información de inteligencia militar estadounidense en la región, la ofensiva con drones tendría como principales objetivos las regiones de Kiev y Chernígov.
El análisis norteamericano sostuvo que Rusia buscaría recuperar la iniciativa militar en el conflicto frente al estancamiento de sus avances en los frentes este y sur de Ucrania. Al mismo tiempo, las autoridades ucranianas mantenían preocupación ante la posibilidad de un eventual avance desde Bielorrusia.
Zelenski habló de un posible ataque con el misil Oreshnik
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, también se refirió públicamente a las advertencias recibidas por parte de los servicios de inteligencia. A través de sus redes sociales, el mandatario señaló que Ucrania había recibido información proporcionada por socios estadounidenses y europeos sobre la preparación de un posible ataque ruso con el misil Oreshnik.
"Nuestros servicios de inteligencia informaron haber recibido datos, incluidos de socios estadounidenses y europeos, sobre Rusia preparando un ataque con el misil Oreshnik. Estamos verificando esta información", expresó Zelenski.
El presidente ucraniano agregó que existían señales sobre una ofensiva combinada que podría involucrar distintos tipos de armamento y afectar especialmente a Kiev.
"Estamos viendo señales de preparación para un ataque combinado en territorio ucraniano, incluida Kiev, que involucra varios tipos de armamento", sostuvo. Además, pidió a la población actuar con responsabilidad frente a las alertas aéreas y utilizar refugios de protección.