La humanidad, más cerca de la Luna: seguí en vivo la misión Artemis II
La NASA concretó el lanzamiento del cohete más poderoso jamás construido y puso en órbita a cuatro astronautas en una misión clave para el regreso humano al entorno de la Luna. Artemis II marca un hito científico sin precedentes desde 1972.

La misión Artemis II inició con éxito su viaje este miércoles por la noche, luego de que la NASA lograra resolver el inconveniente técnico que, horas antes, había sembrado dudas sobre el despegue. Con la cuenta regresiva finalmente completada, el lanzamiento se convirtió en un nuevo capítulo de la exploración espacial contemporánea y en el paso más significativo hacia el regreso humano al entorno lunar en más de medio siglo.

A las 19:35 (hora argentina), el imponente cohete Space Launch System (SLS), con la nave Orion a bordo, dejó atrás la histórica plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida, consolidando uno de los hitos científicos más relevantes de las últimas décadas. El despegue confirmó el inicio de una travesía que tendrá una duración aproximada de diez días.

La tripulación que vuelve a abrir la ruta lunar

La misión lleva a bordo a una tripulación de cuatro astronautas, encargados de protagonizar el primer vuelo tripulado al entorno lunar desde 1972.

La dotación está integrada por:

  • Reid Wiseman, comandante
  • Victor Glover, piloto
  • Christina Koch, especialista de misión
  • Jeremy Hansen, especialista de misión 

La presencia de este equipo convierte a Artemis II en una misión de enorme relevancia operativa, ya que deberá validar sistemas críticos de cara a futuras expediciones con descenso en la superficie lunar.

Separación de etapas y órbita estable

Minutos después del despegue, la secuencia de vuelo avanzó según lo previsto. Los propulsores laterales y el núcleo central del cohete se separaron correctamente, permitiendo que la cápsula Orion alcanzara la órbita terrestre.

Más tarde, también se desacopló de manera exitosa la etapa de propulsión criogénica (ICPS), otro de los pasos fundamentales en la arquitectura de la misión.

Ya en el espacio, la tripulación ejecutó una primera maniobra clave: el encendido de motores para elevar el perigeo, es decir, el punto más cercano a la Tierra, hasta unos 160 kilómetros de altitud, garantizando así una órbita estable para la siguiente fase del vuelo.

Las próximas maniobras antes del viaje hacia la Luna

Durante las próximas horas, Artemis II continuó con nuevas operaciones de precisión. Aproximadamente una hora después de alcanzar ese punto, la ICPS volverá a activarse para impulsar la nave hacia una órbita terrestre más alta.

En esa fase, la tripulación dispondrá de unas 23 horas para realizar un chequeo exhaustivo de todos los sistemas, un paso indispensable antes de emprender el trayecto definitivo hacia la Luna. En paralelo, los astronautas deberán desplegar los paneles solares de Orion, estructuras de siete metros equipadas con miles de celdas que suministran energía al módulo de servicio.

Ese módulo será el encargado de proveer oxígeno, energía, soporte vital y funciones esenciales para la supervivencia de la tripulación.

Una misión sin alunizaje, pero decisiva

Aunque en esta oportunidad no habrá descenso sobre la superficie lunar, la misión contempla una circunnavegación alrededor de la Luna, una maniobra considerada esencial para futuras operaciones.

Ese recorrido será un paso decisivo para validar los sistemas que se utilizarán en próximas expediciones con alunizaje, consolidando la hoja de ruta del programa Artemis.

El inicio de una nueva etapa espacial

Con el lanzamiento ya concretado, Artemis II se consolida como uno de los grandes hitos científicos de la era moderna. La misión no solo representa el regreso de seres humanos al entorno lunar, sino también la apertura de una nueva etapa en la carrera espacial internacional, con la Luna nuevamente en el centro de la exploración.

El éxito de esta travesía será determinante para las próximas misiones del programa y para el objetivo de restablecer una presencia humana sostenida más allá de la órbita terrestre.