El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el miércoles que "no habrá escalada" contra Cuba, luego de que fiscales federales acusaran formalmente al expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos aviones operados por un grupo de exiliados en 1996. Trump señaló a los periodistas: "No habrá escalada. No creo que sea necesaria", reafirmando además su mensaje previo de que Estados Unidos está "liberando a Cuba".
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión en el Caribe, marcado por la reciente llegada de un portaaviones estadounidense a la región, lo que generó expectativas de posibles movimientos militares.
Presencia militar en el Caribe: USS Nimitz y su grupo de ataque
El Comando Sur de Estados Unidos anunció el arribo al Caribe del Grupo de Ataque del portaaviones Nimitz, compuesto por la propia nave, su Ala Aérea Embarcada 17 (CVW-17) y al menos un destructor de misiles guiados, el USS Gridley (DDG 101), junto al buque de reabastecimiento USNS Patuxent (T-AO 201).
Según indicó el comando en un comunicado recogido por Xinhua y la Agencia Noticias Argentinas, estas unidades representan "el epítome de la preparación y la presencia, un alcance y una letalidad sin igual, y una ventaja estratégica". La combinación de un portaaviones, su ala aérea embarcada y destructores constituye un despliegue de alta capacidad ofensiva y defensiva en la región.
Acusación judicial contra Raúl Castro
El miércoles, un gran jurado del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida acusó formalmente a Raúl Castro por su presunta participación en la orden de derribo de los aviones del grupo de exiliados "Hermanos al Rescate" en 1996.
Castro, nacido en junio de 1931, ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba en el momento del incidente. La acusación ha despertado la atención de analistas en Estados Unidos, quienes consideran que podría sentar precedentes para una intervención militar, en paralelo con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien había sido acusado antes de ser trasladado por la fuerza a Nueva York para enfrentar juicio.
Contexto geopolítico y sanciones económicas
Desde la captura de Maduro el 3 de enero, la administración Trump ha intensificado las sanciones contra Cuba, limitando su acceso a combustible importado, en un momento en que la isla atraviesa una crisis humanitaria y energética, caracterizada por grave escasez de combustible y prolongados apagones.
Trump ha dejado entrever que, tras concluir las operaciones militares en Irán, Cuba podría ser el próximo objetivo de acciones estadounidenses. Este contexto ha generado preocupación sobre la estabilidad en América Latina y el Caribe.