El Papa León XIV mantuvo este viernes una conversación telefónica con el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, durante la cual solicitó una tregua humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson, donde, según las Naciones Unidas, permanecen atrapadas alrededor de 1.700 personas.
El diálogo se produjo mientras el Pontífice continúa hospitalizado en el Hospital Gemelli, donde se recupera de una operación pulmonar. La comunicación adquirió relevancia tanto por el pedido concreto de asistencia para la población civil como por el contexto en el que se desarrolló: se trató de la segunda conversación telefónica entre ambos y de la primera ocasión en la que un jefe de Estado mantuvo un diálogo con León XIV durante su recuperación hospitalaria.
Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede mediante un breve comunicado, el Papa expresó su preocupación por la situación que atraviesa Oleshky y planteó la necesidad de establecer un alto el fuego que permita atender las necesidades más urgentes de sus habitantes.
El comunicado vaticano precisó que León XIV "expresó su profunda preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson, y pidió un alto el fuego que permita la llegada de ayuda alimentaria y médica, así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil".
El planteo contempla, de esta manera, dos objetivos centrales: garantizar la llegada de suministros indispensables para quienes permanecen en la ciudad y facilitar que los civiles puedan abandonar la zona de manera voluntaria y segura.
La Santa Sede también dejó asentada su posición institucional respecto del conflicto. De acuerdo con el mismo comunicado, León XIV reafirmó el compromiso del Vaticano con la promoción del diálogo y la paz, en una intervención que vinculó la preocupación por la población civil con la búsqueda de condiciones que permitan desarrollar acciones humanitarias.
La respuesta del Kremlin
El Kremlin difundió su propio comunicado sobre la conversación y aportó detalles adicionales acerca de los asuntos abordados por ambos dirigentes.
Según la versión rusa, Putin expresó sus sinceros deseos por la salud del Papa y le manifestó su deseo de una pronta recuperación tras la reciente cirugía. En ese marco, el presidente destacó la importancia de la cooperación entre Rusia y el Vaticano para promover valores espirituales y morales compartidos, así como para proteger a los cristianos y los lugares santos cristianos en distintas regiones del mundo.
El comunicado señaló, además, que ambas partes reafirmaron su interés en continuar el diálogo entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica Romana. De esta manera, la conversación no se limitó a la situación humanitaria en Ucrania, sino que también incluyó la continuidad de los vínculos entre las dos instituciones religiosas.
Durante el intercambio de opiniones sobre el conflicto ucraniano, siempre según la información difundida por el Kremlin, Putin agradeció al Pontífice su disposición a contribuir a una resolución de la guerra y sus continuos esfuerzos humanitarios.
La comunicación también abordó específicamente la situación de Oleshky, ciudad bajo control ruso en la región de Kherson. Frente a la preocupación expresada por León XIV por las condiciones de vida de la población civil, Putin ofreció lo que el Kremlin describió como una explicación detallada sobre la responsabilidad del gobierno de Kiev en la situación humanitaria de la zona.
Esa atribución corresponde a la versión difundida por las autoridades rusas. En el mismo comunicado, el Kremlin indicó que Putin respaldó la intención del Vaticano de contribuir a crear las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de la población y organizar la entrega de suministros esenciales.
Según esa comunicación oficial, ambas partes acordaron cooperar con ese objetivo. El Kremlin calificó el intercambio como una conversación "constructiva y desarrollada en un espíritu de respeto mutuo".
Alimentos, asistencia médica y evacuación de civiles
El pedido de León XIV puso el foco en las necesidades inmediatas de los habitantes de Oleshky. La cifra de aproximadamente 1.700 personas atrapadas, atribuida a las Naciones Unidas en la información difundida sobre la conversación, dimensiona la situación que motivó la solicitud de una tregua humanitaria.
La propuesta del Pontífice contempla medidas concretas para responder a esa emergencia. Entre los puntos planteados se encuentran:
Ingreso de ayuda alimentaria: permitir que los suministros de alimentos lleguen a la población afectada.
Asistencia médica: facilitar el acceso a los recursos necesarios para atender las necesidades sanitarias.
Alto el fuego humanitario: establecer una pausa en las hostilidades que haga posible desarrollar las acciones de asistencia.
Evacuación voluntaria y segura: garantizar condiciones para que los civiles que deseen abandonar la ciudad puedan hacerlo sin poner en riesgo su integridad.
Cooperación para la entrega de suministros: avanzar en las condiciones necesarias para asegurar la distribución de elementos esenciales, un objetivo que el Kremlin afirmó respaldar.
La respuesta atribuida a Putin por el Kremlin incluyó el respaldo a la intención del Vaticano de contribuir a organizar la asistencia y garantizar la seguridad de los habitantes. Sin embargo, la información difundida no precisó fechas, horarios ni modalidades operativas para una eventual tregua o evacuación.
Las gestiones diplomáticas previas
La conversación entre León XIV y Putin se produjo después de una serie de contactos diplomáticos vinculados con los esfuerzos humanitarios de la Santa Sede. En primer lugar, visitó Rusia el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados. Posteriormente, viajó el cardenal Matteo Zuppi, enviado del Papa para las cuestiones humanitarias.
Durante sus respectivas visitas, ambos se reunieron con Yuri Ushakov, asesor diplomático del presidente ruso. Estos encuentros constituyeron antecedentes inmediatos de la comunicación telefónica entre el Pontífice y el mandatario, en un contexto marcado por la continuidad de los contactos entre el Vaticano y las autoridades rusas.
La participación de Gallagher y Zuppi refleja las distintas instancias de interlocución mencionadas en la información difundida: por un lado, la representación diplomática de la Santa Sede y, por otro, las gestiones específicamente vinculadas con cuestiones humanitarias.
La llamada de este viernes se inscribe, de este modo, en una secuencia de contactos que incluyó visitas de representantes vaticanos a Rusia y reuniones con el asesor diplomático de Putin.
El antecedente de junio de 2025
León XIV ya había hablado telefónicamente con Vladimir Putin el 4 de junio de 2025. Según informó Vatican News, durante aquella conversación se abordaron distintos asuntos de interés mutuo, con especial atención a la situación en Ucrania y a la búsqueda de la paz.
La comunicación de hoy constituye, por lo tanto, el segundo diálogo telefónico entre ambos. En esta oportunidad, la preocupación por Oleshky y el pedido de una tregua humanitaria ocuparon un lugar central en la información difundida por la Santa Sede.
Los antecedentes de las relaciones entre Putin y el Vaticano también incluyen los encuentros presenciales que el presidente ruso mantuvo con el papa Francisco. Putin visitó el Palacio Apostólico, en el Vaticano, en tres ocasiones para reunirse con el anterior Pontífice.