La espera terminó. Después de 738 días de angustia, incertidumbre y reclamos internacionales, los tres argentinos que permanecían secuestrados por Hamas en la Franja de Gaza fueron liberados este lunes, en el marco del acuerdo que puso fin al cautiverio de los últimos 20 rehenes con vida. Se trata de los hermanos Ariel y David Cunio, y de Eitan Horn, todos secuestrados el 7 de octubre de 2023 en comunidades cercanas a la frontera con Gaza, cuando el grupo terrorista lanzó su ataque más brutal contra Israel.
La jornada comenzó temprano, con los primeros movimientos de liberación alrededor de las 8 de la mañana (hora local). Los nombres de los primeros siete liberados —entre ellos Matan Angrest, Gali y Ziv Berman, Alon Ohel, Eitan Mor, Omri Miran y Guy Gilboa— fueron confirmados por las autoridades israelíes. Minutos antes de las 11, el resto del grupo fue entregado al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). En ese segundo contingente estaban los tres argentinos, cuya liberación fue recibida con emoción en Tel Aviv y en comunidades judías de todo el mundo.
Antes de su entrega, los hermanos Cunio pudieron hablar por videollamada con sus familiares. "No escuché nada de lo que dijo, había demasiado ruido, no me importa, está libre", dijo entre lágrimas su madre, Silvia Cunio, en declaraciones reproducidas por la televisión israelí. En la Plaza de los Rehenes, donde miles de personas seguían la cobertura, la emoción se desbordó: abrazos, llantos y banderas argentinas e israelíes acompañaron la transmisión.
"Al principio rechacé la llamada porque no reconocía el número. Se ven perfectamente bien; la barba de David está un poco más blanca, pero no importa. Les dije que los adoro", agregó la mujer, visiblemente emocionada. También se difundió una imagen de Eitan Horn hablando por videollamada con su familia, minutos antes de ser entregado al CICR.
Los tres argentinos pasaron más de dos años en cautiverio hasta que un acuerdo diplomático impulsado por el expresidente estadounidense Donald Trump permitió su liberación. El pacto incluyó la entrega de los rehenes con vida y la repatriación de los cuerpos de los 26 secuestrados fallecidos, entre ellos el argentino Lior Rudaeff.
Las historias detrás del cautiverio
David Cunio fue secuestrado junto a su esposa Sharon Aloni Cunio y sus hijas mellizas Yuli y Emma, de tres años. Su familia fue liberada durante la primera tregua, en noviembre de 2023. Ariel Cunio, su hermano, fue capturado junto a su novia Arbel Yehud, quien recuperó la libertad en febrero pasado. Ambos fueron arrancados del kibutz Nir Oz, una de las comunidades más golpeadas durante el ataque.
La familia Cunio, de origen argentino, vive en Israel desde 1986. Su historia está marcada por un episodio que, pese a lo trágico, refleja la humanidad que a veces asoma incluso en el horror. Durante el ataque, la abuela Ester Cunio fue interceptada por dos miembros de Hamas. Incapaz de comunicarse en hebreo, respondió en su español rioplatense: "Yo hablo en argentino". El secuestrador, desconcertado, preguntó qué era Argentina. Cuando la mujer mencionó a Messi, el hombre cambió su actitud y hasta posó con ella para una fotografía.
Por su parte, Eitan Horn fue secuestrado cuando visitaba a su hermano Iair en el mismo kibutz. Aquella mañana, mientras escuchaban las sirenas, los hermanos se refugiaron en una habitación de seguridad. "¿Te olvidaste que los misiles siempre pasan por encima?", le dijo Iair, intentando calmarlo. Esa fue la última vez que su padre, Itzkin Horn, escuchó la voz de Eitan. "Me enteré al día siguiente por amigos que habían sido capturados y llevados a Gaza, a solo 15 cuadras del kibutz", recordó en una entrevista con Infobae. Iair fue liberado en febrero, mientras que Eitan permaneció en cautiverio hasta este lunes.
Los argentinos entre las víctimas
El ataque del 7 de octubre de 2023 dejó un saldo devastador para la comunidad argentina en Israel: 21 connacionales fueron secuestrados, de los cuales cinco fueron asesinados y 13 ya habían sido liberados en diferentes etapas. Entre los argentinos liberados anteriormente se encuentran Karina, Mika y Yuval Engelbert, Yuli y Emma Cunio, Yarden Bibas, Gabriela y Mia Leimberg, Clara y Fernando Marman, Luis Har, Ofelia Feler de Roitman e Iair Horn.
Los cinco argentinos asesinados fueron Kfir y Ariel Bibas, Shiri Silberman, Ron Sherman y Lior Rudaeff, cuyo cuerpo será repatriado en las próximas horas junto al de otros rehenes fallecidos.
Con la liberación de los hermanos Cunio y de Eitan Horn, Israel cierra el capítulo más doloroso de su historia reciente. En la Plaza de los Rehenes, convertida en símbolo nacional, los carteles que pedían "Traiganlos a casa" se transformaron en mensajes de agradecimiento y alivio. "Hoy, el país vuelve a respirar", dijo una vecina con una flor en la mano. Y aunque la guerra aún deja heridas abiertas, las familias de los tres argentinos pueden finalmente pronunciar una palabra que parecía imposible: libertad.