Confirman que Nahuel Gallo continúa en huelga de hambre en El Rodeo I
Desde el interior del penal ratificaron que el gendarme catamarqueño sigue en protesta junto a otros internos en reclamo de libertad y asistencia. Familiares y compañeros argentinos denuncian que se encuentra incomunicado, secuestrado y sin acceso legal desde finales de 2024.

El gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo continúa cumpliendo una huelga de hambre en reclamo de su liberación dentro de la cárcel El Rodeo 1, ubicada en el estado de Miranda, en las afueras de Caracas, Venezuela. La situación fue confirmada por detenidos del mismo penal, quienes comunicaron la noticia a familiares mediante gritos que traspasan los muros del centro de detención, según fuentes que dialogaron con familiares presentes en las inmediaciones del penal.

Gallo se encuentra detenido en esa prisión desde finales de 2024 en lo que su entorno describe como una situación de secuestro, incomunicación y falta de asistencia legal o consular. La confirmación de su huelga de hambre tuvo lugar anoche, cuando, en una de las raras comunicaciones que mantienen familiares de presos venezolanos con sus seres queridos, uno de los internos respondió: "El argentino sigue en huelga", en referencia a Gallo.

Una protesta en condiciones extremas

La huelga de hambre de Gallo no es un hecho aislado dentro de El Rodeo 1. Según lo confirmado por su pareja, María Alexandra Gómez, él se sumó a esta medida de protesta junto a otros extranjeros detenidos en el penal, que también reclaman por su liberación y por mejores condiciones, en un contexto donde la llamada ley de amnistía promulgada en Venezuela se estaría aplicando únicamente a ciudadanos venezolanos y no contempla la liberación de extranjeros detenidos.

Gómez enfatizó que la medida de protesta fue adoptada "en reclamo de su liberación". Esta postura refleja la gravedad de la situación que atraviesa Gallo y otros internos, quienes, al reclamar por la ausencia de avances en sus casos o condiciones legales, optan por una forma de protesta extrema que pone en riesgo su salud.

Secuestro, incomunicación y ausencia de asistencia consular

La situación de Gallo, según relatan desde su entorno, se caracteriza por una incomunicación prolongada. El gendarme argentino fue alojado en El Rodeo 1 desde fines de 2024 y, desde entonces, permanece sin acceso a asistencia legal ni consular. Su caso ha sido calificado por allegados como secuestro, dado que no solo carece de acceso a un proceso judicial formal, sino que tampoco ha podido comunicarse con sus familiares en condiciones normales.

La cárcel El Rodeo 1 es conocida por albergar a numerosos detenidos, tanto venezolanos como extranjeros, a quienes las autoridades han dejado en un limbo legal. Entre ellos, Gallo se encuentra lejos de su patria y sin la posibilidad de articular defensas formales o recibir visitas consulares que puedan garantizar sus derechos.

Diálogo de muros y gritos

La confirmación de que Gallo continúa con la huelga de hambre llegó de una manera inusual: a través de diálogos a gritos entre familiares y presos que se realizan traspasando los muros de El Rodeo 1. Fue así que un interno respondió a quienes se acercaban a los límites del penal, asegurando que "el argentino sigue en huelga". Entre los presentes estaba Yalitza García, suegra de Gallo, quien participaba de esas interacciones.

Este tipo de comunicación indirecta refleja la dificultad extrema que enfrentan los allegados para obtener información verídica y detallada sobre el estado de salud y las condiciones de detención de los reclusos.

Reclamo conjunto de libertad y asistencia

La pareja de Gallo, María Alexandra Gómez, confirmó que la medida de protesta no es individual sino que se realiza junto a otros extranjeros en el penal. En su relato, Gómez indicó que estos detenidos reclaman tanto la liberación como la asistencia consular y legal, elementos que consideran claves para que se atiendan sus derechos fundamentales.

La protesta fue motivada, en parte, por la aplicación de una ley de amnistía aprobada por el gobierno venezolano, que hasta el momento se estaría implementando exclusivamente para ciudadanos venezolanos, dejando fuera a los extranjeros detenidos, como es el caso de Gallo y otros. Esta situación ha generado un fuerte rechazo por parte de los familiares, quienes consideran que la medida discrimina y agrava la condición de quienes no son beneficiarios de esa normativa.

Vigilia y contexto político

Desde hace más de una semana, familiares de los detenidos en El Rodeo 1 mantienen una vigilia permanente, a la espera de las liberaciones que el régimen venezolano —bajo la dirección de figuras como Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez— anunció tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos. En ese marco, los allegados de Gallo aguardan respuestas concretas que aún no se concretan.

La situación de disminución de la presión internacional sobre los presos extranjeros, combinada con la exclusión de la ley de amnistía, ha intensificado el reclamo y, como respuesta, la huelga de hambre se transforma en un símbolo de resistencia y desesperación frente a la ausencia de mecanismos efectivos que garanticen la liberación de Gallo.

La continuidad de su huelga de hambre, la incomunicación persistente y la falta de asistencia legal y consular configuran un panorama dramático en torno a la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo dentro de la cárcel El Rodeo 1, donde permanece recluido desde finales de 2024 en medio de un conflicto que trasciende los muros de la prisión y pone en evidencia la complejidad de su caso