México bajo fuego: el Gobierno en alerta máxima tras la muerte de "El Mencho"
La caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación desató una ola de violencia sin precedentes con bloqueos, incendios y saqueos en 20 estados. La administración de Claudia Sheinbaum suspendió las clases y desplegó al Ejército para contener la ofensiva criminal.

México atraviesa una de las horas más críticas de su historia reciente tras la confirmación de un golpe medular a las estructuras del narcotráfico. El fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, mundialmente conocido como "El Mencho", ha provocado un terremoto social y de seguridad que mantiene al país en vilo. Quien fuera el líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados de Occidente, cayó durante un operativo militar, lo que activó de inmediato una maquinaria de represalias coordinadas por parte de su organización criminal. La magnitud de la reacción ha sido tal que el gobierno de Claudia Sheinbaum se vio obligado a decretar el alerta máxima en gran parte del país, disponiendo nuevos operativos militares y la suspensión de clases en varias regiones para preservar la integridad de los menores de edad.

La caída del líder desató una ola de violencia como no se veía en México desde hacía varios años, caracterizada por la simultaneidad y la ferocidad de los ataques. El CJNG respondió al operativo federal con bloqueos coordinados, incendios de vehículos, saqueos masivos y enfrentamientos armados en al menos 20 estados del territorio nacional. Durante las primeras horas posteriores al anuncio, las bandas narco que respondían a Oseguera Cervantes bloquearon más de 250 rutas y avenidas clave, incendiaron centenares de vehículos y saquearon al menos 69 negocios, con una incidencia particularmente grave en el estado de Jalisco. Además, la furia criminal se ensañó con la infraestructura pública, registrándose ataques que dejaron dañadas a 18 sucursales del Banco del Bienestar.

El saldo de esta violenta ofensiva ha sido trágico tanto para las fuerzas de seguridad como para la población civil. Las autoridades mexicanas han reportado, hasta el momento, al menos una docena de víctimas fatales y varias decenas de heridos entre civiles y efectivos. En respuesta a la emergencia, se han concretado 25 detenciones de personas vinculadas a los disturbios. Para intentar recuperar el orden, la administración de Sheinbaum activó un operativo de contención de gran escala con la participación del Ejército y de la Guardia Nacional, instalando mesas de seguridad permanentes y reforzando la vigilancia en aeropuertos y rutas estratégicas. El objetivo oficial es contundente: recuperar el control en las zonas críticas y evitar que la estructura del CJNG reaccione con nuevas demostraciones de fuerza o que se desaten disputas internas sangrientas por la sucesión del mando.

Desde el ámbito político, el Gobierno Federal ha coordinado acciones con las fuerzas estatales para normalizar la situación. La presidenta ha pedido a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informada a través de canales oficiales. En un comunicado difundido este lunes a través de su cuenta de X, Sheinbaum reconoció la complejidad del operativo llevado a cabo por las fuerzas federales y destacó que existe una absoluta coordinación con los gobernadores de todos los estados para mantener la calma. A pesar de los focos de violencia, la mandataria aseguró que en la mayor parte del territorio nacional las actividades se desarrollan con normalidad gracias al despliegue del Gabinete de Seguridad.

Reconocimiento a las fuerzas de seguridad

El mensaje oficial también incluyó un fuerte respaldo a la institucionalidad militar y de seguridad que intervino en el operativo del domingo. Claudia Sheinbaum expresó su reconocimiento explícito al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, las Fuerzas Armadas y el Gabinete de Seguridad, subrayando que su administración trabaja diariamente por la paz, la seguridad, la justicia y el bienestar de México. No obstante, el país permanece en un estado de vigilancia extrema, mientras las autoridades estatales y federales monitorean de cerca cada región para evitar que las represalias por la muerte de "El Mencho" sigan escalando y afectando la vida cotidiana de los ciudadanos.