La crisis social y política en Bolivia se agravó este martes con un incremento sostenido de los bloqueos de carreteras que, según el informe de la Policía, ya alcanzan los 150 puntos a nivel nacional. La situación se desarrolla en un contexto de enfrentamientos, escasez de combustibles y crecientes llamados humanitarios para permitir el paso de alimentos, combustibles y medicamentos, elementos esenciales para la población.
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, confirmó la magnitud del conflicto ante los medios de comunicación. En sus declaraciones, sostuvo que el departamento de La Paz (oeste) concentra la mayor cantidad de cortes de ruta y remarcó el impacto generalizado de la situación.
Sokol afirmó textualmente:
"Se tienen unos 150 bloqueos a nivel nacional. Los bloqueos afectan a toda la población del país", al tiempo que solicitó a los manifestantes la habilitación de corredores humanitarios para el transporte de oxígeno, alimentos y combustibles.
Cifras en disputa y diagnóstico del estado de las rutas
La dimensión de los bloqueos presenta además una fuerte divergencia entre las fuentes oficiales. Mientras la Policía Boliviana reporta 150 bloqueos activos, la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) registró durante la jornada un número significativamente menor, estimado entre 60 y 70 puntos de bloqueo, con concentración mayoritaria en el oeste del país.
Esta diferencia evidencia la complejidad del monitoreo del tránsito en un escenario de alta conflictividad, donde las rutas principales y secundarias se encuentran interrumpidas en distintos niveles de gravedad.
Movilización social y demandas políticas en aumento
La escalada de protestas ocurre en un momento crítico: Bolivia ingresa en su cuarta semana consecutiva de conflictividad social. Las movilizaciones están encabezadas por organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana (COB), junto con sectores campesinos, indígenas, mineros, fabriles y juntas vecinales.
El conjunto de estas organizaciones sostiene una demanda política central: la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, lo que ha intensificado el clima de tensión y extendido la protesta a múltiples regiones del país.
Crisis de combustibles: más de 1.600 cisternas detenidas
Uno de los puntos más críticos del conflicto se concentra en el abastecimiento energético. La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que más de 1.600 cisternas permanecen detenidas en rutas hacia la planta de Senkata, principal centro de distribución de combustibles de El Alto.
Según el reporte difundido y citado por la agencia Xinhua, la paralización responde a los bloqueos instalados en los accesos al departamento de La Paz. Ante este escenario, YPFB anunció la implementación de medidas temporales para optimizar la distribución de los volúmenes disponibles, mientras continúan las gestiones orientadas a la liberación de las rutas.
Advertencia del sector privado de surtidores
En paralelo, la Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos de La Paz advirtió sobre una situación de paralización casi total en la programación y distribución de combustibles.
La entidad alertó sobre un escenario crítico para el abastecimiento regional, en un contexto donde la falta de circulación de cisternas y la interrupción de rutas logísticas profundizan la incertidumbre en el suministro energético.
Operativo en Parotani: desbloqueo parcial y enfrentamientos
En medio del conflicto, las fuerzas de seguridad realizaron este martes un operativo parcial de desbloqueo en Parotani, un punto estratégico ubicado a unos 40 kilómetros de Cochabamba (centro) sobre la ruta troncal que conecta el occidente boliviano con los corredores hacia el Pacífico.
Según la Policía, el despliegue permitió recuperar parcialmente el tránsito hasta el kilómetro 60 de la vía, facilitando el paso de transporte pesado y cisternas con combustible.
Sin embargo, la intervención derivó nuevamente en enfrentamientos. Manifestantes lanzaron explosivos y piedras contra los uniformados, mientras que los efectivos policiales respondieron con gases lacrimógenos para avanzar sobre los puntos de conflicto.
La Paz colapsada por protestas y paro del transporte
En la ciudad de La Paz, las protestas continúan con intensidad. Marchas de organizaciones sociales y un paro del transporte público provocaron nuevamente el colapso del centro urbano.
El escenario se desarrolla en medio de un clima de creciente incertidumbre y agotamiento social, con una capital afectada simultáneamente por bloqueos en rutas de acceso, interrupciones del transporte interno y la persistencia de movilizaciones en puntos estratégicos.