Murió Eva Schloss, sobreviviente de Auschwitz y hermanastra de Ana Frank
Tenía 96 años y dedicó su vida a educar a las nuevas generaciones sobre los horrores del nazismo. Su historia personal quedó íntimamente ligada a la de Ana Frank y a la tragedia del pueblo judío en Europa.

Eva Schloss, sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz y reconocida educadora sobre el Holocausto, murió este sábado en Londres a los 96 años, según informó la fundación que ella misma presidía. Su fallecimiento generó una profunda conmoción en el ámbito internacional por tratarse de una de las últimas voces directas de quienes padecieron el genocidio nazi y dedicaron su vida a preservar la memoria histórica.

La noticia fue confirmada a través de un comunicado oficial de la fundación, que destacó el legado humano y pedagógico de Schloss. Este domingo, su familia expresó su "gran tristeza" por la pérdida de una "mujer extraordinaria", a quien definieron como una superviviente de Auschwitz, devota educadora sobre el Holocausto e incansable defensora de la memoria, la comprensión y la paz.

Reconocimientos y homenajes internacionales

El fallecimiento de Eva Schloss también motivó mensajes de condolencia por parte de destacadas figuras internacionales. El rey Carlos III del Reino Unido y su esposa Camila, madrina de la fundación Anne Frank UK, manifestaron estar "profundamente entristecidos" por la noticia. En un mensaje difundido en la red social X, recordaron que habían tenido "el privilegio y el orgullo de conocerla" y aseguraron que la admiraban profundamente.

La relación de Schloss con la familia real británica se había fortalecido en los últimos años, especialmente a partir de su trabajo educativo. En 2022, incluso, fue fotografiada bailando con el entonces príncipe Carlos durante un evento en Londres, una imagen que recorrió el mundo como símbolo de vida, resiliencia y memoria.

Una infancia marcada por la persecución nazi

Eva Schloss nació en Austria en 1929 bajo el nombre de Eva Geiringer. Era apenas una niña cuando las tropas nazis invadieron su país, lo que obligó a su familia judía a huir en busca de refugio. Primero se trasladaron a Bélgica y luego a Ámsterdam, en los Países Bajos, donde se instalaron en un edificio ubicado frente a la casa de Ana Frank.

Allí comenzó un vínculo que marcaría su vida para siempre. Eva y Ana tenían la misma edad y solían jugar juntas, compartiendo una infancia que pronto quedaría truncada por el avance del régimen nazi. A partir de 1942, ambas familias se vieron obligadas a esconderse para evitar la deportación.

Deportación y supervivencia en Auschwitz

La clandestinidad duró poco. Dos años más tarde, las familias fueron traicionadas por un simpatizante nazi. Eva, su madre Elfriede, su padre Erich y su hermano Heinz fueron detenidos el mismo día en que ella cumplía 15 años. En mayo de 1944, fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz.

En el campo, Eva logró permanecer junto a su madre, pero fue separada de su padre y de su hermano, quienes murieron en cautiverio. Su supervivencia estuvo marcada por el hambre, el miedo y la pérdida, experiencias que décadas más tarde relataría con una claridad conmovedora ante miles de estudiantes y audiencias en todo el mundo.

Una vida dedicada a la educación y la memoria

Tras la liberación del campo en 1945, Eva se trasladó a Londres, donde continuó sus estudios y conoció a su futuro esposo, Zvi Schloss. Su madre regresó a Ámsterdam y se casó con Otto Frank, el padre de Ana Frank, que había enviudado tras la muerte de su esposa y de sus hijas en los campos nazis. De este modo, Eva Schloss se convirtió en hermanastra de Ana Frank, un vínculo que reforzó aún más su compromiso con la memoria histórica.

En 1990, cofundó la organización Anne Frank UK, dedicada a transmitir la historia del Holocausto a los jóvenes y a combatir los prejuicios, el antisemitismo y la discriminación. Schloss escribió varios libros y recorrió el mundo contando su historia, convencida de que la educación es una herramienta clave para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.

El matrimonio Schloss tuvo tres hijas y obtuvo la nacionalidad británica. En 2021, cuando tenía 92 años, Eva recuperó también la nacionalidad austríaca. Desde 2013, era miembro de la Orden del Imperio Británico, un reconocimiento a su aporte incansable a la educación y a la memoria del Holocausto.

Con su muerte, el mundo pierde a una testigo fundamental del siglo XX, pero su legado seguirá vivo en cada historia que ayudó a contar.