A pocos días del cuarto aniversario del inicio del conflicto entre Ucrania y Rusia, una nueva instancia diplomática volvió a dejar en evidencia la complejidad del escenario. Las conversaciones de dos días entre Estados Unidos y los países en conflicto —la tercera ronda de negociaciones trilaterales en lo que va del año— concluyeron sin avances concretos en los temas centrales de la agenda.
Según el informe central de la agencia de noticias Xinhua, las deliberaciones se desarrollaron a puertas cerradas y combinaron formatos bilaterales y trilaterales. El primer día, las conversaciones se extendieron durante seis horas, mientras que el segundo día el encuentro tuvo una duración aproximada de dos horas, de acuerdo con medios de comunicación rusos.
El balance ucraniano: trabajo preliminar sin acuerdo
El presidente de Ucrania, Volodími Zelenski, informó que no se alcanzó un acuerdo sobre cuestiones clave. En declaraciones realizadas a reporteros a través de un chat de WhatsApp, sostuvo: "Podemos ver que se ha hecho cierto trabajo preliminar, pero por ahora, las posiciones difieren porque las negociaciones no fueron fáciles".
El jefe negociador ucraniano, Rustem Umerov, quien también se desempeña como secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, describió el proceso como intenso y subjetivo. A través de una publicación en Facebook, subrayó que la próxima etapa consiste en alcanzar el nivel de consenso necesario para adoptar decisiones de relevancia pública y someterlas a la consideración de los presidentes.
En esa misma línea, reiteró que el objetivo final permanece inalterado: una paz justa y sostenible. "Hay avances, pero no hay detalles en esta etapa. El objetivo final permanece inalterado: una paz justa y sostenible", escribió en la red social.
Zelenski también reveló a los medios ucranianos que durante las conversaciones se abordaron temas de alta sensibilidad política y estratégica, entre ellos:
El monitoreo de un alto al fuego con participación estadounidense.
La situación en Donbass.
La planta de energía nuclear de Zaporiyia.
Estos puntos, considerados nodales dentro del conflicto, explican en parte la dificultad para lograr consensos sustantivos en esta etapa.
La postura rusa: negociaciones difíciles pero profesionales
Desde Moscú, el asesor presidencial Vladimir Medinsky describió las conversaciones como "difíciles, pero profesionales". Señaló además que una nueva ronda de negociaciones se celebrará en un futuro cercano.
Durante las negociaciones no se firmaron documentos, informó RIA Novosti. En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia comunicó que la delegación rusa recibió instrucciones claras para actuar en el marco del entendimiento alcanzado en la reunión entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente estadounidense, Donald Trump, celebrada en Anchorage, Alaska, en agosto del año pasado.
El líder de la delegación rusa, Vladímir L. Medinski, ofreció a la prensa un balance en el que calificó las negociaciones como complejas, aunque subrayó su carácter pragmático. El sitio Actualidad RT precisó que la reunión entre las delegaciones del miércoles se prolongó por más de dos horas.
En declaraciones a Sputnik News, Medinski detalló: "Ayer fueron muy largas, en diferentes formatos, y hoy duraron aproximadamente durante dos horas". Y agregó: "Fueron complicadas, pero tuvieron un carácter de negocios".
Un miembro de la delegación que representa a Moscú calificó el resultado de las conversaciones en Ginebra como de negociaciones "difíciles pero eficientes", reforzando la idea de que, si bien no hubo acuerdos formales, sí se avanzó en discusiones técnicas.
La visión estadounidense y los avances preliminares
Por su parte, el enviado especial presidencial de Estados Unidos, Steve Witkoff, afirmó el martes que las conversaciones del primer día lograron "avances significativos". Esa valoración contrasta con la cautela expresada por Kiev y con la ausencia de documentos firmados al término del encuentro.
Las discusiones, según explicó Umerov en la red social X tras las conversaciones del martes, se centraron en cuestiones prácticas y en los mecanismos de posibles soluciones. Esta definición sugiere que la mesa de diálogo avanza en el diseño técnico de alternativas, aunque todavía sin traducirse en compromisos políticos definitivos.
Un proceso abierto y sin definiciones
En síntesis, la tercera ronda de conversaciones trilaterales del año se desarrolló durante dos días —con seis horas de deliberaciones iniciales y dos horas adicionales en la segunda jornada— y concluyó sin acuerdos sobre los asuntos más sensibles del conflicto.
No se firmaron documentos, las posiciones continúan divergentes y las partes reconocen tanto la complejidad del proceso como la existencia de avances preliminares. Con una nueva ronda anunciada para el futuro cercano, el proceso diplomático permanece abierto, en un contexto marcado por la proximidad del cuarto aniversario de un conflicto que aún busca una salida negociada bajo la premisa, reiterada por Kiev, de alcanzar una paz justa y sostenible.