La empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) reconoció oficialmente que mantiene negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo, en un movimiento que confirma el giro en la relación energética entre ambos países tras el operativo estadounidense en Venezuela.
La admisión se produjo a través de un comunicado difundido en Caracas, un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara públicamente un acuerdo para que Venezuela entregue entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a su país. El entendimiento se da en un escenario de bloqueo energético, cambios políticos en el país caribeño y reordenamiento del flujo petrolero internacional, seguido con atención también por regiones productoras de la Argentina, como Catamarca.
La confirmación oficial de PDVSA
En el comunicado, PDVSA informó que "actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países". La compañía precisó que el proceso se desarrolla "bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron", y que se trata de una "transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes".
Además, la petrolera estatal aseguró que mantiene su compromiso de "construir alianzas que impulsen el desarrollo nacional a favor del pueblo venezolano y que contribuyan a la estabilidad energética global".
El anuncio de Trump y los volúmenes acordados
El reconocimiento de PDVSA llegó luego de que Trump anunciara el acuerdo a través de su red Truth Social. "Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad a los Estados Unidos", escribió el mandatario, al tiempo que aclaró que el crudo se venderá a precio de mercado.
En otro mensaje, Trump indicó que solicitó al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute el plan de inmediato y precisó que el petróleo será transportado en buques de almacenamiento hacia puertos estadounidenses.
Bloqueo, reservas y capacidad de refinación
El acuerdo se enmarca en el bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre, que restringió las exportaciones venezolanas y obligó a PDVSA a almacenar millones de barriles en tanqueros y depósitos. Según información citada por Reuters, la petrolera admitió recortes en la producción debido a las sanciones y a la limitada capacidad de almacenamiento.
Antes de la primera ronda de sanciones energéticas, las refinerías de la costa del Golfo de Estados Unidos importaban cerca de 500.000 barriles diarios de crudo venezolano, un petróleo pesado que pueden procesar sin mayores inconvenientes.
En paralelo, la Casa Blanca confirmó que Estados Unidos comenzó a comercializar crudo venezolano en el mercado global y que contrató a grandes comercializadoras de materias primas y bancos internacionales para ejecutar las operaciones y brindar apoyo financiero.
El reordenamiento del mercado petrolero internacional vuelve a poner al crudo en el centro de la escena, con efectos que trascienden a Venezuela y Estados Unidos y que son observados de cerca por países y provincias productoras de energía y recursos naturales, como Catamarca, atentas a los cambios en precios, flujos y equilibrios del sector.