Terremoto en Colombia: cuánto tiempo puede sobrevivir una persona atrapada entre los escombros
Mientras los equipos de emergencia trabajan contrarreloj en el oeste de Colombia, la supervivencia de quienes permanecen atrapados depende de factores como las lesiones, el acceso al aire y al agua y las condiciones de temperatura.

Los equipos de rescate trabajan contrarreloj en busca de sobrevivientes, dos días después de que un potente sismo mortal sacudiera el oeste de Colombia. La situación plantea una pregunta central para las operaciones de emergencia: cuánto tiempo puede permanecer con vida una persona atrapada entre los restos de un edificio colapsado.

Los expertos señalan que la mayoría de los rescates ocurre durante las primeras 24 horas posteriores a un desastre y que las probabilidades de supervivencia disminuyen con cada día que pasa después de ese período. Sin embargo, el tiempo no constituye un límite absoluto. Si las lesiones no son demasiado graves y existen determinadas condiciones que permitan resistir, una persona puede sobrevivir una semana o más, siempre que el clima no sea demasiado caluroso o frío.

Las posibilidades dependen de múltiples factores. Entre ellos aparecen la gravedad de las heridas, el lugar específico donde quedó atrapada la persona, la disponibilidad de aire y agua y las temperaturas que se registren tanto en el sitio del derrumbe como en el exterior.

La mayoría de las víctimas de un sismo de estas características sufre heridas graves o queda sepultada por piedras que caen y otros escombros. Por eso, cada rescate posterior a las primeras horas representa una carrera contra el tiempo.

El espacio vacío que puede marcar la diferencia

Uno de los factores que puede aumentar las posibilidades de supervivencia es encontrarse dentro de un bolsillo libre de escombros que haya protegido a la persona de lesiones graves mientras espera la llegada de los equipos de emergencia.

El geofísico Victor Tsai, de la Universidad Brown, explicó que estos espacios pueden encontrarse, por ejemplo, debajo de un escritorio resistente. Los especialistas denominan a estas zonas un "espacio vacío habitable". La existencia de uno de estos espacios puede resultar determinante porque permite que una persona permanezca protegida dentro de una estructura colapsada. La posibilidad de sobrevivir no depende únicamente de cuánto tiempo tarde el rescate, sino también de las condiciones en las que la víctima quedó atrapada.

El escenario puede ser mucho más peligroso si, como consecuencia del derrumbe, se liberaron fuego, humo o sustancias químicas peligrosas. El médico Joseph Barbera, experto en respuesta a emergencias de la Universidad George Washington, advirtió que estos elementos pueden reducir las probabilidades de supervivencia.

Agua y aire, dos recursos esenciales

A medida que pasan las horas y los días, el acceso a recursos básicos adquiere una importancia cada vez mayor. Entre ellos, el aire para respirar y el agua para beber son cruciales. Barbera explicó que una persona puede permanecer durante un tiempo sin comida, pero que la falta de agua reduce considerablemente ese margen. "Se puede sobrevivir un tiempo sin comida", afirmó el especialista. "Se puede sobrevivir menos tiempo sin agua".

Por eso, las condiciones dentro del lugar donde una persona permanece atrapada son determinantes. La disponibilidad de aire y agua, junto con la ausencia de lesiones demasiado graves, puede permitir que una víctima resista durante períodos prolongados a la espera del rescate.

También las temperaturas tienen un papel relevante. El calor o el frío en el lugar donde alguien está atrapado pueden afectar la supervivencia, mientras que las temperaturas registradas fuera de los escombros también pueden influir en las misiones de rescate.

Colombia: la búsqueda continúa 

En Colombia, gobiernos de toda Latinoamérica han ofrecido ayuda mientras continúan las tareas de emergencia. Las autoridades señalaron que la mayoría de las muertes provocadas por el sismo se registraron en las ciudades de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, aunque existe menos información disponible sobre las zonas rurales.

En medio de este escenario también surgieron señales de esperanza. Uno de los casos mencionados es el de una mujer de 32 años que fue rescatada de un edificio colapsado en Pereira después de permanecer atrapada durante 36 horas.

Este tipo de rescates demuestra que, aun cuando transcurrieron muchas horas desde el momento del derrumbe, la posibilidad de encontrar sobrevivientes permanece abierta bajo determinadas condiciones.

Los antecedentes internacionales también muestran casos excepcionales. Después del terremoto y tsunami de 2011 en Japón, un adolescente y su abuela de 80 años fueron encontrados con vida tras permanecer nueve días atrapados en su casa aplastada. Un año antes, una adolescente haitiana de 16 años había sido rescatada de los escombros del sismo ocurrido en Puerto Príncipe, después de permanecer atrapada durante 15 días.

Estos casos constituyen ejemplos de supervivencia durante períodos muy superiores a las primeras 24 horas, aunque las posibilidades dependen de las condiciones particulares en las que quedó cada persona.

La atención médica puede comenzar antes del rescate

El momento de sacar a una persona de los escombros también requiere especial cuidado. Barbera señaló que puede resultar importante que los sobrevivientes reciban atención médica vital antes de ser retirados de la estructura colapsada.

La razón está relacionada con las consecuencias que pueden producirse después de un período prolongado bajo los escombros. La acumulación de toxinas provocadas por músculos aplastados puede hacer que una persona entre en shock una vez que es rescatada.

Por eso, la tarea de los equipos de emergencia no termina necesariamente cuando logran localizar y extraer a una víctima. El proceso de rescate debe contemplar también las condiciones médicas que pueden aparecer durante y después de la liberación.

Qué hacer durante un sismo

Las mejores prácticas para sobrevivir durante un terremoto dependen de la región del mundo en la que se encuentre una persona. Los códigos de construcción de las zonas con fallas activas suelen estar diseñados para resistir temblores, aunque esto no ocurre en todas partes.

En muchos países, incluidos Estados Unidos, las recomendaciones indican agacharse, buscar cobertura y sujetarse, salvo que la persona se encuentre cerca de una salida del edificio.

También se recomienda buscar refugio debajo de una mesa pesada o cerca de muebles resistentes que puedan contribuir a generar un espacio habitable si el techo se derrumba. Además, es importante cubrirse el rostro con un paño o una mascarilla para protegerse del polvo y los escombros.

Si una persona queda atrapada, las recomendaciones apuntan a ahorrar energía y evitar sobreesfuerzos. También debe racionar la comida y el agua, permanecer atenta a los llamados de los equipos de rescate y buscar algún objeto cercano con el que pueda producir ruido para facilitar su localización.

Si cuenta con un teléfono, debe conservar la batería e intentar pedir ayuda en intervalos cortos cada día.