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Además condenó la pena de muerte

Tras su gira por África, León XIV llamó a reactivar el diálogo entre Estados Unidos e Irán

El pontífice formuló un fuerte mensaje a favor de la paz durante el regreso a Roma, tras recorrer 18.000 kilómetros. También pidió una nueva cultura basada en la no violencia y abordó temas como migraciones, moral y conflictos internacionales.

23 Abril de 2026 16.58

El Papa León XIV concluyó su gira por África con una serie de definiciones de alcance internacional formuladas durante el vuelo de regreso a Roma. El avión que trasladó al pontífice, tras recorrer 18.000 kilómetros por cuatro países africanos, arribó al anochecer, luego de una travesía en la que el líder de la Iglesia católica mantuvo una conferencia de prensa informal con los 70 periodistas que lo acompañaron, tres horas antes de aterrizar.

En ese contexto, el Papa realizó un llamado explícito a Estados Unidos e Irán para que retomen las conversaciones de paz, en un escenario internacional atravesado por tensiones. Sus declaraciones estuvieron atravesadas por una constante: la necesidad de reemplazar la violencia por el diálogo.

Un llamado a la paz 

Durante su intervención, el pontífice insistió en la necesidad de avanzar hacia "una nueva cultura de paz", como alternativa frente al recurso sistemático de la violencia en los conflictos internacionales. "Como pastor no puedo estar a favor de la guerra", afirmó ante los periodistas, al tiempo que alentó a encontrar respuestas basadas en el entendimiento y no en la confrontación.

En ese sentido, planteó que el eje de la discusión no debe centrarse en cambios de régimen, en referencia al caso de Irán, sino en la promoción de valores que eviten la pérdida de vidas humanas. "La cuestión debería ser cómo promover los valores en los que creemos sin la muerte de tantos inocentes", expresó. El Papa subrayó que, en el contexto actual, la violencia sigue siendo una herramienta recurrente, y advirtió sobre sus consecuencias: "Se tiende a resolver todo con la violencia y con la guerra, y lo que hemos visto es que tantos inocentes mueren".

Condena a la pena de muerte y defensa de la vida

Otro de los ejes centrales de su mensaje fue la condena a la pena de muerte, en respuesta a consultas sobre ejecuciones recientes en Irán. El pontífice fue categórico al respecto: "Condeno que se quite la vida a las personas. Condeno la pena de muerte".

En su planteo, reafirmó la doctrina sobre la defensa de la vida humana en todas sus etapas. "Creo que la vida humana debe ser respetada y que todas las personas, desde la concepción hasta la muerte natural, deben ser respetadas y protegidas en sus vidas", sostuvo. Asimismo, amplió su reflexión al señalar que cualquier decisión estatal que implique quitar vidas de manera injusta debe ser objeto de condena. "Cuando un régimen o un país toma la decisión de quitar vidas injustamente, es algo que debe ser condenado", agregó.

Migraciones y mirada sobre África

El Papa también abordó la problemática de las migraciones, señalando su complejidad y planteando interrogantes sobre el rol de los países del hemisferio norte. "Me pregunto qué hace el Norte del globo para ayudar al Sur y a aquellos países donde hoy no encuentran un futuro", expresó.

En ese marco, advirtió sobre las desigualdades estructurales que impulsan los procesos migratorios. Según indicó, muchas personas "viven ese sueño de que todos quieren ir al Norte, pero a veces el Norte no tiene respuestas que ofrecer". En relación con África, cuestionó una lógica extractiva que, según describió, persiste a nivel global. "Para muchas personas, África es considerada un lugar donde pueden ir y llevarse los minerales y sus riquezas en favor de la riqueza de otras naciones", afirmó.

A partir de ese diagnóstico, planteó la necesidad de promover mayor justicia e igualdad en el desarrollo de los países africanos, como condición para reducir la necesidad de emigrar.

Reflexiones sobre moral y prioridades de la Iglesia

En otro tramo de la conferencia, el pontífice se refirió a debates internos de la Iglesia vinculados a la moral. Señaló que, en muchas ocasiones, la discusión pública se concentra en cuestiones sexuales, dejando de lado otros temas que consideró prioritarios.

"Cuando la Iglesia habla de moralidad, parece que el único tema es el sexual. En realidad, creo que hay cuestiones más importantes como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres y la libertad religiosa", sostuvo.

En relación con la bendición de parejas homosexuales, indicó que la Iglesia no apoya su formalización en situaciones irregulares, aunque aclaró que todas las personas pueden recibir una bendición. También recordó que la Santa Sede ya expresó su desacuerdo con decisiones adoptadas en ese sentido en Alemania.

Diplomacia, neutralidad y acción silenciosa

Consultado sobre su relación con gobiernos africanos y líderes autoritarios, el Papa defendió la postura de neutralidad del Vaticano, señalando que permite intervenir en situaciones concretas para mejorar las condiciones de vida de las personas.

Explicó que, si bien la presencia del Papa junto a determinados jefes de Estado puede interpretarse de distintas maneras, existe un trabajo que no siempre es visible. "No siempre hacemos proclamaciones criticando, juzgando o condenando, pero hay muchísimo trabajo que se realiza entre bambalinas para promover la justicia y las causas humanitarias", afirmó.

Entre esas acciones mencionó gestiones vinculadas a la liberación de presos políticos, así como intervenciones frente a situaciones de hambre y enfermedad.

Una imagen que sintetiza el mensaje

En el cierre de sus declaraciones, el pontífice compartió una imagen que, según indicó, lleva consigo: la fotografía de un niño musulmán libanés que murió en la guerra entre Israel y el grupo armado Hezbollah. El niño había sido retratado con un cartel de bienvenida al Papa durante su visita al Líbano el año anterior.

Esa referencia condensó el sentido de su mensaje: una insistencia en la defensa de la vida, el rechazo a la violencia y la necesidad de construir caminos de paz en un mundo atravesado por conflictos.